Anorexia y bulimia se extienden entre niñas de 12 y 13 años

26 12 2009

MADRID, 23 Dic. (EUROPA PRESS) –  La licenciada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid y especialista en Psicología Clínica Nuria Molinero ha alertado del aumento de casos de anorexia y bulimia en España, especialmente en niñas de 12 y 13 años, así como en mujeres de entre 30 y 40 años de edad.

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Según indicó Molinero en declaraciones a Europa Press, el número de chicas afectadas por la anorexia y la bulimia no ha descendido, sino que la sociedad se ha acostumbrado a observar el problema, y esto sucede porque se vive en un momento de “presión” por parte de los medios y de la publicidad.

“Hace diez años se hablaba mucho en España porque aparecieron los primeros casos, pero hoy en día la incidencia ha aumentado mucho, y en las consultas en Medicina Familiar o Salud Mental los trastornos de alimentación son algo común, mientras que antes no, y a la gente le costaba pedir ayuda porque se hablaba poco de ello”, indicó.

En este sentido, señaló que es importante detectar si una niña no está comiendo bien en el colegio. “Si un día se ve a una niña vomitar es necesario darle importancia a esto, porque no es ninguna tontería”, subrayó. En este punto, sugirió que el papel de las familias es esencial, y apuntó que se pueden apreciar otros síntomas propios de estos trastornos como cambios de comportamiento o en el humor, hacer referencia continuamente a su físico, realizar mucho ejercicio, rechazar alimentos o quejarse de dolores de estómago.

‘DELGADAS’

Molinero se dedica al tratamiento y estudio de los trastornos de la conducta de alimentación desde hace 15 años y acaba de presentar el libro ‘Delgadas’, que intenta explicar de una forma “clara y sencilla” lo que es la anorexia y la bulimia, y contar cómo se siente la gente que lo padece. Lee el resto de esta entrada »





Comida procesada alimenta depresión

2 11 2009

Consumir una dieta con altos niveles de alimentos procesados aumenta el riesgo de depresión, afirma una investigación realizada en el Reino Unido.

Comida procesadaSe encontró que el alto consumo de productos procesados aumenta el riesgo de depresión.

El estudio confirma, además, que las personas que comen muchos vegetales, fruta y pescado tienen menores posibilidades de desarrollar los síntomas de la enfermedad.

El estudio, llevado a cabo por científicos de la Universidad de Londres, analiza los datos de cerca de 3.500 empleados públicos con una edad promedio de 55 años.

Cada participante completó un cuestionario sobre sus hábitos de alimentación y un autoanálisis sobre su riesgo de depresión, y esos datos fueron comparados cinco años después con los niveles de depresión de los participantes.

“Nuestros resultados sugieren que consumir frutas, vegetales y pescado podría ofrecer protección contra el desarrollo de síntomas depresivos”, dicen los autores en la Brisith Journal of Psychiatry (Revista Británica de Psiquiatría).

“Sin embargo, una dieta rica en carne procesada, chocolates, postres azucarados, comida frita, cereales refinados y productos lácteos altos en grasa podría aumentar la vulnerabilidad de la gente a esa enfermedad”, agregan.

Diferencias importantes

En la investigación, los participantes fueron divididos en dos grupos: los que consumían una dieta basada en alimentos completos, que incluyen frutas, vegetales y pescado, y los que ingerían principalmente comida procesada.

Después de tomar en cuenta factores como el género, la edad, la educación, los niveles de actividad física, el tabaquismo y las enfermedades crónicas, los científicos detectaron una “diferencia significativa” entre ambas dietas y el riesgo de depresión en el futuro.

Si usted vive en un país como el Reino Unido, las probabilidades de que consuma una dieta mediterránea no son muy altas. Así que quisimos analizar de forma un poco diferente el vínculo entre la dieta y la salud mental

Dra. Archana Singh-Manoux

Los que comían mayoritariamente alimentos completos mostraron un riesgo de depresión futura 26% menor que aquellos que ingerían menos alimentos completos.

Sin embargo, los que consumían una dieta alta en comida procesada exhibieron un riesgo de contraer la enfermedad 58% mayor que quienes se alimentaban con muy pocos productos procesados.

Hace unas semanas, otro estudio realizado en España mostró que las personas que se alimentaban con la llamada dieta mediterránea -rica en frutas, vegetales y pescado- tenían 30% menos riesgo de desarrollar depresión.

Pero tal como señalan los autores de la nueva investigación, quizás hay un factor relacionado con el estilo de vida que no se ha tomado en cuenta para explicar el efecto protector.

“El estudio (español) mostró que la dieta mediterránea estaba asociada a un menor riesgo de depresión”, afirmó la doctora Archana Singh-Manoux, una de las autoras del trabajo británico.

“Pero el problema es que, si usted vive en un país como el Reino Unido, las probabilidades de que consuma una dieta mediterránea no son muy altas”, añadió.

“Así que quisimos analizar de forma un poco diferente el vínculo entre la dieta y la salud mental”.

Efecto combinado

Según los científicos, hay varios factores que podrían explicar estos resultados.

En primer lugar, el alto nivel de antioxidantes en las frutas y vegetales podrían tener un efecto protector, como se ha demostrado en estudios previos.

El folato, que se encuentra en grandes cantidades en vegetales como el brócoli, la col y la espinaca y las legumbres secas -como lentejas y garbanzos- podría tener también un efecto protector similar.

AceitunasEl estudio confirma que una dieta rica en frutas, vegetales y pescado protege contra la depresión.

En segundo lugar, afirmaron los investigadores, el consumo abundante de pescado podría proteger contra la depresión debido a sus altos niveles de ácidos grasos poliinsaturados, que son un componente importante de las membranas neuronales en el cerebro.

En tercer lugar, es posible que una dieta de alimentos completos proteja contra la depresión debido al efecto combinado de consumir nutrientes de muchos tipos diferentes de comidas, y no sólo es el efecto de un solo nutriente.

Los investigadores creen que el consumo de productos procesados podría estar asociado al mayor riesgo de depresión debido a la asociación que existe entre esta dieta y el mayor riesgo de enfermedades coronarias e inflamación, que -se sabe- juegan un papel en el desarrollo de la depresión.

Sin embargo, subrayaron que es necesario llevar a cabo más estudios para confirmar este vínculo.

Lo cierto, según los científicos, es que el consumo de una dieta sana no sólo puede generar beneficios para la salud y bienestar humanos, sino que también puede ser una herramienta muy importante para prevenir trastornos depresivos en años posteriores de la vida.

Fuente: BBC. Comida procesada alimenta depresión