Ser realista con los propósitos para el año nuevo

2 01 2010

Ponerse en forma es cada año la primera de las intenciones. Es necesario renunciar a sueños imposibles. Hay que buscar el equilibrio entre el demasiado y el poco.

Hay que ser realista con los propósitos que nos hacemos para el año nuevo

Los propósitos de Año Nuevo son siempre iguales: los hacemos, los rompemos y los volvemos a hacer.

Así que no sorprende que “Ponerse en forma” siga ocupando los primeros puestos de la lista año tras año.

Los expertos en la materia dicen que si esta vez te lo tomas en serio, para lograr objetivos hay que empezar por renunciar a sueños imposibles.

“Hay quien dirá: voy a perder 13 kilos, cuando cinco serían más factibles”, diceShawn Talbott, portavoz del American College of Sports Medicine (ACSM).Hay que plantearse pequeños retos que uno pueda cumplir

Este investigador y desarrollador de programas aconseja ponerse expectativas realistas.

“El acatamiento es lo más atractivo de lainvestigación en ‘fitness‘: ¿Cómo conseguir que la gente cumpla su programa?”.

Talbott sugiere buscar ese dulce punto de equilibrio entre demasiado y poco ejercicio. “Ni tan poco que no haya beneficios, ni tanto que no puedas lograrlo”, y añade que el ejercicio adora la compañía.

“Recomiendo hacer el propósito junto a un amigo. La investigación (…) dice que tener a alguien al que rendir cuentas puede duplicar, e incluso triplicar, la eficacia. Luego seguir el plan”.

“Hay que ponerse objetivos graduales y escalonados, por ejemplo dos veces a la semana durante dos meses, luego subir a tres veces a la semana durante dos meses”, añadió.La competitividad es buena,e s como si dejaras parte de la piel en el juego

Un estudio de ACSM muestra que la motivación para ser físicamente activo era más elevada cuando había deporte – y no sólo ejercicio – de por medio.

“La competitividad es buena. Sientes como si te dejaras parte de la piel en el juego”, apuntó.

La historia de los propósitos de Año Nuevo se remonta a la antigua Roma y al mítico dios Jano, de donde proviene Janus, enero en latín. Se convirtió en un símbolo de los propósitos porque tenía dos caras y podía mirar simultáneamente al pasado y al futuro.Jano era también el guardián de las entradas y las puertas.

Carol Espel, directora del grupo de ‘fitness’ para la cadena de clubes de saludEquinox, dice que cada enero entran en el club clientes decididos, con grandes esperanzas y ningún plan. “Pueden tener las mejores intenciones, pero no las herramientas adecuadas. La gente dice realmente quiero empezar a hacer ejercicio, pero no sé qué hacer'”, señala Espel.

“Si has decidido tomarte los propósitos de Año Nuevo en serio, y te molesta año tras año, actúa con los recursos que necesites,ya sea una agenda, clases en grupo o un entrenador personal que te ayude a seguir la línea” aconseja esta experta.Una agenda, clases o un entrenador personal, las mejores ayudas

Espel cree que incluso quienes no tengan voluntad o fondos para apuntarse a un gimnasio o club pueden lograr sus propósitos de estar en forma.

“Simplemente deja el sofá. Cuando vuelvas a casa del trabajo, sal a dar un paseo enérgico”, dijo. “Los estudios documentan que tres rondas de ejercicio de 10 minutos al día pueden ser muy prácticos”.

Se trata de establecer una rutina con la que disfrutes y seguirla. “Un poco de agujetas muestra que estás haciendo un trabajo bastante eficaz”, señala.

Cuando la gente empieza a sentirse diferente, cuando la ropa les queda mejor o tienen más energía, ese es el factor más poderoso para la motivación, en opinión de los especialistas.

Fuente: 20minutos. Hay que ser realista con los propósitos que nos hacemos para el año nuevo

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3 01 2011
Marlon V Garcia

Es curioso que para muchas personas esta lista de resoluciones no cambia de año en año. Desde dietas, esfuerzos para dejar de fumar, perder peso, cambiar de trabajo hasta acercarnos más a Dios. La razón obvia para que muchas de estas resoluciones o deseos de año nuevo estén siempre en la lista es que no las alcanzamos. Una de las razones por la cual las abandonamos es la falta de planificación. Las resoluciones pueden ser metas o deseos.
La diferencia entre una meta y un deseo es que la meta involucra acción y planificación. El deseo es solo pensamiento. El querer bajar de peso es un deseo (el cual casi todos anhelamos), el ir al medico, la nutricionista o a un grupo para bajar de peso. Los deseos son importantes, muchos de ellos se convierten en metas. Los deseos son el comienzo para alcanzar algo. Nos dan motivación y nos empujan.




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