La tercera dimensión, desde el sofá

17 07 2009

De la pantalla plana a la imagen con volumen...

De la pantalla plana a la imagen con volumen...

Las tres dimensiones son el siguiente paso en la evolución de la televisión, una meta a la que las compañías se dirigen con rapidez y entusiasmo. La respuesta de la audiencia, no obstante, todavía es incierta.

El cine en tres dimensiones es algo que todavía fascina a las masas, pero no es, en realidad, nada nuevo. La primera película con efecto de tres dimensiones, “The power of love!”, salió a la gran pantalla en 1922. Desde entonces, la tecnología no ha dejado de avanzar a un ritmo trepidante, hasta el punto de que, a día de hoy, las producciones en 3D son numerosas, y la sensación de profundidad, cada vez más real.

Sin embargo, hay un campo en el que las tres dimensiones todavía no han terminado de hacer su gran entrada: la televisión. Un aparato que se ha convertido con el paso de los años en un elemento más del mobiliario de toda casa, y una ventana al resto del mundo, a la información, a las aventuras y a la fantasía.

"Ice Age 3": una de las últimas películas en tres dimensiones.

Las televisiones han evolucionado mucho desde sus comienzos, y actualmente, su calidad de imagen es algo con lo que la generación de hace 20 años no podía soñar. Pero todavía no está todo conseguido: el próximo paso es, sin lugar a dudas, la televisión en tres dimensiones.

Una tecnología en desarrollo

Hasta el momento, el método más empleado para dar una impresión de tridimensionalidad a una secuencia cinematográfica son los anaglifos, imágenes bidimensionales que al verse a través de lentes especiales (las conocidas gafas bicolor, con una lente roja y otra azul) dan al espectador una impresión de profundidad y volumen. Las imágenes de anaglifo se componen de dos capas de color, superpuestas pero movidas ligeramente una respecto a la otra para producir el efecto de profundidad.

Ejemplo de anaglifo: imagen bidimensional de la superficie de Marte, tomada así para ser vista con gafas 3D.

Ejemplo de anaglifo: imagen bidimensional de la superficie de Marte, tomada así para ser vista con gafas 3D.

No obstante, la meta en estos momentos es la creación de una tecnología para televisores mediante la cual las gafas no sean necesarias para percibir ese efecto. Según un artículo de la empresa de internet norteamericana CNET Networks, desde el punto de vista técnico, tal tecnología existe, y con un grado de maduración suficiente como para hacer la televisión en 3D accesible a los consumidores a un precio razonable.

Pero todavía necesita perfeccionar algunos detalles para convertirse definitivamente en la próxima sensación del entretenimiento familiar. En su estado actual, la emisión de imágenes en 3D sin necesidad de gafas se utiliza para comerciales, pero no para televisión porque podría herir la vista del espectador o causarle dolor de cabeza. Se calcula que la tecnología necesaria para superar estos obstáculos no estará disponible hasta dentro de 10 años.

3D en la actualidad

A pesar de ello, la televisión en 3D, aún con la utilización de gafas para su pleno disfrute, probablemente sea una realidad en muchas casas en poco tiempo. Según la publicación alemana Spiegel Online, varias compañías norteamericanas están dispuestas a sacar a la venta televisores con tecnología 3D para finales de año al mismo precio que una televisión normal, a pesar de que las experiencias que se obtengan de ambos tipos de aparato serán totalmente distintas. La televisión en 3D cambiará el concepto de “ver la tele”: dará a la audiencia la oportunidad de sumergirse en el programa que se esté retransmitiendo.

Por el momento, son muchas las ideas y proyectos pensados para la nueva generación de las televisiones 3D, y según Spiegel, esto puede llevar a una “guerra de formatos”, como ha sucedido con los DVDs y el formato Bluray.

Un mercado incierto

Las gafas 3D son el instrumento que actualmente se utiliza para ver secuencias cinematográficas tridimensionales.

Las gafas 3D son el instrumento que actualmente se utiliza para ver secuencias cinematográficas tridimensionales.

En cualquier caso, para que la tecnología avance, el primer requisito es el interés de la sociedad. Los datos de los últimos años, según CNET, no son demasiado esperanzadores. En general, el entusiasmo del consumidor no es muy fiable. El crecimiento del mercado de televisores LCD ha caído un 12% en 2009 con respecto al año anterior, y aún peor es la situación de los televisores de plasma.

El futuro de la tecnología televisiva está muy claro: calidad en tres dimensiones para todos los gustos. El futuro del mercado… ya no tanto.

Autora: Lydia Aranda Barandiain

Editora: Emilia Rojas

Fuente: DW-World, Link

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