Cuando los escépticos contraatacan

7 10 2009

Los defensores de teorías de conspiración han utilizado internet para coordinar astutos ataques contra las versiones aceptadas de ciertos eventos, pero ahora un grupo de científicos y escépticos han decidido que es hora de organizarse y luchar.

Las teorías de conspiración son generalizadas y populares.

Una encuesta realizada en 2006 para la organización mediática Scripps Howard indicó que 36% de estadounidenses sospechaban de una participación deliberada o indirecta en los ataques del 11 de septiembre de 2001, y la creencia de que hubo una conspiración contra el ex presidente Kennedy llegaba hasta el 40% en el mismo sondeo.

Princesa Diana, aterrizaje en la luna, los Kennedys

Las teorías de conspiración son generalizadas y populares.

Una década después de la muerte de la Princesa Diana, una encuesta descubrió que una quinta parte de los británicos creen que fue asesinada. Y para millones de personas en todo el mundo, la celebración en 2009 del 40 aniversario del aterrizaje en la luna del Apollo fue una farsa, porque nunca hemos estado allí.

Las teorías de la conspiración surgieron antes de internet, pero la red ha facilitado una rápida y accesible plataforma para unirse, reunir información mediante la investigación sin tener que reunirse o ni siquiera salir de las casas.

Mientras que muchas personas las considera una diversión inofensiva, otros consideran que hay una verdad más oscura; que las teorías de la conspiración están reescribiendo la historia, deformando el presente y alterando el futuro. Basta ya –dicen ellos- es hora de contraatacar.

Escépticos aislados

Ataque del 11 de septiembre en Nueva York

Muchos teóricos de la conspiración creen que la Casa Blanca fue cómplice de los ataques del 11 de septiembre.

Ahora los los escépticos se han reunido en The Amazing Meeting (TAM) (El Increíble Encuentro), un grupo que por estos días realizó en Londres su primera conferencia fuera de Estados Unidos. TAM es una rama de recaudación de fondos para la fundación sin fines de lucro James Randi Educational Foundation (JREF). En la reunión de Londres, científicos, escritores y comediantes lanzaron ataques contra teorías de la conspiración, y a sus familiares más cercanos: la pseudo ciencia y la curandería, frente a un público unido por su deseo de un pensamiento más racional y crítico.

“Muchos escépticos se sienten muy aislados”, dijo el psicólogo y mago, el profesor Richard Wiseman. “No es una posición popular decir: ‘Papá Noel no existe’ así que esta es una motivación para la gente y sirve como trampolín para que la gente se entere de lo que estamos haciendo”.

Esta marca de escepticismo no es nueva. El movimiento fue lanzado por primera vez a principios de los años 80 cuando dobladores de cucharas como Uri Geller aseguraban que no eran magos, pero que tenían poderes paranormales. Era una época que presenció la publicación de una prueba a las habilidades de Geller en la prestigiosa revista científica Nature.

La era de internet lo ha cambiado todo. La película que sólo se distribuye en la red, Loose Change, que cuestiona las conclusiones de la Comisión sobre el 11 de septiembre, ya había sido vista 10 millones de veces en mayo de 2006. El filme ha tenido un impacto masivo. Pero los escépticos también están utilizando a internet para organizar redes sociales de reuniones informales.

Sin embargo, utilizar el mismo medio para contraatacar no es fácil, como lo descubrió el periodista investigativo británico Jon Jonson cuando publicó un mensaje en el sitio 9/11 Truth Campaign (Campaña de la Verdad de septiembre 11). Tras ser abusado y ridiculizado, su integridad fue cuestionada porque es judío.

Muchos escépticos se sienten muy aislados

Richard Wiseman

“Cuando me encontré siendo atacado por teóricos de la conspiración de septiembre 11, sentí que la comunidad escéptica me ofreció gran apoyo”, dijo Jonson. “Cuando los que creen fervorosamente en algo te atacan, es horrible. He dejado de debatir con ellos porque es como azuzar a una serpiente”.

Jonson se ha pasado toda una vida descubriendo cosas sobre lo inusual. Está a punto de adquirir mayor prominencia con la película The Men who Stare at Goats (Los hombres que miran fijamente a las cabras), en la que es retratado por el escocés Ewan McGregor. En la cinta, basada en el libro de Jonson del mismo nombre reveló que Estados Unidos tenía un ejército secreto de espías psíquicos en los 1970 y los 1980, también actúa George Clooney.

Pero el movimiento de los escépticos no es sólo para combatir a los teóricos de la conspiración que esparcen su mensaje por medios independientes de internet; también existe un movimiento para enfrentar los malos reportajes de ciencia en los principales medios informativos.

Acceso directo

Destrozos del Péntagono

Una de las teoría apuntan a que el Pentágono fue atacado con un misil, mas no con un avión.

El sitio de internet Bad Science del doctor Ben Goldacre ha servido como un conducto para aquellos que desean ayudar a contrarrestar el incesante torrente de artículos que publican los charlatanes de feria, periodistas holgazanes y editores con malos hábitos. Él ha sido el principal crítico del tratamiento que le han dado los medios a la reacción del público a las informaciones sobre los peligros de la vacuna MMR, una vacuna triple que se aplica a los niños en el Reino Unido y que generó gran polémica pues un estudio -que después fu desmentido- aseguró que podía generar autismo.

Su solución es pasar por alto las rutas convencionales que conducen al público. “Los principales medios han demostrado en repetidas ocasiones que son más que inútiles en sus reportajes sobre ciencia y salud en muchas, muchas áreas”, dijo Goldacre. “Los científicos deberían de comunicarse con el público directamente a través de blogs”.

Estos escépticos pueden reunir bastante apoyo público. El periodista británico David Aaronovicth ha ofrecido charlas públicas para acompañar su libro anti teoría de la conspiración, Voodoo Histories. Goldacre habla en festivales de música contemporánea.

Y los 600 asientos disponibles para la TAM de Londres –a US$276 cada uno-, fueron vendidos en 52 minutos, a pesar de que el alto sacerdote de los escépticos, James Randi, no asistió al evento debido a su mal estado de salud. En cambio, Randi se dirigió al embelesado público a través de un vínculo de video como un general antes de la batalla, diciéndole a los delegados que “no es fácil lograr que la gente de ese mundo abandone sus creencias”.

Los científicos deberían de comunicarse con el público directamente a través de blogs

Ben Goldacre

La fundación de Randi fue establecida en 1996 para ayudar a desacreditar fenómenos paranormales y pseudo científicos, pero su premio Paranormal Challenge fue iniciado en 1964 cuando Randi empezó a ofrecer US$1.000 a cualquiera que pudiera probar que lo paranormal era real. Las donaciones aumentaron el botín a más de un millón de dólares, pero hasta el momento ninguno de los solicitantes ha pasado la prueba preliminar.

La energía en eventos como la TAM de Londres es tangible, pero ¿acaso los escépticos sólo están predicando a los que ya están convencidos? ¿Puede ser medido su éxito?

El presidente de JREF, el doctor Phil Plait, citó el mito de que un huevo puesto en el primer día de la primavera puede ser parado en una de sus puntas. Plait dijo que hace 10 años la mitad de su público había escuchado la historia. Ahora esa cifra es menos de 10%, lo que, dice, se debe al uso de la internet para diseminar artículos que prueban que es pura tontería. “Las leyendas sí mueren”, agregó.

Glen Hill

Glen Hill pronuncia un discurso frente a los escépticos.

Luego existe el problema de imagen o de “marca”. No a todos los delegados les gusta el término “escéptico” porque tiene una connotación negativa y “anti”, similar a la forma en que los ateos son definidos por algo en lo que no creen.

Como resultado, algunos delegados prefieren llamarse racionalistas, pensadores libres o “Brights” (brillantes). “Allá afuera, en el público, está la próxima generación de bloggeros y profesionales mediáticos”, declaró Plait.

Pero, aun cuando el mensaje sea propagado, ¿escucharán alguna vez los creyentes de la teoría de la conspiración?

Adam Savagem presentador del programa de televisión Mythbusters (Cazadores de mitos), que utiliza la ciencia para desafiar a leyendas urbanas, no es muy optimista. Dice que no sabe de ninguna conversión después del programa, nominado a un premio Emmy, que puso a prueba las teorías engañosas sobre el aterrizaje en la luna.

“Ellos quieren creer desesperadamente que alguien está a cargo”, declaró Savagem. “Incluso si es alguien que está en contra nuestro”.

Fuente: BBC. Cuando los escépticos contraatacan

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