Vínculo genético entre pobreza y cáncer

17 02 2010

Investigadores británicos afirman que existe una explicación genética de por qué las mujeres de estratos económicos más bajos tienen menos probabilidades de sobrevivir el cáncer de mama.

Cancer de mamaEl estilo de vida más pobre puede provocar un defecto genético vinculado a la prognosis del cáncer.

Los científicos de la Universidad de Dundee, Escocia, expresan que los estilos de vida de los más pobres pueden provocar una mutación genética que está vinculada a una peor prognosis de la enfermedad.

La investigación -publicada en British Journal of Cancer (Revista Británica de Cáncer)- analizó muestras de 246 mujeres y encontró un vínculo entre el código postal de las participantes y la “salud” del gen p53 en sus células tumorales.

Estudios previos ya habían detectado esta relación entre el estatus socioeconómico y el peor pronóstico en varios tipos de cáncer, y se había responsabilizado tanto a los estilos de vida poco saludables como a la tendencia a obtener un diagnóstico muy tarde. Lee el resto de esta entrada »





Las caderas no mienten y ¡qué bien hacen!

12 01 2010

Lucir unos kilos extra en las caderas, los muslos o el trasero es bueno para la salud, ya que protege contra enfermedades del metabolismo y dolencias del corazón, revelaron expertos británicos.

Shakira

Unas caderas anchas no sólo dicen la verdad; además protegen el corazón.

La grasa que se acumula en las caderas elimina los ácidos lípidos dañinos y contiene los agentes anti inflamatorios que evitan que las arterias se tapen, dicen los expertos.

Los traseros amplios también son beneficiosos; ciertamente son preferibles a las cinturas gruesas, que no protegen en absoluto, agrega el equipo de científicos de la Universidad de Oxford.

El equipo de Ciencia de BBC Mundo recuerda que un grupo de científicos de la Escuela de Medicina de Harvard y el Centro de Diabetes Joslin, en Estados Unidos, había incursionado ya en este tema en 2008, concluyendo que la grasa subcutánea puede reducir los niveles de insulina y mejorar la sensibilidad a esta hormona.

Pero los científicos de Oxford afirman ahora que la ciencia podría estudiar mecanismos para aumentar deliberadamente la grasa en la zona de las caderas, dijeron a la Revista Internacional sobre la Obesidad.

En el futuro, los médicos podrían preescribir distintos medicamentos para redistribuir la grasa por el cuerpo y concentrarla en las caderas, desde donde puede prevenir enfermedades como la diabetes.

Los investigadores señalaron que la inversa, tener muy poca grasa en esta zona, puede acarrear problemas metabólicos serios como el síndrome de Cushings. Lee el resto de esta entrada »





Madres trabajadoras = hijos menos sanos

30 09 2009

Los niños cuyas madres trabajan tienen menos probabilidades de llevar un estilo de vida sano que aquellos con madres que se quedan en casa.

Madre e hija

Los niños de madres empleadas consumen menos frutas y más bebidas azucaradas.

Ésa es la conclusión de un estudio llevado a cabo por el Instituto de Salud infantil de la Universidad de Londres con más de 12.500 niños de cinco años de edad.

La investigación, publicada en Journal of Epidemiology and Child Health (Revista de Epidemiología y Salud Infantil) analizó los hábitos de salud y estilo de vida de los niños.

Los investigadores encontraron que los hijos de madres empleadas eran menos activos y mostraban más tendencia a comer alimentos poco sanos.

En el estudio se siguió un registro del número de horas que las madres trabajaban y de la dieta, niveles de ejercicio y actividades sedentarias de los hijos.

Cerca de 35% de las madres encuestadas no habían trabajado desde el nacimiento de sus hijos, pero las madres que estaban empleadas trabajaban en promedio unas 21 horas a la semana.

Los investigadores tomaron en cuenta los factores que podrían influir en los resultados, como el nivel de educación de las madres y sus circunstancias socioeconómicas.

“Descubrimos que los niños de madres empleadas mostraban menos tendencias a comer frutas entre comidas pero más probabilidades de consumir bebidas azucaradas” dijo a la BBC la profesora Catherine Law, quien dirigió el estudio.

El estudio descubrió que estos niños usaban sus computadoras o miraban televisión durante al menos dos horas al día, mientras que los niños cuyas madres se quedaban en casa pasaban menos de dos horas en estas actividades.

También mostraron más probabilidades de que sus madres los llevaran a la escuela en auto, mientras que los niños de madres en casa tendían a caminar o ir in bicicleta.

Tiempo limitado

Las restricciones de tiempo podrían limitar la capacidad de los padres de ofrecer a sus niños alimentos sanos y oportunidades para llevar a cabo actividad física

Prof. Catherine Law

La profesora Cahterine Law afirma que en éste no se analizó a los padres porque el nivel de empleo de los padres no ha cambiado mientras que el de las madres ha cambiado drásticamente.

“En muchas familias, la madre soltera o ambos padres suelen trabajar”.

“Las restricciones de tiempo podrían limitar la capacidad de los padres de ofrecer a sus niños alimentos sanos y oportunidades para llevar a cabo actividad física”.

La experta afirma que “nuestros resultados no implican que las madres no deban trabajar. Lo que hacen es poner de manifiesto la necesidad de establecer políticas y programas para ayudar a los padres”.

Los mismos niños que participaron en este estudio tomaron parte en una investigación previa del Instituto de Salud Infantil que descubrió que los que tenían madres empleadas eran más obesos o tenían más sobrepeso cuando tenían tres años.

En el nuevo estudio, muchos de los niños de cinco años participaban en conductas con más probabilidades de promover el aumento de peso corporal.

Por ejemplo, 37% de los niños comían principalmente papas fritas y dulces entre comidas, 41% consumían bebidas azucaradas y 61% usaban la computadora o la televisión durante al menos dos horas diarias.

Controversia

Niños

En el estudio participaron más de 12.500 niños.

Tal como señala Glenys Jones, nutricionista del departamento de Investigación de Nutrición Humana del Consejo de Investigación Médica del Reino Unido afirma que el estudio es interesante debido a la limitada información que existe sobre el impacto del empleo materno en la salud infantil.

“Se necesitan más estudios que tomen en cuenta factores como el impacto del empleo en los comportamientos de salud y si la edad del niño altera de alguna forma ese impacto”, dice la nutricionista.

Otros expertos, sin embargo, afirman que las madres que trabajan ya tienen suficientes desafíos que enfrentar y este tipo de estudios sólo sirven para agregar más estrés a una situación para la cual no existen muchas otras alternativas.

“El estrés y la culpabilidad asociados con el hecho de ser una madre empleada es algo de lo que todas estamos muy conscientes” afirma Sally Russell, portavoz de Netmums.com.

“Este informe sólo añade más a esa culpabilidad. Actualmente con cada vez más madres que no tienen otra alternativa más que trabajar, es muy difícil saber cómo podemos lograr que las cosas mejoren”.

Fuente: BBC. Madres trabajadoras = hijos menos sanos





Más edad, más riesgo de cáncer de piel

30 08 2009
Manos de una mujer mayor

La piel se vuelve más vulnerable al cáncer y a las infecciones con la edad.

Anteriormente se pensaba que los defectos en un tipo de célula inmunológica llamada ‘célula T’ eran los responsables de que con la edad se produjera una pérdida de inmunidad.

Pero las conclusiones de este estudio, publicadas en la revista Journal of Experimental Medicine, contradicen esta idea.

Según el equipo del University College de Londres que realizó la investigación, es sabido que con la edad se reducen las defensas, pero no se conoce aún cómo y por qué.

Para el estudio, dos grupos de voluntarios de 40 y de 70 años recibieron inyecciones con antígenos para estimular la respuesta de las células T.

Como se esperaba, la respuesta inmunológica del grupo de más edad fue mucho menor que la de los más jóvenes.

Pero cuando los investigadores analizaron las células T comprobaron que no tenían ningún defecto.

Fortalecer las defensas

Lo que había disminuído en el grupo de 70 años era la capacidad de la piel para atraer las células T, es decir que ya no daba las señales adecuadas para dirigirlas al lugar donde eran necesarias.

Sin embargo, los investigadores continuaron observando muestras de piel en tubos de ensayo y vieron que el tejido podía enviar las señales precisas si se lo estimulaba.

La pregunta que surge ahora es si el hecho de potenciar el sistema inmune de la gente mayor puede tener alguna consecuencia negativa

Arne Akbar, investigador del University College de Londres

Esto puede indicar que no es un problema irreversible.

Para el profesor Arne Akbar, al frente del equipo de investigadores, el resultado del estudio aumenta las posibilidades de fortalecer el sistema inmunológico en las personas mayores para que puedan defenderse de las infecciones y reducir el riesgo de cáncer de piel.

Además, los mismos problemas inmunológicos pueden manifestarse en otros tejidos, añadió el investigador.

“La pregunta que surge ahora es si el hecho de potenciar el sistema inmune de la gente mayor puede tener alguna consecuencia negativa”, sugirió Akbar, que destacó la necesidad de seguir investigando.

Hábitos

En cualquier caso, y antes de preocuparse por la edad, no hay que olvidar que los especialistas afirman que la mitad de los casos de cáncer podrían prevenirse con cambios en el estilo de vida.

Diana Patricia García, coordinadora de un programa de prevención de cáncer en el Washington Hospital Centre, en Estados Unidos, le dijo en su día a BBC Ciencia que “la gente todavía no cree mucho en la efectividad de cambiar sus hábitos”.

De acuerdo a la organización británica Cancer Research UK, se sabe que “elementos del estilo de vida, como la excesiva exposición al sol, fumar, tener sobrepeso o beber alcohol en exceso incrementan el riesgo de cáncer”.

Según la Organización Mundial de la Salud, cada año mueren unas 48.000 personas en el mundo a causa del melanoma.

Fuente: BBC. Más edad, más riesgo de cáncer de piel





¿Por qué la información no nos hace actuar?

27 07 2009

El lunes que viene empiezo la dieta. A partir de enero voy a ir al gimnasio. De hoy en adelante voy a reciclar todo lo que pueda y una vez por semana iré al trabajo en bicicleta. Redacción: Laura Plitt

Oreja

El miedo y la ansiedad que provoca conectarse con el tema hace que nos resulte más sencillo mirar para otro lado, dice Randall.

¿En qué se parecen estas afirmaciones?

Las dos primeras tiene como fin mantenernos en forma y cuidar de nuestra salud; el objetivo de la tercera es cuidar al planeta. Pero lo que las tres tienen en común es que, en la mayoría de los casos, no pasan de ser puras promesas.

Según la psicoterapeuta británica Rosemary Randall, son varios factores los que nos hacen hacer oídos sordos a la plétora de información que recibimos a diario sobre el cambio climático.

Rosemary Randall

Mucha gente ansía un estilo de vida donde abundan los bienes materiales y la forma en que se presenta la información los hace pensar que si modifican sus conductas, van a vivir una vida muy aburrida.

Rosemary Randall

“Muchas veces la gente cree que la información no es para ellos, que son temas para los ambientalistas, o que deben resolver los gobiernos o que son cosas que pasarán en el futuro o muy lejos, y entonces, no tienen impacto sobre sus vidas”, dice la experta.

“Por otra lado”, agrega, “mucha gente tiene aspiraciones. Ansía un estilo de vida donde abundan los bienes materiales, los autos lindos, las vacaciones, y la forma en que se presenta la información los hace pensar que si modifican sus conductas, van a vivir una vida muy aburrida”.

También, y esto es crucial, “hay que reconocer que el tema da miedo. Si uno se pone a pensar que muchas personas perderán la vida, que algunos sitios se tornarán inhabitables, que se producirán migraciones masivas y guerras por los recursos naturales como consecuencia del cambio climático, de lo único que dan ganas es de esconderse debajo de la almohada y pensar en otra cosa”, explica la psicoterapeuta.

Escuchar, conversar, luego actuar

Según observó Randall, la ansiedad y el sentimiento de pérdida asociados a los cambios generados por el calentamiento global son tan potentes que incluso aquellos que tienen plena conciencia de los riesgos que se desprenden de la inercia, hacen muy poco o nada para romperla.

Grupo de conversación

Los participantes examinan el tema desde un punto de vista emocional.

Por esta razón, Randall diseñó una serie de seis conversaciones, que llevan el nombre de “Conversaciones de carbono”, en las que se discute el tema desde un punto de vista emocional, con énfasis en los valores, estilos de vida y en la identidad de las personas, y que producen como resultado cambios concretos en la conducta.

“Hablar siempre ayuda. Tratamos de formar grupos de discusión donde exploramos las razones que les impiden implementar cambios y les ofrecemos apoyo para que puedan tomar decisiones creativas y mantener su palabra. Conversar sirve para encontrar soluciones y eliminar las resistencias”, dice Randall.

El efecto que tienen las conversaciones, explica la psicoterapeuta, es que la gente “deja de sentirse culpable (la culpa no impulsa a la acción) y al sentirse parte de algo, del futuro, empiezan a pensar en cómo pueden contribuir”.

La idea es no sólo recibir a quienes quieren participar en estas conversaciones sino involucrar a la mayor gente posible, por eso parte de las actividades del centro que coordina Randall es llevar estas charlas a organizaciones comunitarias, escuelas y sindicatos.

Y para registrar el progreso, el centro está llevando a cabo un seguimiento de las personas que han asistido a los cursos -con las que también continúan en contacto a través de mensajes y correos- para evaluar los logros. Y si han fallado, discutir sobre las razones, sin culpa ni acusaciones.

Sin embargo, para los más escépticos o para aquellos que sencillamente no creen que la palabra tenga tanto poder como para empujar a la acción, esta propuesta pueda pecar de ingenua.

Quizás en este punto valga la pena reflexionar si acaso las terapias para dejar de fumar o bajar de peso, si no vienen acompañadas de otras medidas más drásticas, por ejemplo, tienen resultados. Los invitamos a compartir su punto de vista en nuestro foro.

clicOpine: ¿desinterés en el cambio climático?

Fuente: BBC. ¿Por qué la información no nos hace actuar?





El cáncer se ensaña con los hombres – BBC Ciencia

16 06 2009

La renuencia de los hombres a adoptar un estilo de vida más sano y visitar al médico está ampliando la brecha en las muertes de cáncer entre hombres y mujeres.

Hombres

No hay una razón biológica por la cual los hombres mueran más por cáncer.

Según un informe de expertos británicos en los tipos de cáncer que afectan a ambos sexos, los hombres tienen 60% más probabilidades de desarrollar la enfermedad y 70% más riesgo de morir a causa de ésta.

No existe una razón biológica que explique estas diferencias pero podría deberse a que las mujeres cuidan más de su salud, dice la investigación llevada a cabo por la organización británica Cancer Research Uk.

Los expertos afirman que los hombres tienen que ser más conscientes de los riesgos que enfrentan ya que cerca de la mitad de los tipos de cáncer pueden prevenirse con un estilo de vida más sano.

Sorpresa

En la nueva investigación, que se publica para coincidir con la Semana de la Salud Masculina, los científicos analizaron primero los datos de todos los tipos de cáncer ocurridos entre 2006 y 2007.

En primer lugar descubrieron que en general los hombres tienen 40% más probabilidad que las mujeres de morir de cáncer y 16% más riesgo de desarrollar la enfermedad.

Los hombres necesitan saber que si padecen algún síntoma, éste no se va a desaparecer solo sino es necesario que acudan al médico. Ése mensaje es simple

Profesor Alan White

Pero al excluir el cáncer de mama y otros tipos de cáncer que son específicos del género (y también el cáncer de pulmón que suele afectar más a los hombres porque fuman más) los científicos notaron que la diferencia entre los sexos era mucho más amplia.

Los científicos esperaban encontrar que los hombres y las mujeres tienen las mismas probabilidades de desarrollar y morir por la enfermedad.

Sin embargo, las cifras mostraron que es mucho más probable que se diagnostique la enfermedad a los hombres y que mueran a causa de ella y esto se aplica a todos los casos específicos de cáncer que se consideraron en el estudio (excepto melanoma).

“En muchos de los tipos de cáncer que analizamos y que afectan a ambos sexos no existe una razón biológica por la que los hombres tengan un mayor riesgo que las mujeres, así que nos sorprendió encontrar diferencias tan consistentes” afirma el profesor David Forman, de la Red de Inteligencia Nacional de Cáncer y uno de los autores del estudio.

“Los hombres tienen la reputación de no ser tan conscientes de su salud como las mujeres y de ‘aguantar con fuerza’ las dificultades” agrega el experto.

“Y lo que vemos en este informe podría ser un reflejo de esa actitud, que significa que los hombres tienen menos probabilidades de cambiar su estilo de vida para reducir el riesgo de la enfermedad o que es menos probable que visiten al médico si tienen síntomas de cáncer”.

Más servicios

Hombres

Los hombres son menos conscientes de su salud que las mujeres.

Por su parte, el profesor Alan White, presidente del Foro de Salud Masculina, dijo a la BBC que los hombres en general están menos conscientes de que factores como fumar, tener sobrepeso alrededor de la cintura, consumir altos niveles de alcohol, comer una dieta pobre o tener antecedentes familiares de cáncer contribuyen a un aumento en el riesgo de la enfermedad.

El experto afirma que es necesario llevar a cabo más investigaciones para conocer las causas de estas diferencias en los géneros y lo que se necesita hacer para llevar el mensaje a los hombres.

“Los hombres tienen cierto nivel de responsabilidad en analizar su estilo de vida pero los servicios de salud necesitan también llegar a ellos” dice el investigador.

“Millones de hombres trabajan tiempo completo y muchos trabajan más de 45 horas a la semana así que poder acceder a los servicios de salud puede ser muy problemático.

“Y no sólo se trata de llegar al médico general sino la ayuda para dejar de fumar o bajar de peso.

“Necesitamos analizar la forma de cambiar los servicios, pero también los hombres necesitan saber que si padecen algún síntoma, éste no se va a desaparecer solo, sino es necesario que acudan al médico. Ése mensaje es simple”, expresa el científico.

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