Nokia vs. Apple por culpa del iPhone

22 10 2009

Este jueves, la empresa líder mundial de telefonía celular, Nokia, demandó a su rival estadounidense Apple por presunta violación de patentes con el teléfono iPhone.

iPhone

Apple entró al mercado de la telefonía celular con el teléfono iPhone a mediados de 2007.

Según la empresa finlandesa, Apple utilizó -sin pagar- al menos 10 patentes para la aplicación de estándares de transmisión para GSM, UMTS (3G WCDMA) y estándares móviles LAN desde que entró al mercado con el iPhone a mediados de 2007.

El vicepresidente de propiedad legal e intelectual de Nokia, Ilkka Rahasto, señaló que “el principio básico en la industria de la telefonía móvil es que aquellas compañías que contribuyen al desarrollo tecnológico para establecer estándares sean compensadas por ello”.

Nokia asegura que invirtó más de US$40.000 millones por desarrollar esos estándares de comunicación.

El principio básico en la industria de la telefonía móvil es que aquellas compañías que contribuyen al desarrollo tecnológico para establecer estándares sean compensadas por ello

Ilkka Rahast, vicepresidente de propiedad legal e intelectual de Nokia.

Por su parte, Apple no ha dado ninguna respuesta.

La empresa finlandesa presentó la demanda ante el tribunal del estado de Delaware en EE.UU., pero no queda claro cuánto pide como compensación.

Según el experto de la BBC en tecnología, Mark Gregory, “las batallas legales sobre derechos de autor se han vuelto muy comunes en el sector de los productos electrónicos, que como empresas rivales luchan por beneficios en lo que a menudo son mercados altamente competitivos”.

En el tercer trimestre de 2009, Nokia registró pérdidas por primera vez en 16 años, mientras que Apple obtuvo ganancias.

Fuente: BBC. Nokia vs. Apple por culpa del iPhone





¿Mina de oro para las farmacéuticas?

24 07 2009
Uno de los antivirales en circulación

Influenza

La publicación de las cifras millonarias que mueven las patentes, producción y venta de medicamentos contra la gripe porcina ha puesto en relieve los extraordinarios ingresos que se generarán a raíz de la pandemia.

Roche Holding AG y GlaxoSmithKline -que producen Tamiflu y el Relenza- y otros laboratorios, también cosecharán los beneficios de la formulación y producción de vacunas preventivas.

Aunque algunos han accedido a rebajarles los precios de las dosis a los países en desarrollo, en otras naciones se estará pagando unos US$10 por unidad.

En el Reino Unido las farmacéuticas ofrecieron hasta 50.000 muestras gratuitas del medicamento pero, por otro lado, se informa que están cobrando hasta seis veces el costo de producción
Opina en la BBC
¿Usted qué opina? ¿Es justo que pocos ganen tanto por un mal que afecta a muchos? ¿Cual es la responsabilidad social de las famacéuticas? ¿Deben los laboratorios solo velar por el interés de sus accionistas? ¿A quién le corresponde subvencionar a los que no pueden pagar los medicamentos?

Fuente: BBC Foros, ¿Mina de oro para las farmacéuticas?

Fuente: Foros de la BBC.





Conflicto de intereses en el desarrollo de multimedia en internet

13 07 2009
Protocolo HTML5 de vídeo en cuestión en funcionamiento en Firefox3.5

Los propietarios de patentes se resisten a soportar vídeo en el nuevo estándar HTML5

Los propietarios de patentes se resisten a soportar vídeo en el nuevo estándar HTML5

La reciente publicación del borrador del estándar HTML5 ha dejado entrever avances prometedores en capacidad de publicación multimedia en internet. Pero también ha causado la rápida reacción de empresas propietarias de patentes en la materia, como Apple, que temen perder el dominio del mercado a costa de software libre. Ian Hickson, uno de los responsables de redactar el estándar, expone la situación y propone adoptar una solución salomónica al respecto: que la red decida. Por Rubén Caro

El estándar HTML, desarrollado por W3C, es la guía que se supone que deben seguir los creadores de páginas web para escribir su código, y la guía que deberían seguir también los navegadores a la hora de mostrar esas páginas. La realidad es un poco distinta. Los desarrolladores web saben bien los problemas que debe afrontarse al crear una página web. Es casi imposible conseguir que una página web tenga el mismo aspecto en todos los navegadores. 

Y es que cada navegador utiliza su propia estrategia para renderizar las páginas web, y algunos, interesadamente, ni siquiera intentan seguir el estándar. Por ejemplo, sólo el navegador Firefox 3.5(Mozilla) implementa las nuevas características, incluyendo el vídeodel estándar HTML5, y según los tests, lo hace en un 94%. Es una cuota de cumplimiento bastante alta, teniendo en cuenta que Chrome (Google) ronda el 85%. Aunque las versiones preliminares de ambos y de otros como Opera y Safari (Apple) se acercan felizmente al 100% en el test. 

Sin embargo el navegador mayoritario en su versión más reciente, Internet Explorer 8 (Microsoft) tan sólo respeta el estándar en un triste 20%, según se puede comprobar en varios blogs. Esa falta de adhesión al estándar que muestra el gigante del software es bastante significativa, dados los recursos de que dispone para adaptarse. 

La única salida de algunos ha sido cerrarse a parte del mercado, diseñando su web para que se muestre correctamente sólo en el navegador mayoritario, Internet Explorer. Pero eso está cambiando a medida que salen a la luz numerosos y graves defectos de ese navegador, a la vez que surgen alternativas más que factibles. Entre éstas destaca Firefox, que recientemente alcanzó el 30% estimado de cuota de mercado y bate récords de descargas con cada nueva versión. O también el reciente Chrome, que también es código libre y promete ser una revolución en seguridad y velocidad en la navegación. 

Esto pasa en parte porque, en la práctica, internet es un gran mercado. Las empresas interesadas en las patentes intentan estirar el estándar tanto como pueden para conseguir introducir su propia tecnología. Siempre que se pueda, en ventaja con respecto a sus competidores. Para eso no pueden perder tiempo en consensuar un estándar para todos. Si no existe el estándar, se impone. Es lo que ha pasado en varias ocasiones. Es el caso de la tecnología Flash de Adobe, usada mayoritariamente hoy en día para enviar contenidos multimedia, junto con el codec de vídeo H.264 de Apple. 

Base común

El conflicto aparece cuando en la versión 5 de HTML se intenta crear una base común para la publicación de contenidos de vídeo. La intención no es otra que conseguir que todos los navegadores adopten una manera común de mostrar vídeo, de manera que el usuario no se vea obligado a instalar software adicional. Esto repercutiría en un salto importante hacia la simplificación del protocolo, aumentando significativamente la seguridad y la agilidad de desarrollo. La mayoría de problemas de rendimiento y seguridad en los navegadores proviene de estos plugins multimedia, que acabarían desapareciendo. 

El plan incluía la adopción de un codec de vídeo disponible para todos, el Ogg Theora desarrollado por la Fundación Xiph.org. Es software libre, con lo que no hay restricciones de uso y los navegadores pueden incorporarlo sin problemas. Además, siendo de código abierto, todos los interesados pueden colaborar para ir evolucionando el codec hacia la mejora del rendimiento y de las prestaciones que seguro exigirá el mercado en un futuro. 

Tal y como explica uno de los responsables de redactar el estándar Ian Hickson en un foro, la situación es complicada. Apple se niega a implementar Ogg, competidor directo de su bien establecido H.264, en su paquete multimedia QuickTime o en su navegador Safari. Google implementa ambos codecs en su navegador libre Chrome, pero ve problemas de distribución para el H.264, porque no es libre. Además aduce falta de madurez en el Ogg para cargar con su gigante YouTube, aunque las comparaciones dicen justo lo contrario. Mozilla y Opera no implementarán H.264 al no poder distribuirlo libremente sin pagar sus costosas licencias, apuestan por Ogg. Microsoft hace oídos sordos al desarrollo del estándar, y ni siquiera se pronuncia. 

Ante este panorama de posiciones irreconciliables, Hickson admite que no tienen capacidad para forzar a todos a adoptar una solución. Así que propone hacer lo mismo que se hizo con los formatos de imagen en su día. A la hora de escoger entre JPEG, GIF, TIFF, PNG y otros, simplemente se optó por no especificar un formato concreto. 

Dos opciones

Según comenta, si se hace lo mismo con el vídeo cree que hay dos opciones. Una, que se acaben abandonando los codecs propietarios ante la demanda popular, y se adopte finalmente Ogg Theora mayoritariamente. Y dos, que se libere el código del codec H.264, permitiendo así su distribución libre, como ya sucedió con el formato PDF de Adobe en 2007. Así el codec mayoritario sería el H.264. En cualquier caso, cuando apareciera un estándar de facto se adaptaría la redacción del estándar HTML en consecuencia. 

Mientras tanto, veremos qué navegadores van implementando el nuevo HTML5, que incluye otras mejoras además del polémico vídeo. Incluye también soporte para audio, la demandada posibilidad de poder utilizar tipografías personalizadas, usar la funcionalidad de arrastrar y soltar (drag and drop) en páginas web, nuevas prestaciones para el uso de páginas web sin conexión, localización geográfica, entre otras. Algunas de estas características se pueden ver ya en algunos blogs de internet.