Vivir cerca del humo del tráfico duplica el deterioro de las arterias

8 02 2010

BARCELONA, 6 Feb. (EUROPA PRESS) – Las arterias de las personas que viven a 100 metros de una autopista o carretera transitada se deterioran a una velocidad de más del doble del proceso habitual, según un estudio que ha cuantificado científicamente por primera vez la relación entre contaminación atmosférica y deterioro de la salud.

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Foto: Reuters

El trabajo, desarrollado por el Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (Creal) de Barcelona, junto con investigadores de Suiza y de la Universidad del Sur de California, constató que aquellos que habitan en lugares cercanos al humo del tráfico rodado aceleran el crecimiento de la placa de sus arterias hasta los 5,5 micrómetros por año, más del doble de la media de su crecimiento anual.

Los resultados son especialmente relevantes en el caso de los países occidentales, según el investigador del Creal y coautor del estudio, Xavier Basagaña, ya que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte por delante del cáncer. Cada semana mueren 770 españoles por alguna cardiopatía isquémica –infarto, angina de pecho y muerte súbita–.

El estudio ‘Contaminación atmosférica y Evolución de la Arterioesclerosis en Adultos’, que publica la revista científica ‘PLoS ONE’, muestra por primera vez que la polución del tráfico rodado puede causar cambios tan complejos en las arterias como la ateroesclerosis –una dolencia en la que el material graso se acumula en las paredes de las arterias hasta desencadenar un infarto–. Lee el resto de esta entrada »





Alarmantes niveles de obesidad infantil

31 08 2009

El aumento en la obesidad infantil en el mundo ya ha alcanzado niveles alarmantes, incluso en los países en desarrollo.

Obeso

En el mundo hay unos 150 millones de niños obesos y con sobrepeso.

Y según una nueva investigación este incremento no sólo está teniendo consecuencias enormes en diabetes y trastornos ortopédicos en los niños, sino está causando también daños en las arterias similares a los que se ven en los adultos.

Se calcula que actualmente hay más de 1.000 millones de personas obesas y con sobrepeso en el mundo, y 22 millones de éstas son menores de cinco años.

Según el estudio presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología, que se celebra en Barcelona, España, hasta 50% de esos niños podrían estar sufriendo ateroesclerosis -la acumulación de placas de grasa en las arterias.

Se sabe que una de las principales causas del aumento en el sobrepeso y la obesidad infantil es el alto consumo de grasas y calorías, aunado a una reducción en los niveles de actividad física.

Hasta ahora, el sobrepeso y obesidad en los niños ha estado asociado al desarrollo de enfermedades cardiovasculares como diabetes, hipertensión y altos niveles de colesterol, trastornos que juntos contribuyen al llamado “síndrome metabolico”.

Pero en el nuevo estudio los científicos de la Universidad de Leipzig, Alemania, encontraron que hasta 50% de los niños obesos podrían también tener daños en las arterias similares a la ateroesclerosis que se ve en los adultos.

Disfunción arterial

La función normal de las arterias depende del equilibrio entre los factores de relajación y contracción que produce el endotelio, el recubrimiento interno de los vasos sanguíneos.

El resultado más importante de nuestro estudio fue que la función del endotelio en las arterias del antebrazo mostraba las mismas deficiencias que se ven en adultos con insuficiencia cardíaca crónica. ¡Y esto en niños obesos de 12 años!

Dra. Sandra Erbs

Pero este equilibrio -que permite el intercambio de nutrientes y desechos- se ve alterado cuando existen otras enfermedades como diabetes o hipertensión.

Y el mal funcionamiento del endotelio puede conducir a la formación de depósitos de grasa en las arterias, la ateroesclerosis.

Los expertos de la Universidad de Leipzig querían investigar si la obesidad infantil está asociada al mal funcionamiento del endotelio y por lo tanto a los riesgos de sufrir las primeras etapas de ateroesclerosis.

Los investigadores estudiaron a 80 niños obesos y con sobrepeso de una edad promedio de 12 años y a 60 niños de peso normal.

Les tomaron muestras de sangre para determinar sus niveles de colesterol y llevaron a cabo una prueba de “tolerancia de glucosa” para medir sus niveles de glucosa en la sangre tras el consumo de azúcar, una prueba que detecta alteraciones de diabetes.

Posteriormente llevaron a cabo mediciones no invasivas de la capacidad de relajación del endotelio en el antebrazo.

Glucosa y colesterol

Los investigadores descubrieron que en promedio los niños obesos y con sobrepeso padecían síntomas de “prediabetes”, con niveles de glucosa más altos que lo normal pero que todavía no alcanzan niveles diabéticos.

Grasa en las arterias

La grasa obstaculiza la función normal del endotelio.

Además, tenían una alta concentración de colesterol LDL (colesterol malo) y su colesterol “bueno” o HDL era mucho más baja que la de los niños de peso normal.

“Descubrimos que casi todos los componentes del síndrome metábolico eran evidentes en la población de niños obesos”, dicen los autores.

“Pero el resultado más importante de nuestro estudio fue que la función del endotelio en las arterias del antebrazo mostraba las mismas deficiencias que se ven en adultos con insuficiencia cardíaca crónica”.

“¡Y esto en niños obesos de 12 años! Encontramos una clara relación entre el grado de obesidad y las deficiencias de la función endotelial: entre más alto el peso corporal, peor la función de la arteria”, expresan los científicos.

Según ellos, no es de sorprender que estas “alteraciones desastrosas” en las arterias de los niños obesos resulten en ateroesclerosis que a su vez está conduciendo a infartos al miocardio y derrames cerebrales en adultos cada vez más jóvenes.

“Por eso -afirman los investigadores- es urgente comenzar las estrategias de prevención de obesidad en los primeros años de la niñez para revertir las actuales tendencias”.

“Estas estrategias deben incluir, los factores medioambientales, la actividad física y la dieta y deben iniciarse en el hogar y en las instituciones preescolares, escuelas y guarderías para poder influir en toda la población infantil”.

La Organización Mundial de la Salud calcula que para el año 2015 habrá en el mundo 2.300 millones de adultos con sobrepeso y obesidad.

Fuente: BBC. Alarmantes niveles de obesidad infantil





Peligro de las dietas bajas en carbohidratos

25 08 2009

Las dietas bajas en carbohidratos pueden obstruir las arterias y aumentar el riesgo de infartos y derrame cerebral, revela un estudio.

Carne roja

Las dietas bajas en carbohidratos tienen efectos adversos en las arterias.

Los regímenes basados en el consumo de grandes cantidades de proteínas -carne, pescado y queso- y la restricción de hidratos de carbono -pan, pasta, cereales y azúcares- han sido muy populares en años recientes.

Si bien es cierto que estas dietas son efectivas para reducir rápidamente el peso corporal, se conoce mjuy poco sobre sus efectos a largo plazo en el corazón y las arterias.

El nuevo estudio llevado a cabo en ratones -publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) (Actas de la Academia Nacional de Ciencias)- encontró que esos hábitos alimenticios causan daños en las arterias.

La investigación, dicen los expertos, demuestra que la mejor opción para una vida sana es alimentarse con una dieta balanceada.

Dieta e infartos

Los científicos del Centro Médico Diaconisa Beth Israel, en Boston, Estados Unidos, decidieron investigar el impacto en el sistema cardiovascular de las dietas bajas en carbohidratos tras escuchar informes de personas que habían sufrido infartos mientras se sometían a esos regímenes.

Nuestra investigación sugiere que, al menos en animales, estas dietas pueden estar teniendo efectos cardiovasculares adversos que no quedan reflejados en los simples marcadores de la sangre

Dr. Anthony Rosenzweig

Los investigadores dividieron a ratones en tres grupos alimentando a cada uno con una dieta diferente: la dieta estándar de ratones, una dieta occidental que era alta en grasas y una dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas.

La dieta baja en carbohidratos, dicen los autores, no afectó los niveles de colesterol pero mostró una diferencia significativa en el impacto en la ateroesclerosis -la acumulación de depósitos de grasa en las paredes de las arterias, un trastorno que puede provocar infartos y derrames cerebrales.

Después de 12 semanas, los ratones que consumieron la dieta baja en carbohidratos habían bajado de peso pero desarrollaron 15% más ateroesclerosis que los animales que se alimentaron con la dieta normal de ratones.

Entre los ratones de la dieta occidental se encontró 9% más ateroesclerosis.

“Es muy difícil saber en los estudios clínicos cómo las dietas afectan la salud vascular” afirma el doctor Anthony Rosenzweig, quien dirigió la investigación.

“Por lo tanto tendemos a confiar en las mediciones simples de marcadores como los del colesterol en la sangre, que hasta ahora han sido sorprendentemente positivos en los individuos en dietas bajas en carbohidratos y altas en proteínas, y que por lo normal pierden peso”.

“Pero nuestra investigación sugiere que, al menos en animales, estas dietas pueden estar teniendo efectos cardiovasculares adversos que no quedan reflejados en los simples marcadores de la sangre”, expresa el investigador.

Efectos adversos

Placas de grasa en arteria

Las dietas bajas en carbohidratos provocaron ateroesclerosis en los ratones.

Los científicos no saben a qué se debe este efecto, pero se cree que las dietas bajas en carbohidratos podrían afectar la forma como las células de la médula ósea son capaces de limpiar de forma efectiva los depósitos de grasa en las arterias.

“Poder entender los mecanismos responsables de estos efectos, así como los potenciales procesos reconstituyentes que puedan contrarrestar la enfermedad vascular, podrá eventualmente ayudar a los médicos a ofrecer el mejor tratamiento a sus pacientes” afirma el doctor Rosenzweig.

“Este asunto es particularmente importante dada la creciente epidemia de obesidad y sus consecuencias adversas”.

Según el doctor Rosenzweig los resultados del estudio le causaron tanta preocupación que incluso decidió él mismo suspender la dieta baja en carbohidratos a la que se estaba sometiendo.

“Todo parece indicar que una dieta moderada y balanceada, combinada con ejercicio regular, es probablemente lo mejor para la mayoría de la gente” afirma el investigador.

Los expertos afirman que todavía es muy pronto para aplicar estos resultados a los humanos, pero están de acuerdo en que el mejor consejo es seguir una dieta balanceada.

Fuente: BBC. Peligro de las dietas bajas en carbohidratos





Descubren un nuevo colesterol causante principal de problemas cardiacos

22 08 2009
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Foto: Reuters

Científicos de la Universidad de Hong Kong han descubierto un nuevo tipo de colesterol, el oxicolesterol, que puede hacer que aumente el riesgo de sufrir problemas cardíacos más incluso que los otros dos tipos más conocidos, el colesterol LDL o “malo” y el HDL, según informaron en el marco de la 238 Reunión Anual de la Sociedad Química Americana que se está celebrando estos días en Washington (Estados Unidos).

Este colesterol se encuentra en todos los alimentos fritos y procesados, sobre todo la comida rápida o ‘fast-food’, y su mecanismo hace que aumenten los niveles totales del colesterol HDL –el “bueno”– y se acumule en las arterias hasta provocar arterioesclerosis, un endurecimiento de las mismas que favorece el riesgo de coágulos e infartos.

Según destacó el doctor Zhen-Yu Chen, autor de la investigación, el origen del oxicolesterol es la oxidación en el organismo que provoca la reacción entre las grasas y el oxígeno, un proceso ya estudiado desde hace años. De este modo, aparece cuando los alimentos grasos se recalientan, sobre todo con aceites oxidados como las grasas trans o con aceites vegetales parcialmente hidrogenados.

La investigación se llevó a cabo en ratones alimentados a base de comidas ricas en oxicolesterol, observando una mayor obstrucción en sus arterias que hizo que su riesgo de infarto aumentara un 22 por ciento en comparación con aquellos que mantuvieron una dieta rica en antioxidantes.

Tras este hallazgo, Chen confía en que los ciudadanos tomen conciencia de esta nueva variante y entiendan la importancia de consumir frutas y verduras frescas, legumbres o cereales, todos ellos ricos en antioxidantes.

Del mismo modo, este experto no asegura que los fármacos para bajar el colesterol sirven también para el oxicolesterol, de ahí la importancia de abrir a partir de ahora una nueva línea de investigación al respecto, señaló Chen.

Fuente: BBC. Descubren un nuevo colesterol causante principal de problemas cardiacos