Los mexicanos, y los twitteros, no son imbéciles

30 10 2009

Redacción: ÁLVARO DELGADO

En el periodismo, como en la vida, el que generaliza desinforma, y por ello es preciso identificar, con precisión, a quienes forman parte del contubernio para aprobar la cascada de impuestos que condena a muerte a la clase media y elevará la ya de por sí espantosa cifra de 55 millones de mexicanos en la pobreza.

Ha sido tan brutal la afectación del paquete fiscal aprobado en la Cámara de Diputados, la madrugada del pasado miércoles 21, que hasta los vocingleros gobiernistas se han visto forzados a la protesta, aunque –claro está– el límite es la salvaguarda del responsable principal de la infamia: Felipe Calderón.

Por eso, una vez que se ha extendido la dimensión del despojo que se pretende –y que ha dado lugar a un vigoroso repudio en Twitter, un fenómeno que ya nadie podrá frenar–, se ha puesto en marcha el deslinde de panistas y priistas, que prometen reconsiderar en la Cámara de Senadores.

En esta lógica se inscribe el discurso de la generalización que culpa a los 500 “güevones” integrantes de la Cámara de Diputados de la aprobación de la Ley de Ingresos, que incrementa de 15 a 16% el IVA y de 28 a 30% el ISR, así como de la creación de 3% de impuesto a las telecomunicaciones, como Internet, telefonía y televisión restringida, entre otros gravámenes que pegan a los contribuyentes cautivos y que deja intocados los privilegios de los grandes empresarios.

En realidad, y salvo excepciones, los diputados federales que aprobaron el paquete fiscal forman parte de las bancadas de Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI), junto con sus satélites del Verde Ecologista de México (PVEM) y Nueva Alianza (Panal), como puede consultarse en el sistema de votación que se consigna en la página de Internet de la Cámara de Diputados.

Entonces, para empezar, conviene evitar la generalización de que fueron “todos” los diputados los que convalidaron el ultraje, y luego es preciso recordar también, porque a menudo se soslaya –por ignorancia o deliberadamente–, que el paquete de impuestos aprobados no tuvo su origen en la Cámara de Diputados.

¿Dónde entonces? La Ley de Ingresos fue enviada por Felipe Calderón, legal aunque no legítimamente titular del Ejecutivo, con el fin de ver aprobados los impuestos que expriman a los mexicanos para financiar la opulenta alta burocracia, tan parasitaria como los grandes corporativos que, en el mejor de los casos, pagan apenas el 1.7% de impuestos.

En este sentido es incorrecto atribuir a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) la responsabilidad completa del proyecto. En el mejor de los casos tiene el deber de elaborarlo técnicamente, pero recae en Calderón la carga política, aun en el caso de que ni Agustín Carstens, titular de esa dependencia, lo obedezca.

Pero no sólo PAN, PRI, PVEM y Panal comparten responsabilidad en el confiscatorio proyecto impositivo, también piensan que los mexicanos somos estúpidos, particularmente los priistas, que muy pronto fueron congruentes en su traición a los electores.

En el Senado se pretende sustituir la eliminación del alza del IVA con el aumento en el precio de las gasolinas, según lo confirmó el priista Francisco Labastida, quien por lo visto no sabe lo que establece la Plataforma Electoral 2009-1012 que su partido, el PRI, registró ante el Instituto Federal Electoral (IFE).

Este documento plantea una “reorientación de la política fiscal” en México: “Dicha reorientación debe cuidar que el gasto público se destine prioritariamente a la obra pública y la infraestructura productiva, así como a la protección social, frenando la escalada recaudatoria de incrementos a los precios y tarifas del sector público, principalmente de gasolinas, diesel y electricidad.”

Del PAN, ni hablar, ni siquiera se atreven a prometer nada. En el mejor de los casos sólo ofreció “analizar” si pueden desaparecer algunos tributos, según el punto 26 de su Plataforma Electoral:

“Las y los diputados de Acción Nacional se comprometerán a analizar la viabilidad de reducir el número de regímenes tributarios discriminatorios con el objeto de fortalecer las finanzas públicas, incrementar el gasto público en áreas de alto impacto para el desarrollo social, así como para promover una mayor equidad y proporcionalidad en la distribución de las cargas fiscales dentro de la sociedad mexicana. Con finanzas públicas más sólidas se podrá reducir la carga fiscal efectiva a la que están sujetos los ciudadanos.”

Ya se ve que no.

En realidad, nadie puede llamarse sorprendido por la componenda de la coalición de derecha que representan PAN y PRI, que han cogobernado desde hace dos décadas y cuya alternancia ha pactado coyunturas de desastre económico: En 1998, cuando los panistas convalidaron la monumental deuda del rescate bancario –que anualmente cuesta 50 mil millones de pesos–, y se dio paso a Vicente Fox, en 2000, y ahora que el priismo mantiene a flote a Calderón a cambio del 2012…

De hecho, el pleito que existe entre los priistas Enrique Peña Nieto, Manlio Fabio Beltrones y Beatriz Paredes no es el saqueo a los bolsillos de los contribuyentes en sí mismo, sino cómo hacerlo sin que éstos se enteren y ganar puntos por la nominación presidencial…

Apuntes

Son los usuarios de Twitter en México los que, en uso de este poderoso instrumento de comunicación, han debilitado y eventualmente condenado a muerte el impuesto de 3% en telecomunicaciones, pero además esta insurgencia apunta a que los promotores del resto de los impuestos paguen los costos políticos de su decisión, como en cualquier democracia… Claro, la nuestra no es más que una mascarada, como lo prueba el hecho de que dos personajes menores formen parte, durante siete años, del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI): Sigrid Arzt Colunga y María Elena Pérez, quien falsamente usa el apellido de  Pérez-Jaen…

Comentarios: delgado@proceso.com.mx

Fuente: Proceso. Los mexicanos, y los twitteros, no son imbéciles





Los sueldos perderán hasta 8% por ISR

26 10 2009
El aumento al ISR significaría una carga fiscal adicional de entre 7 y 8% al contribuyente. (Foto: Cortesía SXC)

El aumento al ISR significaría una carga fiscal adicional de entre 7 y 8% al contribuyente. (Foto: Cortesía SXC)

Con la Ley de Ingresos 2010 quienes ganen más de 7,319 pesos pagarían entre 7 y 8% más del impuesto; especialistas recomiendan aprovechar las deducciones para compensar la carga fiscal.

Los trabajadores que ganen arriba de 7,319 pesos mensuales pagarán entre 7 y 8% más de Impuesto Sobre la Renta (ISR) a partir de enero próximo, en caso de aprobarse la Ley de Ingresos 2010 que disctuirá la Cámara de Senadores esta semana.

La propuesta del Ejecutivo, que contempla un aumento de este gravamen desde el 28% actual a un 30%, ya fue autorizada por la Cámara de Diputados, y podría volverse una realidad si se ratifica en el Senado, que tiene hasta el 31 de octubre para tomar una decisión.

Este aumento de 2% al ISR, significa una deducción adicional de entre 7 y 8% al salario percibido por el trabajador, dependiendo del monto restado dependiendo del sueldo percibido.

El 62% del ajuste al ISR sería absorbido por las personas con ingresos de 20 Salarios Mínimos (SM) o más, que representan el 7.7% del total de asalariados, mientras que el 55.6% de los trabajadores que ganan hasta 4 SM no sufrirán afectaciones, de acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

El Salario Mínimo para la zona geográfica A, que contempla al DF y Estado de México, es de 54.80 pesos. Consulta el Salario Mínimo Vigente de acuerdo a tu zona geográfica.

“El incremento afecta a las personas que ganan arriba de cuatro SM, es decir más de 6,663 pesos, sin embargo el impacto es relativamente bajo (…); los verdaderos afectados son los que ganan desde 7,319 pesos”, dice la coordinadora del Área Fiscal del Tec Ciudad de México, Sara Barajas.

La variación en el descuento por este gravamen significaría además un menor poder adquisitivo para los contribuyentes, de acuerdo con especialistas.

Por ejemplo, un trabajador con un salario mensual de 15,000 pesos que actualmente paga 2,028.13 pesos por concepto de ISR; con el nuevo impuesto tendrá una deducción de 2,176.35 pesos. Es decir que pagaría un ISR adicional de 148.22 pesos, o 7.31% más.

Calcula tu pago de ISR en caso de aprobarse la Ley.

“De acuerdo con la propuesta hacendaria, se buscaba que este impuesto no afectara a los contribuyentes de menores ingresos y que la carga recayera entre los que ganan más, pero la realidad muestra que incluso desde los 5 SM el contribuyente verá disminuido su salario en una forma importante”, dice el director de la consultoría Asesores Profesionales, Demetrio Navarro.

Pese a la premisa hacendaria la carga fiscal para quien gana 40,000 pesos mensuales es más baja, ya que el aumento en el ISR sería de 563.48 pesos, un 7.19% adicional que resulta menor en un 0.12% al incremento para quien gana 15,000 pesos.

Recupera dinero

Los especialistas recomiendan al trabajador, ya sea asalariado o por honorarios, aplicar las deducciones correspondientes a cada régimen para compensar la carga fiscal.

Las personas físicas pueden realizar deducciones de gastos personales, siempre que éstos se hayan efectuado en el ejercicio fiscal en curso y que cuenten con facturas o recibos que cumplan con los requisitos establecidos por la SHCP.

Los gastos que se pueden deducir son:

  • Honorarios médicos, dentales y gastos hospitalarios del contribuyente, esposa, hijos, nietos, padres o abuelos, siempre que ellos no obtengan ingresos que excedan de 1 SM anual.
  • Gastos funerarios que no excedan de 1 salario mínimo general del área geográfica del contribuyente, efectuados por las personas antes señaladas.
  • Compra o alquiler de aparatos para el restablecimiento o rehabilitación del paciente.
  • Honorarios a enfermeras, estudios y análisis clínicos
  • Lentes ópticos graduados, hasta por un monto de 2,500 pesos.
  • Cuando recupere parte de los gastos anteriores, únicamente podrá deducir la diferencia no recuperada.
  • Primas por seguros de gastos médicos
  • Intereses reales por créditos hipotecarios destinados a casa habitación contratados con los integrantes del sistema financiero y que la cantidad del crédito no exceda de un millón quinientas mil unidades de inversión (Udis).
  • Donativos no onerosos ni remunerativos (que no se otorguen como pago o a cambio de servicios recibidos), cuando se den a instituciones autorizadas para recibir donativos. El monto de los donativos que se deduzcan en la Declaración Anual no debe exceder del 7% de los ingresos acumulables que sirvieron de base para calcular el impuesto sobre la renta del ejercicio anterior antes de aplicar las deducciones personales correspondientes a dicho año.
  • Aportaciones complementarias de retiro realizadas directamente a la subcuenta de aportaciones complementarias de retiro o a las cuentas de planes personales de retiro. El monto de esta deducción será como máximo de 10% de sus ingresos acumulables en el ejercicio, sin que dichas aportaciones excedan del equivalente a cinco salarios mínimos generales de su área geográfica elevados al año.
  • Transportación escolar de los descendientes en línea recta (hijos, nietos), siempre y cuando la escuela obligue a todos sus alumnos a pagar este servicio, debiéndose separar en el comprobante el monto que corresponda a este concepto.

Fuente: CNNExpansión. Los sueldos perderán hasta 8% por ISR