Baja autoestima, más obesidad

11 09 2009

Los científicos saben desde hace tiempo que la gente con sobrepeso u obesa suele tener una baja autoestima.

Mujeres obesas

El impacto de los problemas emocionales es más pronunciado en las mujeres.

Pero por lo general se pensaba que la obesidad era lo que conducía a la baja automestima y a otros problemas emocionales.

Ahora, una nueva investigación demuestra que al parecer, ocurre todo lo contrario.

Es decir, la gente con una baja autoestima suele tener más probabilidades de volverse gorda u obesa.

Problemas emocionales

La investigación, que involucró a 6.500 personas en el llamado Estudio de Cohorte de Nacimientos Británicos en los 70s, descubrió que los niños de 10 años que mostraban una baja autoestima tendían a ser más gordos siendo adultos.

El impacto, dice el estudio publicado en la revista BMC Medicine, es particularmente fuerte en las niñas.

Según los expertos, este estudio pone de manifiesto la importancia de un tratamiento temprano para combatir la obesidad.

El estudio, llevado a cabo por científicos del King´s College de Londres, tomó un registro de los niños a los 10 años, con mediciones de su Índice de Masa Corporal (IMC) y su auto-percepción, así como una prueba de sus problemas emocionales.

Lo que es novedoso en este estudio es que la obesidad siempre ha sido considerada un trastorno médico metabólico. Lo que hemos descubierto es que los problemas emocionales son un factor de riesgo de obesidad

Dr. David Collier

Cuando los individuos cumplieron 30 años, se tomó nuevamente un registro de su IMC.

Los investigadores encontraron que los niños con una baja autoestima, los que se sentían con menos control sobre sus vidas y los que se preocupaban más a menudo, mostraron más probabilidades de aumentar de peso en los siguientes 20 años.

“Factor de riesgo”

“Aunque no podemos decir que los problemas emocionales de la infancia causan obesidad más tarde en la vida, ciertamente sí podemos decir que éstos juegan un papel, junto con factores como el IMC de los padres, la dieta y el ejercicio”, afirma el doctor Andrew Ternouth, psiquiatra que dirigió el estudio.

Otro de los autores, el profesor David Collier, afirma que “lo que es novedoso en este estudio es que la obesidad siempre ha sido considerada un trastorno médico metabólico”.

“Lo que hemos descubierto es que los problemas emocionales son un factor de riesgo de obesidad”.

“Y no estamos hablando de problemas psicológicos profundos, porque la ansiedad y baja autoestima que encontramos estaban dentro de un rango normal”, agrega el investigador.

Tratamiento temprano

Obesidad

Es importante una intervención temprana en los niños.

Los científicos afirman que el estudio demuestra la importancia del tratamiento temprano de los niños que sufren baja automestima, ansiedad u otros problemas emocionales para ayudar a mejorar sus posibilidades de una buena salud física a largo plazo.

“Este hallazgo es particularmente importante, dado el creciente problema de obesidad infantil en muchas sociedades occidentales. Y a gran escala, podrían ser una esperanza en la batalla para controlar la actual epidemia de obesidad”, agregan los expertos.

Por su parte, el doctor Ian Campbell, de la organización Weight Concern, afirma que “este estudio presenta evidencia preocupante de que, tal como lo sospechábamos, los asuntos psicológicos de la infancia tienen una influencia en el aumento de peso y la salud adulta”.

“El mensaje aquí es que el tratamiento temprano, en la infancia, puede ser la clave para combatir la obesidad adulta”.

“Esto requiere mucho más de lo que los profesionales de salud pueden hacer solos. Se necesita una mayor vigilancia de los padres, maestros, y cualquier persona que esté involucrada en el bienestar de los niños”, concluyó Campbell.

Fuente: BBC. Baja autoestima, más obesidad

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Los robots revolucionarán la cirugía

11 09 2009

En unos 10 años ya no habrá necesidad de llevar a cabo incisiones en las operaciones quirúrgicas, predicen los expertos.

El robot Ares

En el futuro los robots cirujanos se ensamblarán dentro del cuerpo del paciente.

Algunos científicos dicen que en el futuro se podrán utilizar los orificios del cuerpo humano y el ombligo (la cicatriz natural del medio viente) en los cuales se insertarán los robots que ayudarán a llevar a cabo el procedimiento quirúrgico.

Aunque podría parecer ciencia ficción, ya existen prototipos de robots capaces de avanzar y nadar dentro del organismo y de tomar fotografías en lugares de difícil acceso.

En particular se tienen muchas expectativas con Ares (siglas en inglés de Sistema Quirúrgico Endoluminal con Ensamblaje y Reconfiguración), desarrollado por la Escuela Superior Sant’Anna, en Italia, con el apoyo de la Comisión Europea.

El Ares es un robot que se autoensambla dentro del organismo después de que el paciente se ha tragado hasta 15 componentes separados, y posteriormente ayuda al cirujano a llevar a cabo el procedimiento.

La introducción del robot en el cuerpo permite evitar las incisiones externas, minimizar el dolor y acortar el tiempo de recuperación del paciente.

Sin manos

Hay otro tipo de robot, como el Freehand (Manos libres), que es una cámara robótica con la que se puede controlar una operación quirúrgica mínimamente invasiva.

Lo que digo a todos mis internos es que es casi inconcebible, como cirujanos, que en 10 años estemos metiendo las manos en el cuerpo de nuestros pacientes

Dr. Justin Vale

Tradicionalmente, la cámara de laparoscopía (para cirugía poco invasiva) es controlada por un asistente, pero el Freehand permite al cirujano controlar la cámara utilizando sólo movimientos de cabeza y un pedal.

Otro ejemplo es el Robot Da Vinci, que principalmente se utiliza para llevar a cabo prostatectomías (la extracción de toda o parte de la próstata), extirpación de tumores, y operaciones gástricas y neurológicas.

Sus brazos robóticos pueden rotar 360 grados lo que permite al cirujano operar con más precisión que si estuvieran utilizando sus propias manos.

Tal como expresa el doctor Justin Vale, cirujano urólogo del Colegio Imperial de Londres, hoy en día los robots ya forman parte importante de su trabajo dirario.

El especialista utiliza al robot Da Vinci para todas sus prostatectomías y para la mitad de sus extirpaciones de tumor de riñón.

Limitaciones

Cirugía robótica

Ya no habrá necesidad de llevar a cabo incisiones en el cuerpo del paciente.

“Lo que digo a todos mis internos es que es casi inconcebible, como cirujanos, que en 10 años estemos metiendo las manos en el cuerpo de nuestros pacientes”, dice el cirujano.

“A medida que podamos reducir el precio y fabricarlos más pequeños es casi inevitable que los robots sean la norma”.

Pero el experto agrega que todavía hay asuntos que resolver, como el entrenamiento y uso de computadoras que se requerirán para este nuevo enfoque.

“Hay ciertas limitaciones” afirma el experto.

“Una de la cual hablarán los cirujanos será la falta de sentido del tacto. Cuando usamos nuestras manos con los instrumentos quirúrgicos estándar, podemos tener una sensación de tensión y presión y sentir si algo es duro o blanco”.

“Pero eso no lo podemos hacer con un robot”.

“Es difícil, cuando estás aprendiendo, porque sientes que están perdiendo uno de tus sentidos. Pero cuando se llega a ser un experimentado cirujano robótico, desarrollas otras capacidades para superar esa pérdida menor”, agrega el doctor Vale.

Fuente: BBC. Los robots revolucionarán la cirugía