Se viene el Twittergate: sacan los trapitos al sol de la exitosa plataforma

16 07 2009

Twitter

Un hacker conocido como “hacker Croll” accedió a información confidencial de Twitter adivinando la contraseña de un empleado de la plataforma, y envió 310 documentos al sitio web de noticias tecnológicas TechCrunch sobre las proyecciones financieras, contraseñas y actas de reuniones de la red social de microposts.

Ni lerdo ni perezoso, TechCrunch publicó algunos de los documentos vinculados a Twitter, como por ejemplo su “Previsión financiera”, que describía que el servicio de microblogging esperaba obtener cuatro millones de dólares en el cuarto trimestre y guardar 45 millones en el banco.

Según estos pronósticos, a fines de 2013, Twitter esperaba contar con 1.000 millones de usuarios, obtener 1.540 millones de dólares en ingresos, tener 5.200 empleados y obtener 111 millones en ganancias netas.

“La mayoría de los documentos pueden ser embarazosas para algunas personas, sin ningún otro interés. Pero unos pocos tienen tanto valor noticioso que creemos que es apropiado publicarlos” escribió Michael Arrington, fundador y co-editor de TechCrunch en la página web del sitio.

Por su parte Twitter dijo en una entrada de su blog oficialque están en contacto con el departamento legal para tratar “sobre lo que este robo implica para Twitter, el hacker y cualquiera que acepta y posteriormente comparte o publica estos documentos robados“.

Además, TechCrunch empezó por publicar un solo documento, una discusión sobre la propuesta de realizar un reality show, y a las horas de publicarlo, cientos de lectores condenaron a la web por haberlo hecho, según informa la agencia de noticias Reuters.

Fuente: RedUsers, Link

Información. Fuente: 20minutos.es, Link





Libros electrónicos como los de papel

16 07 2009

El libro electrónico ya se acerca mucho a un libro convencional: doblando la pantalla digital se consigue pasar de página.

La lectura en pantalla es tan clara como si se tratara de un libro en papel y el peso total es comparable a un paquete de cigarrillos. Así se presenta hoy el libro electrónico, que cada vez va ganando más aceptación en el mercado.

Pero los fabricantes quieren que sea más parecido aún a un libro de bolsillo convencional. Hasta ahora, al lector le falta algo: y es que no puede pasar la página a su Harry Potter electrónico, sino que hay que presionar teclas y pantallas táctiles. Y precisamente eso es lo que quieren cambiar los investigadores de la Escuela Técnica Superior RWTH de Aquisgrán. En su proyecto están desarrollando un ebook en el que se puedan pasar las páginas como en un auténtico libro.

Interior de un libro digital flexible.

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Interior de un libro digital flexible.El investigador Gero Herkenrath, catedrático de Informática Aplicada a los Medios de Comunicación de la Escuela Técnica Superior de Aquisgrán, explica que “se puede leer como si fuera un libro convencional. Para pasar la página en un libro en papel, se dobla la esquina de la página, y con este sistema se hace exactamente igual. La página se pasa como si fuera una auténtica y en la pantalla se puede ver cómo desaparece una página y aparece una nueva.”

Todo esto es posible gracias a un sensor inteligente que reacciona al doblar la pantalla. Este sensor contiene fibras ópticas: Los cables de fibra óptica tienen gran utilidad en el campo de la electrónica y de la informática desde hace mucho tiempo, por ejemplo, en la transmisión de datos a larga distancia. Por un extremo del cable se emite un haz de luz que recorre el interior del mismo, se refleja en las paredes internas y una parte de este haz sale por el otro extremo.

Ebook flexible

Los investigadores de la Escuela Técnica Superior de Aquisgrán han incorporado el cable de fibra óptica a su libro electrónico, dice el profesor Jan Borchers, pero de manera diferente a la convencional. Y añade “Nosotros rompemos el cable de fibra óptica. Lo recortamos un poco por un lado y cuando se envía luz al interior del cable, una parte de la misma se emite por el otro lado. Es decir, al final, sale sólo una parte de la luz que se emite al principio. Y la cantidad de luz emitida al final, la medimos con un sensor fotosensible.”

E-book

Es decir: la computadora del ebook recibe una señal de control en función de la cantidad de luz que se emite por el extremo del cable. Cuando el usuario dobla una esquina del libro electrónico, está doblando también el cable de fibra óptica. Con ello, se emite luz por un extremo del cable y en consecuencia llega menos luz al otro extremo. La información sobre la cantidad de luz se transmite a la computadora a través del dispositivo de medición.

“En el ebook flexible se incluyen muchos sensores que emiten una señal al doblar una esquina de la pantalla. Las señales llegan a la computadora, ésta lo interpreta y dice: bien, el sensor del lado superior derecho ha sido doblado, es decir, tenemos que pasar a la siguiente página, y la computadora envía la imagen de la página correcta a través del proyector al ebook”, explica Borchers.

Campos en desarrollo

Pero este efecto de pasar página ya se había conseguido antes mediante pantallas táctiles. Entonces, ¿qué aportan de nuevo estos sensores inteligentes? Mucho, señala Jan Borchers. Pues él, junto con su equipo de informáticos, quiere desarrollar nuevas aplicaciones para que el usuario pueda manejar cualquier aparato de la manera más sencilla posible. Y añade: “Me gustaría que se pudiera utilizar el libro electrónico como uno convencional. En el caso de los libros en papel, el usuario puede sentir la hoja y pasarla, la levanta y la deja caer sobre la otra página para ver la página siguiente. Y nosotros queremos conseguir precisamente eso, la misma interacción, los mismos gestos del usuario para pasar las páginas de un libro.”

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Para lograrlo, las aplicaciones de un ebook deben ser lo más fieles posibles para el lector que está acostumbrado a leer un libro de manera tradicional. Para estos sensores de flexibilidad también hay otras aplicaciones, afirma Gero Herkenrath, como por ejemplo, los teléfonos flexibles. Y señala: “Imagínense un celular. Usted lo tiene en la mano, el teléfono empieza a sonar, y, en vez de apretar un botón, presiona el teléfono ligeramente con las manos.”

La telefonía móvil dotada de este sensor no es, con seguridad, el último desarrollo en este campo, del mismo modo que el libro electrónico con pasapáginas es tan sólo el primero de muchos avances tecnológicos para hacer más fácil el manejo de muchos aparatos.

Autor: Ingo Wagner

Editor: Pablo Kummetz

Fuente: DW-world, Link





Caos cuántico… no es una Scary Movie

16 07 2009

Tiene sorprendentes implicaciones entre ramas muy distintas de la Física y las Matemáticas.

Funciones de onda para cuatro estados de distinta energía de un billar cuántico con forma de limón. Se muestra en negro la densidad de probabilidad cuántica y en rojo (a la derecha) la traza de una trayectoria clásica.

Caos

Caos cuántico es el estudio de las manifestaciones cuánticas del caos clásico y es objeto de investigación en el Grupo de Sistemas Complejos de la Universidad Politécnica de Madrid. Este Grupo ha hecho importantes contribuciones a los sistemas moleculares triatómicos, que son ideales para profundizar en la correspondencia clásica-cuántica. Lejos de ser una película de miedo, el caos cuántico tiene sorprendentes implicaciones entre ramas muy distintas de la Física y las Matemáticas y aplicaciones en campos como la Nanotecnología o los Microláseres. Por Luis Seidel, Rosa Mª Benito y Florentino Borondo.

¿Caos?, ¿Caos Cuántico?, ¿a eso os dedicáis? … suena espeluznante. Comentarios en este tono no son infrecuentes para los oídos de los investigadores del Grupo de Sistemas Complejos (GSC) de la Universidad Politécnica de Madrid. Una de las líneas de investigación más activas de este Grupo se lleva precisamente en esta área:Caos cuántico

Vamos a intentar aclarar en los párrafos que siguen que el estudio del caos cuántico no es una película de terror. Tampoco es una cosa de broma: si en la conocida serie de películas Scary Movie se parodiaba a los clásicos del terror cinematográfico, en el estudio del caos cuántico encontraremos sorprendentes implicaciones entre ramas muy distintas de la Física y las Matemáticas y aplicaciones en campos como la Nanotecnología o los Microláseres.
Un paseo de la mano de los pioneros

Pongámonos en el papel de Mr. Tompkins, el personaje creado por el físico ruso George Gamow, cuyas aventuras en mundos alejados de la intuición cotidiana sirvieron para popularizar en los años 1930 la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica. Nuestra historia comienza cuando Mr. Tompkins, hipotéticamente, conoce a Poincaré. 

Henri Poincaré, matemático, físico teórico y uno de los últimos sabios universales, formado como ingeniero en la École Polytechnique, trabajó muchos años como ingeniero de minas. Es conocido como el padre de la teoría del caos. Su trabajo seminal en este campo le sirvió para ganar el premio que había convocado el rey Oscar II de Suecia en 1887. Este premio se otorgaría a quien resolviera, en un sentido matemático preciso, el llamado problema de los N cuerpos, escollo contra el que se habían estrellado las mentes más preclaras desde Newton. 

Estaba en juego la estabilidad del sistema solar. El problema de los dos cuerpos —por ejemplo, el Sol y un planeta— estaba resuelto desde Kepler, y también se conocían algunas soluciones particulares del problema de 3 cuerpos —como la de Lagrange, que establece la existencia de puntos estables bajo la influencia del Sol y otro planeta, y que se han utilizado en algunas misiones espaciales muy recientes—. Sin embargo, las demostraciones generales se resistían. De hecho, Poincaré no resolvió el problema de los N cuerpos, sin embargo, los métodos que utilizó para atacarlo iniciaron una nueva era en la Mecánica Celeste, que desembocaría además en los años 1960 en el desarrollo de la Teoría del Caos

La intuición pionera de Poincaré mostró la importancia de algunos objetos invariantes en la evolución de los sistemas dinámicos que, como el problema de los tres cuerpos, se conocen como no integrables. En primer lugar, son fundamentales las órbitas periódicas, trayectorias que vuelven sobre sí mismas de manera perpetua. De ellas escribió Poincaré: lo que las hace tan preciosas para nosotros es que son, por así decirlo, la única brecha por la que podemos penetrar en una fortaleza hasta ahora inatacable. Las órbitas periódicas, que pueden ser estables o inestables, se asocian con nuestra idea de regularidad. 

En el otro extremo se encuentra la maraña homoclina (homoclinic tangle), una red inimaginablemente compleja de autointersecciones de variedades asintóticas invariantes que surgen de las órbitas periódicas inestables. Poincaré ni se atrevió a dibujar esa maraña, y por supuesto no tenía herramientas de cálculo para hacerlo. El movimiento homoclino, gobernado por esas estructuras, puede llamarse con toda propiedad caótico. Poincaré había encontrado el origen del caos. 

Otra revolución: la mecánica cuántica

Antes de que aterroricemos al lector interesado, demos un salto hacia delante de un siglo. Podemos resumir los avances en la teoría del caos en ese siglo XX: desarrollo de herramientas computacionales para simular numéricamente y visualizar los movimientos caóticos; fundamentación de la teoría de sistemas dinámicos, el efecto mariposa… Finalmente, se consiguió caracterizar de manera satisfactoria el caos clásico. La propiedad matemática que define un sistema dinámico caótico es la extrema sensibilidad a las condiciones iniciales. Esto tiene consecuencias muy importantes, ya que hace que el comportamiento del sistema sea impredecible, aunque su evolución sea determinista. 

Mientras tanto, se había producido otra revolución en la Física: la Mecánica Cuántica. Los primeros desarrollos de la teoría cuántica estuvieron muy ligados a la Mecánica Clásica. Se desarrollaron reglas de cuantización (como las de Bohr-Sommerfeld que explicaban el espectro del átomo de hidrógeno) como recetas ad hoc para obtener niveles de energía cuánticos, utilizando estructuras clásicas que sólo existen en sistemas integrables. Ya Einstein en 1917 advirtió que esas reglas no se podían aplicar a los sistemas no integrables, aquellos que estudió Poincaré. Por sorprendente que parezca esta observación no tuvo ningún eco, y así la Mecánica Cuántica, gracias sobre todo a su formulación ondulatoria, se estableció como la teoría física de más éxito en el siglo XX, explicando los espectros de átomos complicados, de moléculas, de sólidos, o el comportamiento de los quarks… Y el caos cuántico tuvo que esperar otros setenta años. 

La primera definición de caos cuántico se debe a M. V. Berry, físico teórico de la Universidad de Bristol, que en 1987 propuso definirlo como el estudio de las manifestaciones cuánticas del caos clásico. Se empezaba a descubrir que los sistemas que son caóticos cuando son estudiados mediante la Mecánica Clásica tienen propiedades sorprendentes al ser cuantizados

Esta curiosa dualidad de descripciones no debe sorprendernos: en muchas áreas de la Física y la Química se emplean los métodos de la Mecánica Clásica incluso para describir movimientos microscópicos —los de los núcleos atómicos en una molécula, por ejemplo— cuando los métodos cuánticos resultan horriblemente complicados. El problema crucial es: ¿hasta qué punto existe una correspondencia entre la Mecánica Clásica y la Mecánica Cuántica en sistemas no integrables? 

Volvamos al título de este artículo. Scary significa espeluznante, horripilante, que pone los pelos de punta. Pero tiene como raíz “scar” que significa: escara, cicatriz, marca. No hay duda de que quedaremos marcados por el caos, pero nadie imaginaba en 1984 que el caos dejaría su huella en sistemas cuánticos. En ese año, Eric Heller, de la Universidad de Harvard, acuña el término Scar para referirse a la sorprendente concentración de la función de onda de ciertos sistemas cuánticos sobre la traza de órbitas periódicas inestables del sistema clásico asociado. 

Fuente: Tendencias 21, Link





Los padres se implican más en la crianza de los hijos que se les parecen

16 07 2009
Los padres se implican más en la crianza de los hijos que se les parecen

Similitud

Estudio demuestra que los hombres reconocen a sus descendientes por el fenotipo, lo que fomenta su cuidado

La teoría de la evolución de Darwin previó que los hombres cuidarían más a aquellos hijos que se les parecieran físicamente que a otros, por ver en el parecido una constatación de su paternidad. Ahora, científicos franceses han demostrado que esta teoría es cierta a partir de los resultados de una investigación llevada a cabo en aldeas de Senegal, con treinta familias polígamas. Los datos obtenidos revelaron que, efectivamente, los padres volcaban más recursos y más tiempo de dedicación en los hijos que más se les parecían, lo que garantizaba la salud y el bienestar de los niños. Por Yaiza Martínez.

La teoría de la evolución de Charles Darwin predice que los hombres cuidarán más de aquellos miembros de su descendencia que se le parezcan que del resto, pero hasta el momento esta predicción no había podido ser demostrada.


Ahora, un equipo de investigadores del Institut des sciences de l’évolution (ISEM) francés (perteneciente al Centre national de la recherche scientifique o CNRS ha constatado que Darwin estaba en lo cierto, a partir de los resultados obtenidos en pruebas realizadas con familias reales. 

Reconocimiento por similitud

Según publica el CNRS en un comunicado, la implicación de un padre en el cuidado y en la educación de un hijo o de una hija es un factor decisivo para el desarrollo de los niños, para su crecimiento, e incluso para su supervivencia, particularmente en países donde la tasa de mortalidad infantil es alta. 

Por otro lado, los autores de la investigación, Alexandra AlvergneCharlotte FaurieMichel Raymond, señalan en un artículo aparecido en la revista Animal Behaviour, que en especies en el que el cuidado paterno de la descendencia es importante pero la paternidad no es certera, se han desarrollado mecanismos de reconocimiento de parientes. 

En el caso concreto del ser humano, estos mecanismos permitirían a los padres diferenciar a sus hijos de los hijos de otros hombres, basándose en similitudes fenotípicas (el fenotipo define los rasgos físicos o conductuales visibles que expresan la información genética invisible), para así destinar recursos a su verdadera descendencia. 

Hasta ahora, han sido escasos los estudios destinados a demostrar que los hombres detectan su paternidad fijándose en el fenotipo, de ahí la importancia de la presente investigación, que ha constatado realmente una relación entre “inversión” (de tiempo y recursos) en los hijos, y el parecido físico entre éstos y sus padres. 

Índice de inversión y de parecido

La investigación se llevó a cabo en varias aldeas de Senegal, en las que la población era rural y polígama. En ellas, los científicos examinaron los parecidos reales entre padres e hijos, a través del fenotipo facial y olfativo (similitud de olores entre un hombre y sus descendientes). 

Asimismo, se estudió la dedicación y los recursos destinados por los padres a cada niño y, por último, se analizaron las condiciones nutricionales de los niños de las aldeas. Los científicos siguieron un método que simultáneamente permitió cuantificar la “inversión” realizada por los padres en los hijos, y su parecido con éstos.




Copernicum es el nombre del nuevo elemento

16 07 2009
Tabla periódica

Científicos alemanes descubrieron el "superpesado" 112 en experimentos de fusión en 1996.

Descubierto hace 13 años y añadido oficialmente a la tabla periódica hace tan sólo unas semanas, el elemento químico 112 finalmente tiene nombre.

Se llamará Copernicum, en honor al astrónomo polaco Nicolás Copérnico (1473-1543) y su símbolo será Cp.

Copérnico fue el primero en afirmar que los planetas giran sobre sí mismos y alrededor del Sol, refutando la creencia de que la Tierra era el centro del universo.

Está previsto que la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC, por sus siglas en inglés), organismo que en junio confirmó el hallazgo del nuevo elemento, apruebe oficialmente este nombre en seis meses, para “dar tiempo a la comunidad científica para que discuta sobre la denominación sugerida”.

Después de que la IUPAC reconociera nuestro descubrimiento, acordamos proponer este nombre para honrar a un científico extraordinario

Profesor Sigurd Hofmann

Científicos del Centro de Investigación de Iones Pesados de Alemania, encabezados por el profesor Sigurd Hofmann, descubrieron el “superpesado” 112 en experimentos de fusión en 1996.

“Después de que la IUPAC reconociera nuestro descubrimiento, acordamos proponer este nombre para honrar a un científico extraordinario, que cambió nuestra visión del mundo”, dijo el profesor Hofmann.

Según las reglas de la IUPAC, los investigadores no podían darle al nuevo elemento de la tabla periódica el nombre de una persona viva.

Preguntado por la BBC si -reglas aparte- le hubiera gustado que el 112 se llamara “hofmanium”, el profesor Hofmann dijo: “No, creo que Copernicum suena mucho mejor”.

Larga búsqueda

Acelerador de partículas

Los científicos necesitan aceleradores cada vez más poderosos para encontrar a los elementos inestables.

El profesor Hoffman comenzó la búsqueda de un nuevo elemento para añadir a la tabla periódica en 1976. Los experimentos de fusión que ha llevado a cabo con su equipo ya habían revelado la existencia de los elementos con los números atómicos del 107 al 111.

Estos elementos son conocidos como los “superpesados”. Sus números representan el número de protones que, junto con los neutrones, dan al átomo la gran mayoría de su masa.

Para crear el elemento 112, el equipo del profesor Hofmann utilizó un acelerador de partículas de 120 metros de largo para disparar un rayo de átomos cargados de zinc (o iones de zinc) a átomos de plomo.

Así, los núcleos de los dos elementos se fusionan para formar el núcleo de un nuevo elemento.

Estos núcleos, además de ser enormes y pesados, son también inestables.

Inestables

Comienzan a descomponerse o desintegrarse poco después de haberse formado, en este caso después de unos pocos milisegundos.

Esta desintegración libera energía, que los científicos pueden medir para analizar el tamaño del núcleo en descomposición.

Pero este tipo de experimentos hasta ahora habían producido muy pocas fusiones exitosas y los científicos necesitan aceleradores cada vez más poderosos para llevar a cabo las pruebas durante más tiempo y poder encontrar a los elusivos elementos inestables.

Es por eso que ha tomado tanto tiempo, más de una década, para que la IUPAC reconozca al elemento 112.

Hasta ahora se han detectado 118 elementos, pero sólo han sido reconocidos oficialmente 106.

El problema de los elementos 107 al 118 (con excepción del 112) es que su existencia es tan limitada que hasta ahora ha sido imposible confirmarla.

Fuente: BBC Ciencia, Link





La resurreción de la musaraña mexicana

16 07 2009
Musaraña

Musaraña

Una especie de musaraña diminuta ha sido redescubierta más de un siglo después de que se registrara su existencia por primera vez y luego desapareciera.

En 1894 un grupo de científicos recogió en el sur de México varios especímenes de la musaraña de orejas pequeñas, que hoy se conoce como musaraña de Nelson.

Pero el pequeño mamífero jamás fue vuelto a ver, y varios expertos lo consideraron extinto.

Todo cambió cuando dos investigadores descubrieron tres ejemplares en un pequeño claro en la selva, un descubrimiento que relatan en la revista Biología Mamífera.

“La musaraña de orejas pequeñas de Nelson” (Cryptotis nelsoni) fue nombrada en homenaje al hombre que la descubrió.

En 1894, Edward Nelson y Edward Goldman recogieron 12 especímenes a unos 1.500 metros de altura en las laderas del volcán San Martín de Tuxtla en Veracruz, México.

Un año después, la criatura existía formalmente para la ciencia y los ejemplares eran archivados en los cajones del Museo Nacional de Historia Natural de Washington D.C.

Esa fue la última vez que se vio con vida a esta criatura, hace 109 años.

Se le creía extinta

Cráneos de ejemplares adultos de la musaraña de Nelson

La biología de esta musaraña sigue siendo un misterio. Incluso se creía que se había extinguido porque no existía en los registros desde hacía mucho tiempo.

Eso hasta que dos biólogos especializados en mamíferos en México decidieron buscarla: Fernando Cervantes, de la Universidad Nacional Autónoma de México, y Lázaro Guevara de la Universidad de Veracruz.

En 2004, fueron a las laderas del volcán de San Martín Tuxtla y ahí pusieron 100 trampas cada noche durante cuatro noches. Eventualmente capturaron a tres musarañas: un adulto macho, un joven macho y una hembra adulta.

Desde entonces, los investigadores han estado comprobando su hallazgo.

“Hemos revisado los documentos sobre el Cryptotis. Hemos visitado varias colecciones biológicas y los museos”, afirma Guevara.

“Un estudio reciente sobre la diversidad de mamíferos en la Sierra de Santa Martha en Veracruz, no registró la presencia del C. nelsoni. Por ello creemos que ya no existen más especímenes”.

Las musarañas son muy pequeñas, miden menos de 10 centímetros de la nariz a la cola, pelo carbonoso, más oscuro que el de las otras musarañas conocidas como C. mexicana. También tiene un esqueleto más largo y pesado, aunque más plano, que sus parientes.

En un bosque nublado

Mapa de la región

Los investigadores encontraron a los animales correteando en un pequeño bosque nublado, que la gente de la zona conoce como el “bosque enano” por sus árboles pequeños.

“Sabemos muy poco sobre su comportamiento”, asegura Guevara.

Afirma que después de más de 100 años era aceptable pensar que la “musaraña Nelson de orejas pequeñas” se había extinguido, sobre todo porque los científicos no solían concentrarse en las musarañas.

Pero las musarañas sobrevivientes son tan pocas que deben considerarse en grave riesgo, aseguran los investigadores.

El volcán en el que viven hizo erupción en 1793, destruyendo la vegetación alrededor del cráter. A pesar de esta erupción la musaraña logró sobrevivir.

Pero ahora quedan tan pocos ejemplares que cualquier cambio en su hábitat, por pequeño que sea, podría ser desastroso, dice Guevara.

“Cualquier alteración podría afectar a la población y llevarla a su extinción”, afirma.

“Cualquier plan de conservación necesita involucrar a las comunidades, gobiernos y escuelas para difundir la importancia de estas especies”, insisten Guevara.

“En México las musarañas casi no son conocidas, incluso por la gente que coexiste con estos bellos animales”.

Guevara explica que cuando comenzaron su investigación sabían que el último registro de las especies era de 1894. “Pensábamos que era un estudio muy importante”, asevera,. “Creíamos que era arriesgado, perio de gran valor para la conservación de la vida silvestre. Así que viajamos para encontrarla. Y cuando lo logramos nos sentimos muy satisfechos”.





Secuencian genoma de dos parásitos letales

16 07 2009

Científicos lograron secuenciar el genoma de dos esquistosomas, unos gusanos parasitarios que causan más de 200.000 muertes cada año en el mundo en desarrollo.

S. mansoni (Imagen: CDC)

El S. mansoni penetra en la piel y deposita sus huevos en órganos vitales del ser humano.

El Schistosoma mansoni y el Schistosoma japonicum son los causantes de la esquistosomiasis, una enfermedad debilitante y mortal

La investigación -publicada en la revista Nature- está ayudando a encontrar nuevos tratamientos para la enfermedad que afecta a unos 200 millones de personas cada año y que provoca que unos 20 millones de personas queden gravemente discapacitadas por anemia severa, diarrea crónica, hemorragias internas y daños a los órganos.

Olvidada

La esquistosomiasis es una de las enfermedades tropicales olvidadas prevalente en varias partes de África, Asia y Sudámerica.

El gusano, que se propaga en el agua, puede penetrar la piel del ser humano y atacar órganos vitales.

El patógeno utiliza la corriente sanguínea humana para transportarse, depositando huevos en la vejiga o intestinos (las hembras pueden liberar varios miles de huevos cada día) provocando la formación de tejido conectivo adicional en esas regiones causando reacciones adversas del sistema inmune.

La esquistosomiasis afecta principalmente a las poblaciones más pobres que viven en áreas donde el agua está contaminada, y no hay sistemas básicos de salud. Y hasta ahora no hay medicamentos para prevenirla.

La secuenciación del genoma nos ha dado, por primera vez, una visión general de los motores que mueven al parásito y las estrategias que le permiten sobrevivir dentro de nosotros, su huésped humano. Esto es un catálogo de oportunidades

Dr.Najib El-Sayed.

Existen cinco especies de gusanos esquistosomas que afectan al ser humano. Pero tanto el S. mansoni como el S. japonicum atacan el intestino.

El avance, afirman los expertos, es una herramienta muy importante en la búsqueda de nuevos tratamientos para esta enfermedad.

Desde 1980, en las zonas donde la enfermedad es común se empezó a distribuir un fármaco barato llamado prazinquantel.

Pero aunque el medicamento es efectivo, no logra prevenir que la persona vuelva a infectarse. Y los expertos temen que los parásitos se vuelvan resistentes a este compuesto.

Los investigadores involucrados en el análisis del S. mansoni, basados en el Colegio de Ciencias Químicas y de la Vida de la Universidad de Maryland, Estados Unidos, descubrieron que éste está formado por 11.809 genes, unas 10 veces más grande que el genoma del parásito de la malaria.

En particular, lograron identificar un número grande de genes que producen enzimas encargadas de descomponer proteínas, lo que da al parásito su capacidad para perforar tejidos.

Además, también lograron descubrir las redes metabólicas que son esenciales para la supervivencia del parásito, lo cual, dicen, está revelando áreas potencias de vulnerabilidad que pueden ser atacadas con nuevos fármacos.

Fármacos potenciales

“El logro de la secuenciación del genoma del S. mansoni es el primer paso importante en el desarrollo de los fármacos y vacunas que necesitamos urgentemente para combatir de forma efectiva la esquistosomiasis” afirma el doctor Peter Hotez, jefe del departamento de Microbiología, Inmunología y Medicina Tropical de la Universidad George Washington.

Escasez de agua

La esquistosomiasis es prevalente en regiones donde el agua está contaminada.

“Ésta es una de las enfermedades tropicales olvidadas más importantes. Tenemos evidencia que sugiere que este mal podría ser tan importante como otras enfermedades más conocidas como la malaria o el VIH, por el número de personas que afecta con infecciones crónicas y debilitantes” expresa el experto.

En la investigación, los científicos descubrieron que el S. mansoni carece de una enzima clave necesaria para producir grasas esenciales, y debido a esto tiene que depender de su huésped para obtenerlas.

Este hallazgo, dicen, revela un potencial “talón de Aquiles” que puede ser explotado para el desarrollo de nuevos fármacos.

Tal como informa el doctor Najib El-Sayed, quien dirigió la investigación, en análisis llevados a cabo posteriormente lograron identificar 66 medicamentos -que ya están disponibles en el mercado- y que podrían ser efectivos para combatir la esquistosomiasis.

“La secuenciación del genoma nos ha dado, por primera vez, una visión general de los motores que mueven al parásito y las estrategias que le permiten sobrevivir dentro de nosotros, su huésped humano” afirma el doctor El-Sayed.

“Esto es un catálogo de oportunidades” agrega el investigador.

En un estudio separado, científicos del Centro Nacional del Genoma Humano de China, lograron descifrar el genoma del S. japonicum, prevalente en el lejano Oriente.

Fuente: BBC Ciencia, Link