Rápido deshielo de glaciar antártico

14 08 2009

Uno de los glaciares más grandes de la Antártica se está derritiendo a un ritmo cuatro veces mayor que hace 10 años, señala un estudio llevado a cabo por investigadores británicos al que tuvo acceso la BBC.

Los investigadores tomaron -con ayuda de imágenes satelitales- las medidas del glaciar de la Isla de los Pinos, en el oeste de la Antártica y concluyeron que la superficie del hielo se está desintegrando a un promedio de 16 metros por año.

Desde 1994 el glaciar ha perdido 90 metros de su grosor. Este retroceso incide directamente en el aumento del nivel del mar.

Según los cálculos basados en la velocidad a la que se derretía hace 15 años, el glaciar tendría unos 600 años de vida por delante.

Sin embargo, los datos que arroja esta nueva investigación, publicada en la revista Geophysical Research Letters, indican que esta vasta masa de hielo podría durar tan sólo unos 100 años más.

Primero en el centro

Sabíamos desde hace tiempo que había un desequilibrio, pero nada en la naturleza se está perdiendo a un ritmo exponencialmetne tan acelerado como este glaciar

Andrew Sheperd, Universidad de Leeds

El glaciar se derrite más rápido en su centro, y el temor es que si este proceso continúa, puede llegar a quebrarse y afectar el interior de la plataforma de hielo.

Uno de los autores del estudio, el Profesor Andrew Sheperd de la Universidad de Leeds, en el Reino Unido, dijo que el derretimiento que está teniendo lugar en el centro del glaciar podría agregar unos 3 centímetros a la superficie global de los océanos.

“Pero el hielo atrapado detrás podría hacer subir el mar unos 20 o 30 cm. y apenas se desestabilice o retire la parte central del glaciar, no sabemos realmente qué puede pasar con el hielo que está detrás”, le dijo Sheperd a la BBC.

“Esto no tienen precedentes en esta zona de la Antártica. Sabíamos desde hace tiempo que había un desequilibrio, pero nada en la naturaleza se está perdiendo a un ritmo exponencialmente tan acelerado como este glaciar”.

La Isla de los Pinos ha sido el objeto de un serie de investigaciones en los años recientes porque se teme que su colapso puede provocar la rápida desintegración de la región occidental de la Antártica.

También el Ártico

La BBC en la Antártica

La BBC viajó a la Antártica hace cinco años para investigar los cambios en el medio ambiente.

Cinco años atrás, yo me sumé a un vuelo de la marina chilena y de la NASA para investigar la isla con radares y equipos láser.

El viaje de 11 horas -entre ida y vuelta- desde Punta Arenas incluía varios acercamientos al glaciar que tiene más de 30 kilómetros cuadrados y más de un kilómetro y medio de espesor.

En ese momento, los investigadores que viajaban conmigo estaban preocupados por la velocidad a la que estaban ocurriendo los cambios.

Este estudio aumenta aún más la preocupación entre los especialistas.

También, los resultados de la investigación salen a la luz en momentos en que los científicos están hallando pruebas de que el Ártico está cambiando dramáticamente.

La comunidad científica se ha sorprendido por lo sensitivos que son estos grandes glaciares al cambio climático

Jason Box, Universidad del Estado de Ohio

Los investigadores a bordo de un barco de Greenpeace se han dedicado a estudiar la región noroccidental de la Groenlandia.

Uno de los expertos que ha participado en la investigación de este organización es el Profesor Jason Box, de la Universidad del Estado de Ohio, en Estados Unidos. Algo que lo sorprendió es el poco hielo que hallaron en el mar en el estrecho de Nares, entre Groenlandia en Canadá.

Box también instaló varias cámaras para monitorear el glaciar Peterman. Los expertos han notado grandes grietas y se espera un desprendimiento inminente.

“La comunidad científica se ha sorprendido por lo sensitivos que son estos grandes glaciares al cambio climático”, le dijo Box a la BBC. “Primero fueron los glaciares en el sur de Groenlandia y ahora, a medida que avanzamos hacia el norte, vemos cómo están retrocediendo los glaciares más grandes. Es como quitarle el corcho a una botella”.

Fuente: BBC. Rápido deshielo de glaciar antártico





¿Podrá el sol del Sahara iluminar Europa?

13 07 2009

Uno de los proyectos de energía renovable más ambiciosos del planeta acaba de dar sus primeros pasos en la ciudad alemana de Munich.

Mapa del proyecto Desertec

Desertec Industrial Iniciative

Con la firma de un protocolo respaldado por una decena de empresas como Siemens, la española Abengoa Solar e instituciones financieras como el Deustche Bank, se inicia la puesta en marcha de un proyecto que busca aprovechar la energía solar de los desiertos del norte de África y Medio Oriente para suministrar energía eléctrica a los países de Europa.

Los impulsores de la iniciativa, conocida bajo el nombre de Desertec Industrial Iniciative, tienen previsto construir una gigantesca red de plantas solares termoeléctricas en diversos puntos del Sahara, que, para 2050, tendrán la capacidad de suplir dos tercios de la demanda energética del norte africano y Medio Oriente, y un 15% de las necesidades energéticas de Europa.

A diferencia de los sistemas más sofisticados que utilizan células fotovoltaicas, las plantas que propone Desertec utilizan espejos de metal para captar los rayos de sol. El calor se almacena luego en un contenedor que se enfría con agua para generar vapor, que se utiliza para empujar a las turbinas generadoras de electricidad.

¿Y de dónde sale el agua?, se preguntará usted en este punto. ¿No se dijo en un principio que las plantas estarán emplazadas en el desierto? Así es, pero estarán ubicadas en puntos estratégicos cerca de las costas del Mediterráneo para poder extraer agua, que a su vez será sometida a un proceso de desalinización.

El sistema permite además generar electricidad durante la noche o en días nublados, ya que tiene la capacidad de almacenar el calor que produce.

La idea de aprovechar el sol que calienta los desiertos -según Desertec, en seis horas éstos reciben más energía del sol de la que la humanidad consume en un año- no es nueva. Desde la década de los 80 esta tecnología ha sido implementada en el desierto de Mojave en el sur de California, Estados Unidos, y en algunas regiones de España.

Sin embargo, el desafío que plantea este proyecto -cuyo costo se eleva a US$557.000 millones- es transportarla hacia Europa con un mínimo de pérdida energética. Una vez que se empiece a producir energía, explica el consorcio, se transportará hacia Europa a través de cables de alto voltaje que correrán por debajo del mar Mediterráneo.

Apoyo y críticas

La idea se ha ganado el apoyo de no pocos pesos pesados, entre ellos el de Angela Merkel, la canciller alemana, el príncipe Hassan de Jordania y José Manuel Barroso, presidente de la Comisión Europea, quien ha visto su potencial para reducir las emisiones de gases con efecto invernadero, con el fin de frenar el calentamiento global.

El concepto de energía renovable está asociado también al de independencia energética. Entonces, ¿Por qué deberíamos depender nuevamente de otros para nuestros suministros?

Wolfang Palz, Consejo Mundial de Energías Renovables

La organización ecologista Greenpeace es una de las varias agrupaciones que también han manifestado su aprobación.

Pero no todas las voces que se escuchan son favorables. Algunos críticos, como Wolfgang Palz, presidente europeo del Consejo Mundial de Energías Renovables, consideran que la idea que maneja Desertec no tiene sentido ni desde un punto de vista político ni desde un punto de vista económico.

“El concepto de energía renovable está asociado también al de independencia energética. Entonces, yo me pregunto, ¿por qué deberíamos depender nuevamente de otros para nuestros suministros”, le dijo el experto a BBC Mundo.

“Por otra parte”, añadió Palz, “los recursos que tenemos para invertir en la energía del futuro son limitados. Deberíamos concentrarnos en aquellas cosas más promisorias, como el desarrollo de energías renovables en nuestros propios países”.

Según Palz, no son buenas intenciones lo que le hace falta a Desertec, pero sí una buena dosis de realismo porque la propuesta, en su opinión, es inviable.

“Colonialismo energético”

Y hay también quienes consideran que la construcción de plantas solares medianamente sofisticadas en países pobres como los del norte africano es una suerte de nuevo colonialismo.

Desierto del Sahara

En seis horas el desierto recibe más energía del sol de la que la humanidad consume en un año, dice Desertec.

Crítica que rechaza Michael Straub, director de Mercadeo de la Fundación Desertec, quien le explicó a BBC Mundo que la cooperación e intercambio entre Europa, África y Medio Oriente ha sido, desde el comienzo, un elemento importante en el proyecto.

“De nuestra red formada por 60 científicos y expertos en energías renovables, la mitad son de África y Medio Oriente. La otra mitad son europeos”, aseguró Straub.

“Hemos planificado y diseñado el proyecto con gente de la región. Ellos están convencidos de que traerá beneficios para sus países, creará fuentes de trabajo y salarios para la gente”, agregó el portavoz.

Para los que creen que es un error construir una instalación de tamaña envergadura en una región caracterizada por la inestabilidad, Straub responde que se elegirán “los países que son más estables. Además, los inversores podrán decidir en qué país resulta más seguro o tiene mejores condiciones” para la instalación de una planta.

Además, Desertec señala que la inseguridad regional no pondría nunca en riesgo el suministro eléctrico de Europa ya que no está entre los planes del consorcio obtener el 100% de la energía, sino sólo una parte.

Fuente: BBC Mundo, Link