La falta de fibra puede desencadenar la diabetes

9 09 2009
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Foto: EP

El miembro del Departamento Metabolismo y Nutrición del Instituto del Frío del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Fulgencio Saura Calixto estima que la deficiencia de fibre en la dieta puede ser, “en gran medida”, un factor de desarrollo de “enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer de colon, estreñimiento y diverticulosis”.

La fibra dietética, que no es atacada por los enzimas del estómago y del intestino delgado por lo que llega al colon sin degradar, puede tener diversos efectos a la largo del aparato digestivo. Así, explicó que la fibra tiene una influencia significativa en el grado de absorción de nutrientes y hace que el estómago “aumente la viscosidad y retrase el vaciado gástrico”, apuntó este investigador en una ponencia dentro del marco de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en Sevilla.

Al hilo de ello, Saura sostuvo que la fibra consta de dos fracciones –insoluble y soluble en agua– y sus propiedades vienen determinadas principalmente por los porcentajes de estas dos fracciones, de modo que “la insoluble es escasamente fermentada y tiene un marcado efecto laxante y regulador intestinal”, mientras que “la fibra soluble es fermentada en alta proporción y sus principales propiedades se relacionan con la disminución de colesterol y glucosa en sangre y el desarrollo de la flora intestinal”.

La primera propiedad de la fibra, según el investigador, es “la relación directa entre su ingesta y un correcto funcionamiento gastrointestinal”, si bien agregó que la diverticulosis también “se ha asociado con dietas bajas en fibra”, ya que “la fibra aumenta la excreción y disminuye la presión colónica, por lo que tiene acción terapéutica sobre esta dolencia”.

Asimismo, Saura habló de que algunos estudios “asocian una ingesta alta de fibra con un menor riesgo de cáncer colo-rectal”, sin embargo, la asociación “no tiene necesariamente que ser directa, pues parece existir una asociación recíproca entre fibra y grasa y, también un alto consumo de grasa se ha relacionado con incidencia de estos tipos de cáncer”.

En este sentido, en tratamientos de obesidad “se han evidenciado los efectos beneficiosos de la ingesta de alimentos ricos en fibra”, expresó el investigador, añadiendo que esto “se materializan en una pérdida de peso según diferentes mecanismos, como la sensación de saciedad, el aumento de excreción de grasa y proteína, el menor índice glicémico o la disminución del contenido calórico de la dieta”.

Además, agregó que “otros estudios han mostrado que la fibra soluble disminuye los niveles de colesterol en sangre y tienden a reducir, por otro lado, la velocidad con que la glucosa llega a sangre y la secreción de insulina”. En esta propiedad se basa la recomendación a diabéticos de alimentos con bajo índice glicémico y ricos en fibra soluble como legumbres, frutas y verduras, señaló.

FIBRA Y CONSUMO

El investigador expuso que nutriólogos y organizaciones sanitarias recomiendan elevar a 30 gramos el consumo de fibra, que en los países europeos se encuentra alrededor de 20 gramos por persona y día, “debiendo ser soluble al menos el 30 por ciento de la fibra ingerida”.

“El consumo actual de fibra dietética total en España –estimado en 18,3 por persona y día– está cuantitativamente lejos de las recomendaciones dietéticas, aunque desde un punto de vista cualitativo podemos afirmar que la fibra de nuestra dieta es de composición equilibrada y tiene una buena calidad nutricional”.

Fuente: EuropaPress. La falta de fibra puede desencadenar la diabetes





Descubren un nuevo colesterol causante principal de problemas cardiacos

22 08 2009
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Foto: Reuters

Científicos de la Universidad de Hong Kong han descubierto un nuevo tipo de colesterol, el oxicolesterol, que puede hacer que aumente el riesgo de sufrir problemas cardíacos más incluso que los otros dos tipos más conocidos, el colesterol LDL o “malo” y el HDL, según informaron en el marco de la 238 Reunión Anual de la Sociedad Química Americana que se está celebrando estos días en Washington (Estados Unidos).

Este colesterol se encuentra en todos los alimentos fritos y procesados, sobre todo la comida rápida o ‘fast-food’, y su mecanismo hace que aumenten los niveles totales del colesterol HDL –el “bueno”– y se acumule en las arterias hasta provocar arterioesclerosis, un endurecimiento de las mismas que favorece el riesgo de coágulos e infartos.

Según destacó el doctor Zhen-Yu Chen, autor de la investigación, el origen del oxicolesterol es la oxidación en el organismo que provoca la reacción entre las grasas y el oxígeno, un proceso ya estudiado desde hace años. De este modo, aparece cuando los alimentos grasos se recalientan, sobre todo con aceites oxidados como las grasas trans o con aceites vegetales parcialmente hidrogenados.

La investigación se llevó a cabo en ratones alimentados a base de comidas ricas en oxicolesterol, observando una mayor obstrucción en sus arterias que hizo que su riesgo de infarto aumentara un 22 por ciento en comparación con aquellos que mantuvieron una dieta rica en antioxidantes.

Tras este hallazgo, Chen confía en que los ciudadanos tomen conciencia de esta nueva variante y entiendan la importancia de consumir frutas y verduras frescas, legumbres o cereales, todos ellos ricos en antioxidantes.

Del mismo modo, este experto no asegura que los fármacos para bajar el colesterol sirven también para el oxicolesterol, de ahí la importancia de abrir a partir de ahora una nueva línea de investigación al respecto, señaló Chen.

Fuente: BBC. Descubren un nuevo colesterol causante principal de problemas cardiacos





¿Odia las verduras? Coma palomitas

19 08 2009

La próxima vez que tenga algún antojo, coma palomitas de maíz y disfrútelas porque al parecer son muy buenas para la salud.

Palomitas

Entre los refrigerios, las palomitas tienen el mayor nivel de antioxidantes.

Una nueva investigación en Estados Unidos encontró que las palomitas no son sólo una fuente importante de fibra, también son ricas en antioxidantes, las sustancias que ayudan a reducir el riesgo de cáncer y enfermedades cardiovasculares.

El estudio analizó el nivel de antioxidantes en varios refrigerios -incluidas las palomitas- y en las harinas y cereales de grano integral que se consumen popularmente en el desayuno.

Encontró que estos productos contienen cantidades “increíblemente grandes” de polifenoles, los compuestos antioxidantes que también se encuentran en las frutas, verduras, vino tinto y chocolate.

Tal como señala la investigación presentada durante la conferencia anual de la Sociedad Química Estadounidense, los cereales integrales contienen por gramo una cantidad de antioxidantes similar a los de las frutas y verduras.

Estudios en el pasado han demostrado que los alimentos de grano integral reducen el riesgo de algunos tipos de cáncer y enfermedades coronarias.

Y se creía que el ingrediente activo que producía estos beneficios era la fibra -que se encuentra en la celulosa de la cáscara que envuelve a la semilla- y que ayuda a la absorción y digestión de los alimentos.

El nuevo estudio demuestra, sin embargo, que estos productos tienen un gran valor nutricional como antioxidantes.

Polifenoles

Encontramos que los productos de grano integral tienen, por gramo, un nivel comparable de antioxidantes a los de las frutas y verduras

Dr. Joe Vinson

En los últimos años se ha ido descubriendo el valor de los polifenoles para reducir el riesgo de cáncer y enfermedades del corazón.

Estos antioxidantes son un grupo de sustancias químicas capaces de retirar del organismo los llamados “radicales libres”, compuestos que pueden causar daños a las células y tejidos.

Los investigadores de la Universidad de Scranton, Pensilvania, midieron el valor total de polifenoles en las harinas de grano integral, cereales para desayuno, cereales calientes y otros productos de grano y antojos como pasta, galletas, papas fritas y palomitas de maíz.

“Este es el primer estudio que analiza el nivel total de fenoles antioxidantes en los cereales que se consumen en el desayuno y en los refrigerios” afirma el doctor Joe Vinson, quien dirigió el estudio en la Universidad de Scanton en Pensilvania.

“Encontramos que los productos de grano integral tienen, por gramo, un nivel comparable de antioxidantes a los de las frutas y verduras” señala el científico.

La investigación descubrió que entre los cereales de grano integral, los que tienen mayor cantidad de antioxidantes son los de trigo, maíz, avena y arroz, en ese orden.

Y encontraron también que entre las pastas, galletas, papas fritas y otros refrigerios, las palomitas de maíz son las que tienen mayores valores antioxidantes.

Sin sal y sin azúcar

Joe Vinson

La investigación fue dirigida por Joe Vinson en la Universidad de Scranton.

Según el doctor Vinson, los granos pierden mucho de sus nutrientes y antioxidantes durante el proceso de producción de los cereales.

Sin embargo, el valor nutritivo de las palomitas podría explicarse porque el antioxidante del maíz queda protegido durante el proceso de secado de la semilla.

Y cuanto se le hace estallar para crear la palomita, sólo se pierde una pequeña cantidad de polifenoles.

Los investigadores también descubrieron que las harinas integrales también tienen un alto nivel de antioxiodantes.

Los expertos afirman, sin embargo, que los cereales -principalmente los que se venden para el desayuno- contienen una alta cantidad de azúcar y sal.

Por eso, dicen, debe evitarse el consumo de estos productos azucarados.

De la misma forma, las palomitas pueden potencialmente ser una adición saludable a la dieta humana, pero sólo si le consume sin azúcar, sal, mantequillla u otros aditivos.

Fuente: BBC. ¿Odia las verduras? Coma palomitas





Orgánico sí, ¿más sano? no tanto

30 07 2009

La comida orgánica no es más sana que la ordinaria.

Alimentos orgánicos

No hay pruebas que revelen que los alimentos orgánicos tienen mayores beneficios para la salud que los tradicionales.

A esta conclusión llegaron los investigadores del Colegio de Londres de Higiene y Medicina Tropical, que examinaron todos los estudios sobre nutrición y salud de los últimos 50 años.

En 55 de los 162 trabajos que se incluyeron en el análisis final, hubo pequeñas diferencias en materia de nutrición entre los alimentos orgánicos y los producidos convencionalmente, pero no lo suficientemente grandes como para ser relevantes para la salud pública, dijo el doctor Alan Dangour, líder del proyecto.

El estudio fue comisionado por la Agencia de Normas Sanitarias del Reino Unido (FSA por sus siglas en inglés), que tras difundir las conclusiones aseguró que ahora la gente podrá estar informada antes de elegir.

Sin embargo, uno de los grupos británicos que aboga por el consumo de productos orgánicos -la Soil Association- criticó la metodología aplicada en el proyecto y reclamó una investigación más profunda.

Los resultados

El informe -publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition- no encontró diferencias en la mayoría de los nutrientes de cultivos orgánicos o convencionales, incluso en la cantidad de vitamina C, calcio y hierro. Lo mismo en estudios de carne, productos lácteos y huevos.

Hubo un pequeño número de diferencias en materia de nutrición entre los alimentos orgánicos y los producidos convencionalmente, pero no lo suficientemente grandes como para ser relevantes para la salud pública

Dr. Alan Dangour, líder del proyecto.

Las únicas diferencias que se detectaron, por ejemplo en los niveles de nitrógeno y fósforo, tienen más que ver con el uso de fertilizantes y la madurez de la cosecha y es poco probable que generen cualquier beneficio para la salud, concluyó el informe.

Según una encuesta realizada por la BBC en Londres, el nuevo estudio ha generado reacciones encontradas entre los consumidores.

“No, yo no les creo. Pienso que la comida orgánica es toda natural y no contiene pesticidas… deben estar mal”, dijo una de las entrevistadas.

“Yo creo que es un asunto psicológico que te hace pensar que lo orgánico es puro y libre de químicos. Te hace creer que es la forma correcta de criar a tus hijos”, aseguró otra.

Orgánico vs. convencional

Alimentos orgánicos

Hay muchas otras razones por las cuales la gente elige comer orgánico que no tienen que ver con los nutrientes.

“Garantizar que la gente tiene una información precisa es absolutamente esencial para permitirnos tomar decisiones informadas sobre los alimentos que comemos”, señaló Gill Fine, director de salud alimentaria de la FSA y agregó:

“Este estudio no significa que las personas no deben comer alimentos orgánicos. Lo que demuestra es que hay poca o ninguna diferencia entre la nutrición orgánica y los alimentos producidos convencionalmente y que no hay pruebas de beneficios para la salud al comer alimentos ecológicos”.

La FSA dejó en claro que no estaba ni en pro ni en contra de lo orgánico y reconoció que hay muchas otras razones por las cuales la gente elige este tipo de alimentos, como el bienestar de los animales o las preocupaciones medioambientales.

Por su parte, el doctor Dangour manifestó que “la investigación indica que hasta hoy no hay pruebas para apoyar el consumo de productos orgánicos ante los convencionales sobre la base de una superioridad nutricional”.

Sin embargo, agregó que se necesitan mejores estudios cualitativos.

Decepcionados

Aunque los investigadores dicen que las diferencias entre los orgánicos y no orgánicos no son importantes debido a los relativamente pocos estudios, en su informe revelan que existen mayores niveles de nutrientes beneficiosos en los alimentos orgánicos en comparación con los alimentos no ecológicos

Peter Melchett, director de Soil Association.

Peter Melchett, director de Soil Association dijo estar decepcionado con las conclusiones.

“En la investigación se rechazaron casi todos los estudios existentes sobre las comparaciones de las diferencias nutritivas entre alimentos orgánicos y no orgánicos.

“Aunque los investigadores dicen que las diferencias entre los orgánicos y no orgánicos no son importantes debido a los relativamente pocos estudios, en su informe revelan que existen mayores niveles de nutrientes beneficiosos en los alimentos orgánicos en comparación con los alimentos no ecológicos.

“Sin una investigación a gran escala, es difícil obtener conclusiones claras sobre este asunto, tal y como lo reconocieron los autores de la investigación de la FSA.

“Además, no hay investigación suficiente sobre los efectos a largo plazo de los plaguicidas en la salud humana”, concluyó.

Fuente: BBC. Orgánico sí, ¿más sano? no tanto





Café helado, más calorías que una cena

27 07 2009

Algunos cafés helados contienen tantas calorías como una cena entera o una hamburguesa completa, advierte una organización de lucha contra el cáncer.

Starbucks

Por cada uno de estos “frappuccinos”…

La combinación de azúcar, leche entera y crema coloca a estas bebidas frías –comercializadas también como iced-coffees ofrappuccinos– en la cúspide de los alimentos calóricos.

El Fondo Mundial de Investigaciones sobre el Cáncer (WCRF, por sus siglas en inglés) advirtió que casi todas estas bebidas tienen más de 200 calorías, muchas de ellas más de 450 y algunas hasta 560 calorías.

Esto equivale a un plato de fideos con un vaso de vino, una hamburguesa completa, seis huevos o dos porciones de pizza, explicó a BBC Ciencia el médico nutricionista Alberto Cormillot, fundador del Instituto Argentino de Nutrición.

Incluso las versiones con leche descremada son altas en calorías: en la cadena británica Caffe Nero, por ejemplo, los estos cafés fríos de tipo “liviano” contienen 452 calorías, dice el WCRF.

Hipercalóricos

La organización analizó varios cafés helados en venta en las calles británicas y llegó a conclusiones “alarmantes”. Por ejemplo, el “Dark Berry  Mocha Frappuccino” de Starbucks contiene 561 calorías, más de la cuarta parte del consumo diarioa recomendado para una mujer.

Hamburguesa

…usted podría comer una de estas, y con papas fritas.

Sin crema, este batido tiene 457 calorías. La versión más pequeña, sin crema, contiene 288.

La fundación llamó la atención sobre las calorías de estas bebidas porque aparte de no fumar mantener un peso saludable es lo “más importante que se puede hacer para prevenir el cáncer”.

La doctora Rachel Thompson, del área de Ciencias de esta organización, dijo: “La existencia en el mercado un café helado que contenga la cuarta parte de las calorías que una mujer debe ingerir al día es alarmante”.

Engordar sin darse cuenta

Sin embargo un vocero de la cadena Starbucks dijo que su frappuccino es “tan solo una opción”, como el café común –sólo cuatro calorías-, el americano helado –11 calorías- y un café con leche descremada, con 68 calorías.

Por su parte, la cadena de cafés Costa – cuyo café Frescato suma 332 calorías, según el WCRF – también se defendió y dijo que ofrece muchas bebidas además del café frío. También aclaró que todos los envases detallan el valor nutricional del producto.

Dr. Alberto Cormillot

El Dr. Cormillot advierte sobre los “líquidos con calorías ocultas”.

El doctor Cormillot explicó a BBC Mundo queestos cafés son lo que los nutricionistas llaman “líquidos con calorías ocultas”, es decir, “bebidas que la gente suele consumir sin ser consciente de la gran cantidad de grasa que contienen”.

Dentro de estos líquidos figuran todas las bebidas con crema, batidos, jugos, salsas y sopas.

“Todo depende del tamaño de las bebidas. Por eso sugiero tener en cuenta el tamaño y recordar que cualquier líquido que lleve crema o azúcar puede tener gran cantidad de grasas”, recomendó Cormillot.

Fuente: BBC. Café helado, más calorías que una cena





Trigo y maíz: S.O.S.

24 07 2009

El calentamiento global pone en riesgo la seguridad alimentaria de millones de personas. Algunos de los efectos más temidos son los que incidirán en la producción de trigo y maíz, cultivos esenciales para gran parte de la población mundial.

Africano sostiene maíz modificado genéticamente.

Agricultor de Tanzania sostiene maíz modificado genéticamente.

El maíz es el cereal más importante que se cultiva en el África subsahariana y Latinoamérica y el principal cultivo para alimentar a los animales en Asia, según el Centro Internacional de Mejoramiento del Maíz y Trigo (CIMMYT).

El trigo, por su parte, es el cereal más cultivado del mundo y ocupa el segundo lugar entre los principales cultivos en los países en desarrollo.

Su distribución geográfica mundial es muy amplia. Desde las húmedas tierras bajas del norte de México hasta las áridas planicies de Kazajistán, el trigo se siembra en más de 200 millones de hectáreas del mundo en desarrollo.

Sin embargo, más de nueve millones de hectáreas cultivadas de trigo ya sufren pérdidas por el calentamiento global y la cifra tiende a aumentar a medida que el calor supera los umbrales que las regiones tropicales y subtropicales pueden soportar.

El cambio climático sube la temperatura planetaria y altera las condiciones meteorológicas de manera tal que se intensifican situaciones extremas como las inundaciones y las sequías y aumenta la escasez de agua para la agricultura de riego.

Cultivos en peligro

Rodomiro Ortiz, experto en cambio climático del Centro Internacional de Mejoramiento del Maíz y Trigo (CIMMYT), explicó a BBC Mundo que los principales problemas que enfrentan los pequeños agricultores son el aumento de las temperaturas, las sequías y las inundaciones.

Hombre sostiene trigo

El trigo no resiste temperaturas altas.

Estos tres elementos constituyen una peligrosa combinación para la agricultura y afectan no sólo los rendimientos sino también la calidad de los cultivos. Los más afectados son los millones de pequeños agricultores que no cuentan con la tecnología ni los recursos para hacer frente al cambio climático.

Además, al incrementarse la temperatura no sólo bajan los rendimientos sino que hay plagas y enfermedades que afectan los cultivos y se transforman en un gran peligro si no se controlan a tiempo.

A esto se le suman la falta de acceso a semillas y otros insumos, los mercados subdesarrollados y la baja inversión de los gobiernos, según Ortiz.

Los expertos vaticinan que el termostato mundial subirá hacia finales de este siglo entre 1.8°C y 4°C. La mayoría de los países con latitudes tropicales verán afectados los rendimientos de sus cultivos, pues cada cultivo tiene una temperatura óptima.

Esto, según Ortiz, significaría pérdidas del 10% en los rendimientos de maíz y trigo en casi todos los países de América Latina. Vale destacar que el trigo es muy sensible a las altas temperaturas, que impiden la formación del grano.

La solución: agricultura de conservación

La buena noticia es que se puede aumentar significativamente la productividad mediante la aplicación de prácticas agronómicas mejoradas en los sistemas de producción agrícola.

Rodomiro Ortiz destaca que “hay que popularizar más la agricultura de conservación para que los pequeños agricultores puedan adaptarse al cambio climático”.

Reutilización de residuos

Productor mexicano muestra cómo los residuos de trigo se dejan en el suelo para que conserve su equilibrio natural.

Este tipo de agricultura usa tácticas como la labranza reducida o cero labranza -que reduce el uso de maquinaria agrícola, la erosión del suelo y el uso de combustibles- la rotación de cultivos y el manejo de los residuos que resultan de la cosecha, reincorporándolos al terreno. Esto también tiende a reducir el uso del agua y recursos.

“Esto es muy popular en el Cono Sur. Brasil y Argentina tienen la mayor extensión de hectáreas de agricultura de conservación. En otras zonas del continente, como Centroamérica y la zona andina, esto tiene que intensificarse, especialmente para el cultivo de maíz”.

El experto destacó también que los gobiernos deben aplicar, cuanto antes, políticas para amortiguar el impacto negativo en los agricultores. Esto se lograría, por ejemplo, “realizando investigaciones en áreas marginales para ver qué estímulos necesitan los agricultores para mejorar la producción”.

La importancia de la genética

A medida que el planeta se calienta, los científicos intentan encontrar la fórmula para desarrollar cultivos que resistan altas temperaturas.

El experto del CIMMYT menciona como otra importante salida el desarrollo de nuevos cultivares (variedades de cultivo) que resistan el cambio climático y puedan dar buenos rendimientos utilizando menos recursos, como agua y fertilizantes.

Campo de trigo

El trigo se siembra en más de 200 millones de hectáreas. (Fotos: cortesía CIMMYT.)

Estos cultivares se desarrollan con mejoramiento genético -convencional o transgénico- para que toleren el calor, “ya que las temperaturas seguirán subiendo. Se siembran muchos materiales en distintas zonas para ver cuáles resisten mejor”.

Las manipulaciones genéticas incluyen el desarrollo de semillas transgénicas. Muchos alertan de que éstas generan dependencia de los agricultores hacia las grandes compañías que las fabrican.

Sin embargo, Rodomiro Ortiz dijo a BBC Mundo que aunque los cultivos transgénicos han estado hasta ahora en manos del sector privado el sector público podría desarrollarlos también y permitir que permanezcan en un sistema de bienes públicos. “Eso se puede lograr a través de la legislación, con políticas de bioseguridad y propiedad intelectual de esas semillas”.

“Al fin y al cabo, son los agricultores los que deciden qué semillas usar. Las semillas transgénicas las puede producir cualquiera que sepa realizar el trabajo, no sólo las compañías transnacionales”.

Participa en el cuestionario de la BBC…

Fuente: BBC Mundo. Trigo y maíz: S.O.S.