Los ocho síntomas más comunes que pueden indicar la presencia de un cáncer

27 08 2010

MADRID, 27 Ago. (EUROPA PRESS) – Un equipo de investigadores de la Universidad de Keele (Reino Unido) ha descrito los ocho síntomas que, con más frecuencia, están ligados a la presencia de un cáncer: sangre en la orina (hematuria); anemia; sangrado rectal; toser sangre; bultos en el pecho; dificultad al tragar; hemorragias en la post-menopausia y test de próstata irregulares.

Tras analizar más de 25 estudios, los científicos británicos hicieron una selección de los síntomas que, en al menos una de cada veinte personas que los manifestaron, resultaron predecir la presencia de un cáncer, informa la BBC. Así, descubrieron que si el paciente tenía menos de 55 años, sólo los test de próstata y los bultos en el pecho eran síntomas con probabilidades significativas de ser cáncer.

Después de los 55, pero sólo en hombres, comprobaron que la dificultad al tragar era el signo que en más ocasiones resultaba derivar en cáncer de esófago, mientras que la sangre en la orina se reveló como el síntoma más común de cáncer, tanto en hombres como en mujeres, por encima de los 60 años. Lee el resto de esta entrada »

Anuncios




Minitrasplantes de células madre pueden tratara la anemia falciforme grave

10 12 2009

MADRID, 10 Dic. (EUROPA PRESS) –  Los resultados de un estudio preliminar muestran que los ‘minitrasplantes’ de células madre podrían revertir la anemia falciforme grave en los adultos, según un estudio de los Institutos Nacionales de Salud y las Instituciones Médicas Johns Hopkins en los Estados Unidos que se publica en la revista ‘New England Journal of Medicine’.

El estudio, en fase I/II para establecer la seguridad del procedimiento describe a 10 pacientes con anemia falciforme grave que recibieron trasplantes intravenosos de células madre formadoras de la sangre. Las células trasplantadas procedían de la sangre periférica de donantes sanos familiares que se adaptaban a los tipos de tejido de los pacientes.

Cuando los científicos utilizaron este procedimiento, nueve de los 10 pacientes tratados mostraron glóbulos rojos normales y una recuperación de los daños orgánicos causados por la enfermedad.

Según explica Jonathan Powell, “el método del trasplante intravenoso para la anemia falciforme, causada por una única mutación en el gen de la hemoglobina, no reemplaza el gen defectuoso sino que trasplanta células madre sanguíneas que portan el gen normal”. Lee el resto de esta entrada »





Vigorexia, ortorexia, adicción al trabajo… y otros trastornos mentales del siglo XXI

11 10 2009
  • La mente le sigue jugando malas pasadas al hombre moderno.
  • La obsesión por la comida sana, por lucir una figura musculada o por conseguir un físico ‘perfecto’ son algunas de las ‘nuevas neurosis’ .
  • La información, la educación y trabajar la autoestima son fundamentales para evitar caer en ellas.Vigorexia, ortorexia, adicción al trabajo... y otros trastornos mentales del siglo XXI  (Imagen: B o O para flickr)

El hombre moderno ha conquistado mayores cotas de bienestar, cura enfermedades que hasta ahora lo mataban y es más longevo que nunca; pero sigue teniendo un talón de Aquiles: su mente, que puede jugarle malas pasadas.

El progreso y el desarrollo de la civilización han traído aparejados la aparición de nuevos trastornos mentales. La vigorexia, la ortorexia, la adicción al trabajo, a la cirugía estética, la ciberdependencia; pero ¿qué son? ¿se pueden prevenir?¿Cómo se reconocen sus síntomas?

Las personas que sufren obsesiones tardan entre ocho y diez años en ir al psiquiatra

Quizá conviene aclarar primero que ninguna de ellas ha sido reconocida todavía como enfermedad mental. De momento son solo “trastornos neuróticos”, como explica a20minutos.es María López-Ibor, psiquiatra e investigadora de CIBERSAM (Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental):

“Estos trastornos no están reconocidos en los manuales de clasificación y diagnóstico, son trastornos ligados a los obsesiones; pero todavía no están admitidos como enfermedades”.

Los peligros de la vigorexia

Joaquín Saiz Ruiz, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría y también uno de los principales investigadores del CIBERSAM va más allá “Para la psiquiatría no existe nada de esto. La única adicción comportamental reconocida como enfermedad es la ludopatía.”. Sin embargo, reconoce que la psiquiatría se encarga de “estudiarlos marginalmente, como curiosidad”.

La falta de consenso y el hecho de que este tipo de trastornos obsesivos muchas veces queden enmascarados por otros, hace que tarden años en diagnosticarse o que incluso queden mal diagnosticados. También esto explica la falta de estadísticas sobre el número de personas que los sufren.

“Muchos no vienen directamente a la clínica, vienen cuando empiezan apresentar otra sintomatología, por ejemplo, se deprimen, sufren ansiedad, o cuando, como en el caso de la vigorexia, dejan de ir a trabajar por ir al gimnasio”, explica María López-Ibor, que matiza: “Las personas que sufren obsesionestardan entre ocho y diez años en venir al psiquiatra, porque no se reconocen enfermos”.

Por eso la divulgación, sin alarmismo, de los síntomas es vital para que la gente tome conciencia del problema. Aún así el diagnóstico no es sencillo.

Nuevos trastornos

Adictos al trabajo o ‘workaholics’. Son gente que vive obsesionada con el trabajo, al que consagran su tiempo de trabajo y de ocio. Cuando no trabajan sienten una sensación enfermiza de vacío y sufren angustia o depresión. Nunca están satisfechos con lo que hacen ni dan por concluida una tarea de forma satisfactoria. En España no existen datos de cuántas personas sufren esta adicción; pero en Inglaterra, donde llevan hablando de este fenómeno más de una década,se cifra en un millón el número de personas que podrían catalogarse como  ‘Workaholics’ o adictos al trabajo. Un estudio publicado en febrero de este año, llevado a cabo por la Universidad de Lancaster, relacionaba las largas jornadas de trabajo (que generalmente van unidas a pocas horas de sueño) con el riesgo de padecer demencia. María López-Ibor añade un interesante apunte sobre el tema: “Definir a los workaholics es difícil porque hay mucha gente que trabaja todo el día por miedo a perder su trabajo”.

Vigorexia. Según el Instituto de Transtornos Alimenticios (ITA), entre el 1 y el 10% de la población que acude regularmente a los gimnasios sufriría este trastorno caracterizado por la adicción al ejercicio físico. Esta preocupación va emparejada con una distorsión de la propia imagen y afecta, sobre todo, ahombres entre 15 y 35 años, aunque también a mujeres. A las largas yextenuantes horas de gimnasio y pesas los vigoréxicos suman un pensamiento obsesivo centrado en la mejora del aspecto físico: estricta dieta especial, consumo de sustancias para fomentar el desarrollo muscular…La vigorexia afecta sobre todo a hombres de entre 15 y 35 años

Los vigoréxicos tienen la peculiaridad de que no hacen ejercicio por el bienestar físico que les produce (y que ya de por sí es adictivo gracias a laliberación de endorfinas), si no por cumplir los requerimientos de una canon estético determinado.

Ortorexia. Sería la obsesión por comer saludable. Según el ITA, esta obsesión afecta sobre todo a mujeres jóvenes, que desarrollan sus propias reglas alimenticias y se obsesionan por la calidad de la comida, llegando a sentirse culpables y corrompidas cuando incumplen sus propias reglas. Estas personas llegan a evitar todo tipo de ‘comida social’ fuera de casa con familiares y amigos por miedo a no poder seguir su dieta. En los casos más severos, en los que se ha excluido de la dieta algunos alimentos básicos, se observa desnutrición, anemiay pérdida de de masa ósea.

Ciberdependientes o adictos a los videojuegos o a Internet. Afectaría a personas de todas las edades. En los casos de adictos a los videojuegos, se han estudiado casos de personas que son capaces de jugar sin descanso durante 16 horasseguidas, restando tiempo al sueño y a cualquier tipo de actividad social. Los que sufren este trastorno sufren síndrome de abstinencia (depresión, ansiedad, naúseas, miedo, comportamiento violento…) cuando se les priva de su ‘droga’. En países como China, Corea del Sur y Holanda ya se trata en centros de rehabilitación, como una patología social. En Japón incluso han acuñado un término propio, los ‘hikikomori’ (que significa reclusión o aislamiento).

Mucha gente trabaja muchas horas por miedo a perder el trabajo, no porque sean workaholics

Adictos a la cirugía estética. Ningún arreglo corporal es suficiente. El concepto de la propia imagen está tan deteriorado que se emprende una carrera sin límite para conseguir una armonía imposible. Hay pacientes que llegan acumular hasta 40 intervenciones, con el beneplácito de algún profesional sin escrúpulos, incluso haciendo y deshaciendo varias veces lo hecho. Todavía se da en casos muy excepcionales.

Pero, ¿cuándo hay que dar la señal de alarma? ¿Cuándo puede reconocer alguien que está empezando a tener un problema?

Para la psiquiatra María López Ibor ese momento llega cuando esa adicción “restringe tu libertad como ser humano y no te permite llevar una vida normal. Cuando te produce sufrimiento a ti o a los que te rodean, además de no permitirte adaptarte a la sociedad en la que te ha tocado vivir”.

¿Es nuestra sociedad más proclive a sufrir este tipo de adicciones?

Para Miguel Martínez, médico psicoanalista del Grupo Cero, “todos somos candidatos, todos estamos expuestos a los bombardeos afectivos y somos vulnerables”. “La desestructuración social lleva a la soledad, cada vez se aguanta menos a la gente, por lo que nos recluimos en nuestro propio mundo y eso también se hace insoportable. Al final se recurre a otras adicciones para llenar ese vacío, esa soledad”.

Él añade además otro tipo de adicción poco conocida, “la adicción a los sentimientos”. “Al fomentarse el individualísimo, se tienden a hacer las relaciones de pareja muy claustrofóbicas y cerradas y se puede caer muy fácilmente en el maltrato”.

Detrás de estas conductas hay inseguridades, miedos

Para el psicólogo clínico Pedro Rodríguez “Detrás de muchas de estas conductas hay inseguridades, falta de alternativas, etc.”.

La falta de seguridad también es señalada por lapsiquiatra López Ibor como clave para desarrollar una de estas adicciones: “Vivimos en una sociedad donde la imagen es importante, antes lo importante era tener qué comer”, lo que explicaría que este tipo de problemas no estén todavía identificados en los países menos desarrollados.

Y qué se puede hacer para prevenirlas

Para Pedro Rodríguez, psicólogo clínico, la mejor herramienta para tratar de prevenir estos trastornos es “la información y la educación”. Sin embargo, para este profesional, que “no es partidario de psicologizarlo todo”, el ser humano “tiene recursos propios para solucionar muchos problemas”.

Trabajar la autoestima, reconocernos cómo somos, con nuestras virtudes y valores y respetarse a uno mismo” es clave para la psiquiatra López Ibor.

Para el psicoanalista Miguel Martínez, la ayuda para tratar estas adicciones pasaría por “una terapia de deshabituación y hacerle entender al individuo el por qué de su obsesión”. Para él “el psicoanálisis es un método muy eficaz porque refuerza la personalidad”.

Fuente: 20minutos. Vigorexia, ortorexia, adicción al trabajo… y otros trastornos mentales del siglo XXI





Nueva técnica contra óvulos defectuosos

27 08 2009

Científicos en Estados Unidos informaron que han descubierto un método que podría ayudar a miles de mujeres a vencer el desorden genético que les impide tener hijos sanos.

Monos

Los monos gemelos, Mito y Tracker, nacieron por medio de la nueva técnica.

Los investigadores de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregon experimentaron con monos para transferir el material genético necesario para procrear bebés de un óvulo defectuoso a uno saludable, lo que resultó en nacimientos exitosos.

La investigación, cuyos resultados aparecen en la última edición de la publicación Nature, alimenta las esperanzas de lograr un tratamiento que permita a mujeres con óvulos defectuosos tener sus hijos sin la necesidad de recibir un óvulo donado, señaló Pallab Ghosh, especialista en temas científicos de la BBC.

Sin embargo, con la nueva técnica hacen falta una pequeña cantidad de genes de una tercera persona, lo que implica cambios genéticos que se pasarán de generación en generación.

Terapias previas

Las fallas genéticas están contenidas en estructuras del óvulo llamadas mitocondria. Si un óvulo con una mitocondria fallida es fertilizado, el bebé que nazca de este proceso puede contraer cientos de enfermedades, incluyendo anemia, demencia, hipertensión y una serie de desórdenes neurológicos.

En el pasado, científicos estadounidenses intentaron corregir estas fallas agregando mitocondria saludable a los óvulos de los pacientes, pero estos intentos fracasaron, probablemente debido a que la mitocondria es tan delicada que puede resultar dañada al ser tasplantada.

“Se calcula que cada 30 minutos nace un niño con una enfermedad devastadora y creo que nosotros podríamos impedir que eso suceda”, dijo el doctor Shoukhrat Mitalipov, quien dirigió el último estudio en Oregon

Se calcula que cada 30 minutos nace un niño con una enfermedad devastadora y creo que nosotros podríamos impedir que eso suceda

Shoukhrat Mitalipov, la Universidad de Salud y Ciencia de Oregon

Mitalipov aplicó a una licencia para experimentar con óvulos y embriones humanos y espera trabajar pronto con pacientes, “tal vez en dos o tres años”.

Pero algunos grupos como Gene Watch han expresado sus inquietudes ante la nueva técnica.

“El hecho de que los efectos del tratamiento persistirán por generaciones implica que es necesario un debate ético, así como más pruebas para garantizar la confiabilidad del mismo”, dijo uno de sus expertos, la doctora Hellen Wallace.

Fuente: BBC. Nueva técnica contra óvulos defectuosos