El uso del móvil puede proteger al cerebro frente al Alzheimer

9 01 2010

WASHINGTON (ESTADOS UNIDOS), 7 Ene. (Reuters/EP) – Investigadores de la South Florida University (Estados Unidos) han concluido una investigación en ratones con la que demuestran que el uso de teléfonos móviles puede ayudar a prevenir el deterioro cerebral que ocasiona la enfermedad de Alzheimer, según los resultados publicados en el último número de la revista ‘Journal of Alzheimer’s Disease’.foto

Este hallazgo ha causado una “gran sorpresa” para los autores de este trabajo, ya que los ratones estaban modificados genéticamente para desarrollar Alzheimer pero, tras una larga exposición a ondas electromagnéticas similares a las emitidas por los móviles –dos horas diarias durante 7 y 9 meses–, los roedores se mantuvieron saludables y completaron con éxito distintas pruebas de memoria. Lee el resto de esta entrada »





¿Por qué viven más años las mujeres?

3 12 2009

Se sabe que las mujeres tienden a vivir más años que los hombres en casi todo el mundo y ahora una nueva investigación parece haber encontrado la explicación.

La clave, dicen los científicos de la Universidad de Agricultura de Tokio, Japón, podría estar en genes que se encuentran en el esperma.

En un estudio llevado a cabo en ratones, los investigadores descubrieron que las hembras producidas con material genético de dos madres lograron vivir “significativamente” más tiempo que ratones producidos con la mezcla normal de genes maternos y paternos.

En particular -dicen los científicos en Human Reproduction (la revista de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología)- se trata de un gen, llamado RasgrF1, que heredan los padres a ambos géneros pero sólo es activo en los hombres.

EspermaLa clave de la longevidad parece estar en un gen ubicado en el esperma.

Aunque el estudio fue conducido en ratones los investigadores creen que los resultados podrían aplicarse a todos los mamíferos, incluyendo los humanos.

Otros expertos, sin embargo, creen que hay otras causas, además de las genéticas, involucradas en la longevidad.

“Se sabe que hay genes que tienen que ver con la propensión a la extensión de la vida pero yo no creo que todo esté tan determinado por el material genético” dijo a BBC Ciencia el doctor Juan Hitzig, experto en biogerontología y miembro de la Academia de Medicina Antienvejecimiento de Estados Unidos. Lee el resto de esta entrada »





Grasas y azúcares contribuyen a la obesidad cambiando el ecosistema intestinal

12 11 2009

MADRID, 12 Nov. (EUROPA PRESS) –

Una dieta alta en grasas y azúcares promueve cambios duraderos en el ecosistema de los intestinos que contribuyen a la obesidad, según un estudio de la Escuela de medicina de la Universidad de Washington. Los resultados, que se publican en la revista ‘Science Translational Medicine’, apuntan a los microbios de los intestinos humanos como un nuevo factor a tener en cuenta en la investigación para comprender y tratar la obesidad.foto

Los investigadores explican que la tarea de descubrir los desencadenantes de la obesidad en humanos no es fácil debido a factores genéticos, culturales y ambientales incontrolables. Estudios recientes han introducido otro elemento en esta combinación: el denominado microbiota, una comunidad distintiva de microorganismos que residen en los intestinos humanos y tienen un rol activo en su ambiente.

Este microbiota está compuesto por miles de millones de bacterias que proporcionan una variedad de funciones valiosas para los humanos como degradar y promover la absorción de alimentos que de otra manera no podrían ser digeridos.

Los científicos, dirigidos por Peter Turnbaugh, trasplantaron microbios de materia fecal humana en ratones libres de gérmenes criados sin microorganismos en sus intestinos.

Los autores descubrieron que cuando los ratones con la microbiota humana eran alimentados con una dieta occidental alta en grasas y azúcares se producía un cambio rápido en la población de bacterias presentes en los intestinos en comparación con los ratones alimentados con una dieta baja en grasas. Los ratones también mostraron un aumento de grasa corporal.

Los investigadores también descubrieron que sólo con el trasplante de la microbiota de ratones alimentados con una dieta alta en grasa en un grupo de ratones libres de gérmenes, los nuevos animales acumulaban más grasa corporal incluso si eran alimentados con una dieta baja en grasas.

Fuente: EuropaPress. Grasas y azúcares contribuyen a la obesidad cambiando el ecosistema intestinal





Un topo lampiño, ¿la cura del cáncer?

28 10 2009

El topo lampiño o heterocéfalo (Heterocephalus glaber), que en realidad es una rata, está siendo estudiado por científicos en Estados Unidos porque en su organismo podría estar la clave para prevenir el cáncer.

Topo lampiño (Imagen: Universidad de Rochester)Son de fea apariencia pero en ellos podría estar la clave para evitar el cáncer.

Los investigadores descubrieron que este mamífero que tiene el tamaño de un ratón y que vive bajo la superficie de la tierra en un sistema de túneles, tiene una extraordinaria longevidad para ser un roedor.

Los ratones viven en promedio dos años pero la rata lampiña puede alcanzar los 28 años. Se cree que esto se debe a que lleva una existencia protegida de los depredadores, que difícilmente pueden penetrar sus túneles.

Pero también se ha descubierto que estos animales son inmunes al cáncer, una de las enfermedades más prevalentes en los ratones.

“A pesar de que se ha mantenido y estudiado un gran número de estos animales en laboratorios y zoológicos, nunca se les ha detectado un tumor canceroso”, explicó a la BBC la profesora Vera Gorbunova, bióloga de la Universidad de Rochester, en el estado de Nueva York, EE.UU.

“Obviamente esto es algo que no podemos asegurar en un 100%, pero si comparamos los resultados con la frecuencia con que vemos tumores en ratones es una diferencia del día a la noche”.

En efecto, se sabe que los ratones tienen una alta incidencia de cáncer y al final de su vida hasta 90% de los animales ha desarrollado un tumor.

Sorprendente inmunidad

Los seres humanos -y todos los animales con una larga expectativa de vida- tienen defensas más fuertes contra la enfermedad. El cáncer es causa del 23% de la mortalidad humana.

Hasta ahora nos hemos enfocado en la búsqueda de tratamientos para el cáncer, pero el topo lampiño nos ofrece potencialmente un excelente modelo para estudiar la forma de prevenir la enfermedad

Por eso, la profesora Gorbunova y su equipo -que publican sus observaciones más recientes en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS, Actas de la Academia Nacional de Ciencias), están tratando de entender cuál es la base genética en el organismo del topo lampiño que provoca esta sorprendente inmunidad al cáncer.

“Lo que hemos descubierto hasta ahora es que estos animales usan un mecanismo adicional -que no tienen los ratones ni tenemos los seres humanos- para protegerse del cáncer”.

Se trata, explica la científica, de un sistema doble para inhibir la proliferación de células irregulares. (En los seres humanos este es un sólo sistema).

“Las células normales y las células cancerosas se multiplican de formas totalmente diferentes”, explica la investigadora.

“Si colocamos en una placa de laboratorio células humanas normales éstas formarán una sola hilera de células pero no se colocarán una sobre otra y así evitan la división celular.

“Las células cancerosas, sin embargo, sí se colocan una sobre otra para seguir proliferándose, y así es como se forman los tumores”.

Los científicos observaron, sin embargo, que las células del topo lampiño son muy sensibles a la “sobrepoblación”.

“Colocamos en la placa del laboratorio el mismo número de células que las humanas y vimos que las células del topo lampiño no se proliferaban en absoluto”.

Doble refuerzo

Los investigadores descubrieron que tanto las células del topo como las humanas tienen un sistema celular similar, llamado inhibición de contacto, que en ambas especies está organizado por un gen llamado P27.

Célula cancerosaEl avance podría potencialmente conducir a nuevos tratamientos contra el cáncer.

Pero los topos lampiños, cuentan además con una versión “primitiva” de este mismo sistema y los científicos creen que usan el sistema del P27 como una especie de “refuerzo”.

Este sistema primitivo es el que impide que las células de los topos crezcan y se dividan cuando hacen contacto unas con otras y cuando llegan a ciertos niveles de sobrepoblación. Y está dirigido por otro gen llamado P16-INK4a.

Los científicos creen que este doble sistema es el que produce en los topos lampiños su extraordinaria inmunidad al cáncer.

“Ahora estamos buscando qué es lo que provoca la activación de estos genes y potencialmente podríamos encontrar pequeñas moléculas basadas en estos genes que podrían usarse para tratar el cáncer en seres humanos”, señala la doctora Gorbunova.

“Creemos que este avance podría abrir un nuevo capítulo en la investigación de cáncer”, expresa.

“Porque hasta ahora nos hemos enfocado en la búsqueda de tratamientos para el cáncer, pero el topo lampiño nos ofrece potencialmente un excelente modelo para estudiar la forma de prevenir la enfermedad”.

Los investigadores creen que el topo lampiño evolucionó con este doble sistema de protección debido precisamente a su larga vida.

“Para los ratones realmente no es importante tener cáncer o no porque de cualquier forma son devorados por depredadores a los dos o tres años”, dice la investigadora.

“Pero los topos lampiños, como viven en un ambiente muy protegido y alejados de depredadores, tuvieron que evolucionar y adquirir mecanismos que les permitieran vivir sin cáncer durante su larga vida”.

Fuente: BBC. Un topo lampiño, ¿la cura del cáncer?





Usan células madre para crear un ‘parche’ que podría reparar las lesiones cardíacas

11 10 2009
  • En pruebas en laboratorio realizadas con ratones ese parche se contrae y conduce las señales eléctricas como el tejido cardíaco normal.
  • Un grupo de científicos de Pittsburgh, Estados Unidos, crearon el parche con células del músculo cardíaco llamadas cardiomiocitos.

    Usan células madre para crear un 'parche' que podría reparar las lesiones cardíacas  (Imagen: ARCHIVO)

    Imagen de archivo de un centro de estudio de células madre. (Imagen: ARCHIVO)

Científicos de EE UU crearon “un parche” al imitar la forma en que las células madre embrionarias se convierten en tejido cardíaco en un importante paso hacia el desarrollo de “un parche” que repararía el corazón lesionado por una enfermedad. 

En una presentación ante la Sociedad de Ingeniería Biomédica en Pittsburgh (Pensilvania), los científicos de la Escuela Pratt de Ingeniería de la Universidad indicaron que en pruebas con ratones ese parche se contrae y se expande y conduce las señales eléctricas como el tejido cardíaco normal. 

En una serie de experimentos con células madre embrionarias de los roedores, los científicos crearon el parche con células del músculo cardíaco llamadas cardiomiocitos. Los investigadores cultivaron las células en un ambiente similar al de los tejidos naturales. Después las encapsularon en un compuesto de fibrina, la proteína de coagulación, el que proporcionó el apoyo mecánico a las células para formar una estructura tridimensional.

Los cardiomicitos se desarrollaban sólo en presencia de un tipo de células llamadas fibroblastos cardíacos
En ese proceso, descubrieron que los cardiomicitos se desarrollaban sólo en presencia de un tipo de células llamadas fibroblastos cardíacos que forman parte de alrededor del 60 por ciento de las células del corazón.

“Descubrimos que al agregar los fibroblastos cardíacos a los cardimiocitos se creaba un ambiente nutritivo que estimulaba el crecimiento de las células como si estuvieran en un corazón en desarrollo”, señaló Brian Liau, uno de los investigadores de la Escuela Pratt de Bioingeniería. 

“Al probar el parche, constatamos que las células se alinean en la misma dirección y pueden contraerse como células nativas. También podían transmitir señales eléctricas que hacen que los cardimiocitos funcionen de una forma coordinada”, añadió.

Superar nuevas barreras

Nenad Bursac, profesor de la Escuela Pratt, dijo en la presentación del estudio que estos experimentos representan un avance, pero advirtió de que se deben superar más barreras antes de que se llegue al implante de esos parches en seres humanos con enfermedades cardíacas. 

“Aunque pudimos cultivar células cardíacas con la capacidad de contraerse y conducir impulsos eléctricos, hay otros factores que se deben considerar”, añadió. Y uno de los mayores obstáculos sería la creación de vasos capilares capaces de alimentar ese parche. 

Además, indicó, se sabe que los cardiomiocitos humanos parecen crecer de manera más lenta que los de los ratones. “Si se toma en cuenta que el desarrollo del corazón humano tarda nueve meses, necesitamos encontrar la forma de apurar el crecimiento de las células y mantener las propiedades esenciales de las células nativas”, dijo. Por otra parte, si se pudieran usar las propias células del paciente se lograría eludir la reacción del sistema inmunológico, indicó.

Fuente: 20Minutos. Usan células madre para crear un ‘parche’ que podría reparar las lesiones cardíacas