Comida procesada alimenta depresión

2 11 2009

Consumir una dieta con altos niveles de alimentos procesados aumenta el riesgo de depresión, afirma una investigación realizada en el Reino Unido.

Comida procesadaSe encontró que el alto consumo de productos procesados aumenta el riesgo de depresión.

El estudio confirma, además, que las personas que comen muchos vegetales, fruta y pescado tienen menores posibilidades de desarrollar los síntomas de la enfermedad.

El estudio, llevado a cabo por científicos de la Universidad de Londres, analiza los datos de cerca de 3.500 empleados públicos con una edad promedio de 55 años.

Cada participante completó un cuestionario sobre sus hábitos de alimentación y un autoanálisis sobre su riesgo de depresión, y esos datos fueron comparados cinco años después con los niveles de depresión de los participantes.

“Nuestros resultados sugieren que consumir frutas, vegetales y pescado podría ofrecer protección contra el desarrollo de síntomas depresivos”, dicen los autores en la Brisith Journal of Psychiatry (Revista Británica de Psiquiatría).

“Sin embargo, una dieta rica en carne procesada, chocolates, postres azucarados, comida frita, cereales refinados y productos lácteos altos en grasa podría aumentar la vulnerabilidad de la gente a esa enfermedad”, agregan.

Diferencias importantes

En la investigación, los participantes fueron divididos en dos grupos: los que consumían una dieta basada en alimentos completos, que incluyen frutas, vegetales y pescado, y los que ingerían principalmente comida procesada.

Después de tomar en cuenta factores como el género, la edad, la educación, los niveles de actividad física, el tabaquismo y las enfermedades crónicas, los científicos detectaron una “diferencia significativa” entre ambas dietas y el riesgo de depresión en el futuro.

Si usted vive en un país como el Reino Unido, las probabilidades de que consuma una dieta mediterránea no son muy altas. Así que quisimos analizar de forma un poco diferente el vínculo entre la dieta y la salud mental

Dra. Archana Singh-Manoux

Los que comían mayoritariamente alimentos completos mostraron un riesgo de depresión futura 26% menor que aquellos que ingerían menos alimentos completos.

Sin embargo, los que consumían una dieta alta en comida procesada exhibieron un riesgo de contraer la enfermedad 58% mayor que quienes se alimentaban con muy pocos productos procesados.

Hace unas semanas, otro estudio realizado en España mostró que las personas que se alimentaban con la llamada dieta mediterránea -rica en frutas, vegetales y pescado- tenían 30% menos riesgo de desarrollar depresión.

Pero tal como señalan los autores de la nueva investigación, quizás hay un factor relacionado con el estilo de vida que no se ha tomado en cuenta para explicar el efecto protector.

“El estudio (español) mostró que la dieta mediterránea estaba asociada a un menor riesgo de depresión”, afirmó la doctora Archana Singh-Manoux, una de las autoras del trabajo británico.

“Pero el problema es que, si usted vive en un país como el Reino Unido, las probabilidades de que consuma una dieta mediterránea no son muy altas”, añadió.

“Así que quisimos analizar de forma un poco diferente el vínculo entre la dieta y la salud mental”.

Efecto combinado

Según los científicos, hay varios factores que podrían explicar estos resultados.

En primer lugar, el alto nivel de antioxidantes en las frutas y vegetales podrían tener un efecto protector, como se ha demostrado en estudios previos.

El folato, que se encuentra en grandes cantidades en vegetales como el brócoli, la col y la espinaca y las legumbres secas -como lentejas y garbanzos- podría tener también un efecto protector similar.

AceitunasEl estudio confirma que una dieta rica en frutas, vegetales y pescado protege contra la depresión.

En segundo lugar, afirmaron los investigadores, el consumo abundante de pescado podría proteger contra la depresión debido a sus altos niveles de ácidos grasos poliinsaturados, que son un componente importante de las membranas neuronales en el cerebro.

En tercer lugar, es posible que una dieta de alimentos completos proteja contra la depresión debido al efecto combinado de consumir nutrientes de muchos tipos diferentes de comidas, y no sólo es el efecto de un solo nutriente.

Los investigadores creen que el consumo de productos procesados podría estar asociado al mayor riesgo de depresión debido a la asociación que existe entre esta dieta y el mayor riesgo de enfermedades coronarias e inflamación, que -se sabe- juegan un papel en el desarrollo de la depresión.

Sin embargo, subrayaron que es necesario llevar a cabo más estudios para confirmar este vínculo.

Lo cierto, según los científicos, es que el consumo de una dieta sana no sólo puede generar beneficios para la salud y bienestar humanos, sino que también puede ser una herramienta muy importante para prevenir trastornos depresivos en años posteriores de la vida.

Fuente: BBC. Comida procesada alimenta depresión





Jarabe de maíz y riesgo de hipertensión

30 10 2009

Consumir niveles altos de jarabe de maíz de alta fructosa -un edulcorante que se utiliza en muchas bebidas y alimentos- podría aumentar el riesgo de desarrollar hipertensión.

Bebida gaseosaMuchas bebidas gaseosas contienen jarabe de maíz de alta fructosa.

 

Esa es la conclusión de un estudio presentado en la conferencia anual de la Sociedad Estadounidense de Nefrología que se realiza en San Diego, California.

Según los investigadores, la reducción en el consumo de los alimentos procesados y bebidas gaseosas que contienen este edulcorante podría ayudar a evitar la hipertensión.

El jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF) fue creado en los 1970 a partir del almidón, o fécula de maíz.

Es muy similar al azúcar de mesa ya que ambos están compuestos por los mismos elementos del azúcar: glucosa y fructosa, y ambos contienen las mismas cantidades de calorías por gramo.

Sin embargo, los azúcares del JMAF no provienen de la fruta sino de una mezcla altamente purificada de la fécula de maíz, sin los beneficios nutricionales de éste.

Alternativa barata

Como los JMAF son una alternativa más barata que los edulcorantes de caña de azúcar, se usan principalmente en la industria de bebidas gaseosas, alimentos procesados y dulces.

Y su utilización se ha propagado en los últimos 20 años debido a sus propiedades para suavizar la textura, añadir volumen y retener la humedad de los alimentos.

Su uso ha sido vinculado en el pasado al aumento de la obesidad, particularmente en Estados Unidos, donde se consume ampliamente.

Control de hipertensiónLa obesidad y la hipertensión han ido aumentando paralelamente en las últimas décadas.

 

Tal como señalan los investigadores del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Colorado, en Denver, “el consumo de JMAF ha aumentado paralelamente a las tasas de obesidad que se han incrementado drásticamente en los últimos 20 años”.

Pero los autores agregan que “aunque este aumento refleja el incremento dramático en la prevalencia de hipertensión, hasta ahora los estudios no han logrado mostrar de forma consistente un vínculo entre el exceso de JMAF en la dieta y la hipertensión”.

En el nuevo estudio los científicos analizaron a 4.528 adultos mayores de 19 años sin historiales previos de hipertensión.

Los participantes llenaron cuestionarios sobre su consumo de JMAF en alimentos como jugos de fruta, bebidas gaseosas, productos de panadería y dulces.

Los científicos encontraron que la gente que consumía o bebía más de 74 gramos al día de JMAF (el equivalente a 2,5 bebidas azucaradas al día) mostraron un mayor riesgo de hipertensión.

Esto quiere decir que una dieta con más de 74 gramos de JMAF al día condujo a 28%, 36% y 87% más riesgo de desarrollar niveles de hipertensión de 135/85, 140/90 y 160/100 mmHg respectivamente. (La lectura normal para la presión arterial es de menos de 120/80 mmHg).

Calorías vacías

DulceMuchos alimentos contienen alta fructosa, un edulcorante más barato que el azúcar.

 

“Estos resultados indican que el consumo de alta fructosa en forma de azúcares agregados es significativo y está independientemente asociado a niveles de presión arterial más altos en una población adulta de Estados Unidos sin un historial previo de hipertensión”, dice la doctora Diana Jalal, quien dirigió el estudio.

“Se necesitan ahora más estudios para ver si las dietas bajas en fructosa pueden normalizar la presión arterial y evitar el desarrollo de hipertensión”, agrega.

Además de los JMAF hay muchas otras formas de endulzar los alimentos y bebidas que consumimos, como la dextrosa, jarabe de caña, jarabe de maple, fructosa, melaza, miel y por supuesto el azúcar de mesa (sacarosa).

Pero la mayoría de estos, afirman los expertos, son “calorías vacías” que no ofrecen ningún valor nutricional.

La Organización Mundial de la Salud recomienda limitar el consumo de azúcar a menos de 10% del consumo diario de calorías.

Fuente: BBC. Jarabe de maíz y riesgo de hipertensión