Gripe porcina: confusión en Argentina

4 07 2009
Cartel anunciando la falta de mascarillas y alcohol en gel.

Muchos argentinos están preocupados por la falta de antivirales e insumos médicos para combatir la gripe.

“No hay barbijos ni alcohol en gel”, rezan desde hace días los carteles en la mayoría de las farmacias de Buenos Aires.

En Argentina se ha instalado el pánico en parte de la población ante la falta de insumos para combatir la gripe porcina, que ya ha cobrado al menos 52 vidas.

El jueves, Juan Manzur, el nuevo ministro de Salud –quien asumió el miércoles–, señaló que en el país podría haber 100.000 casos de gripe porcina, lo que representaría el número más alto de infectados en el mundo.

Sin embargo Manzur aclaró que esos datos eran estimativos, ya que era el número de personas que habían presentado síntomas compatibles con la gripe porcina, pero a la mayoría de quienes no se les había realizado la prueba para confirmar la presencia del virus.

Los casos confirmados con pruebas científicas son cerca de 2.800, señaló el funcionario.

No obstante, el último parte oficial del ministerio –cuyos datos usa la Organización Mundial de la Salud (OMS) para hacer sus estimaciones– sigue mostrando las cifras del viernes último, cuando se hablaba de 1.587 casos y 26 muertes.

El gran aumento en el número de infectados generó acusaciones de que las autoridades escondieron la gravedad de la pandemia en Argentina por motivos políticos.

El domingo pasado en el país se llevaron a cabo comicios legislativos, que el oficialismo perdió de manera ajustada.

Por su parte, la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Mirta Roses, opinó este viernes que el desarrollo del proceso electoral en medio de la pandemia, podía estar vinculado al fuerte alza en los casos de gripe A.

Acopio

La gripe estacional afecta más a la gente de mayor edad y a los niños, mientras que en esta nueva gripe, entre los afectados hay gente joven y sana

Carlos Bergallo, infectólogo

La gran preocupación de muchos argentinos es la falta de antivirales e insumos médicos para combatir la gripe.

A comienzos de la semana, el jefe de Gabinete del gobierno, Sergio Massa, que preside el comité de crisis creado por el gobierno para controlar la pandemia, informó que a partir de ahora las autoridades sanitarias tratarían con antivirales a todo paciente sospechoso de tener la enfermedad.

Sin embargo fuentes consultadas por BBC Mundo informaron que esa política aún no ha sido puesta en práctica.

En tanto el laboratorio Roche, fabricante del principal antiviral utilizado para combatir la enfermedad, el oseltamivir (conocido comercialmente como Tamiflu), señaló que el medicamento estaría disponible en las farmacias esta semana, pero varios locales consultados por BBC Mundo afirmaron que no tenían el producto.

El anuncio de Roche generó un ola de consultas en las farmacias y muchos temen que cuando el producto llegue, se agote antes de que pueda alcanzar a quienes más lo necesitan, tal como está ocurriendo con los tapa bocas y el alcohol en gel.

Según algunos proveedores, provisiones pensadas para durar dos meses se están acabando en cuestión de horas en algunas farmacias.

En tanto, las autoridades han pedido a la población que no haga acopio.

“Hay que ser responsables”, pidió Manzur.

Según el gobierno, el Estado cuenta con dos millones de tratamientos de Tamiflu para hacer frente a la pandemia.

Los medios uruguayos informaron que muchos argentinos han viajado al país vecino en busca del medicamento y de tapa bocas.

Temor

Turistas con mascarillas en Argentina.

Los especialistas hacen hincapié en la necesidad de prevenir y aumentar las medidas de contención.

La preocupación de que el brote de gripe A es peor de lo que advertían las autoridades y la sensación de que la pandemia está fuera de control en Argentina, explica por qué muchas personas han salido a buscar soluciones por cuenta propia.

Muchos temen no tener acceso a los medicamentos dentro de las 48 horas de la enfermedad, cuando los antivirales hacen efecto.

Médicos consultados por BBC Mundo coincidieron en que la consulta tardía y el retraso en el tratamiento médico podían explicar los casos de muertes en personas saludables, cuyo estado de salud se deterioró a gran velocidad.

La particularidad de esta enfermedad, que –por motivos aún no aclarados– afecta especialmente a gente joven, también asusta a muchos.

Asimismo, existe gran preocupación entre las personas que pertenecen a grupos en riesgo –como embarazadas, asmáticos, o personas inmunodeprimidas– que son más susceptibles de sufrir complicaciones por el nuevo virus.

“El problema más importante es la falta de insumos caros, como respiradores”, le advirtió a BBC Mundo el doctor Carlos Bergallo, jefe del Servicio de Infectología del Hospital Córdoba, quien criticó la decisión del gobierno de no decretar la emergencia sanitaria en el país.

Mitos y realidades

Cristina Fernández, presidenta de Argentina, visita un hospital.

La presidenta Cristina Fernández reclamó a los medios “no generar pánico en la gente”.

Al tiempo que hacen hincapié en la necesidad de prevenir el contagio y aumentar las medidas de contención, los expertos en salud reiteran la necesidad de no sobredimensionar la gravedad de esta nueva enfermedad.

En ese sentido, recuerdan que en 2008 la gripe estacional infectó a 1.200.000 personas y se cobró la vida de 3.600 en Argentina.

“La diferencia es el grupo etario”, explicó el doctor Bergallo.

“La gripe estacional afecta más a la gente de mayor edad y a los niños, mientras que en esta nueva gripe, entre los afectados hay gente joven y sana”, señaló.

En tanto, el doctor Pablo Bonvehí, presidente de la Sociedad Argentina de Infectología y miembro del comité de crisis del gobierno, recordó que la mayor parte de las personas que contraen el virus H1N1 se cura, sin inconvenientes.

“La gran mayoría de los casos tienen buena evolución, con o sin medicación”, le dijo a BBC Mundo.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner también apeló a la calma de la ciudadanía y reclamó a los medios “no generar pánico en la gente”.

Más gripe A

El doctor Pablo Bonvehí, presidente de la Sociedad Argentina de Infectología y miembro del comité de crisis del gobierno, recordó que la mayor parte de las personas que contraen el virus H1N1 se cura, sin inconvenientes.

Los expertos en Argentina coinciden en que los casos de contagio de la gripe A han superado los de la gripe estacional este año.

¿Significa eso que potencialmente podría llegar a haber más de un millón de casos de gripe porcina, como hubo el año pasado de gripe tradicional?

“Podría ser”, dijo Bonvehí, aunque aclaró que “en la medida que más gente se infecta, va disminuyendo la transmisibilidad del virus”, debido a que una persona que tuvo la infección queda inmunizada y ya no es receptora.

“Los virus de la influenza tradicional en algún momento fueron pandémicos, así que en el futuro esta gripe seguramente también va a pasar a ser estacional”, concluyó.

Vínculo Fuente: BBC Mundo, Link





Crean el primer ordenador que diferencia idiomas leyendo los labios

4 07 2009

Científicos de la Universidad de East Anglia, en el Reino Unido, han creado el primer ordenador que lee los labios y, además, es capaz de diferenciar diversas lenguas. El sistema está basado en un modelo estadístico de los movimientos de los labios realizados por un total de 23 hablantes bilingües y trilingües que participaron en la investigación. Su nivel de aciertos fue considerable. Este logro supone un importante paso adelante en la tecnología de lectura automática de los labios, y podría tener usos prácticos para personas sordas, y fuerzas de seguridad y militares. Por Yaiza Martínez.

Fuente: UEA.

Lecture

En la pasada IEEE International Conference on Acoustics, Speech and Signal Processing (ICASSP 2009), celebrada en Taipei entre el 19 y el 24 de abril, científicos de la Universidad de East Anglia(UEA), en el Reino Unido, presentaron el primer ordenador capaz de leer los labios que, además, puede diferenciar entre diferentes lenguas. 

Según explica la UEA en un comunicado, los ordenadores capaces de leer los labios están en desarrollo desde hace un tiempo, pero ésta es la primera vez que se consigue añadir a un ordenador la capacidad de diferenciar, además, en qué idioma está hablando una persona. 

Del fonema al visema

Según se explica en un artículo más extenso publicado por los autores de esta investigación, dirigida por Stephen Cox, de la escuela de ciencias computacionales de la UEA, la Identificación Automática de Lenguaje Hablado (LID) es una tecnología ya madura que alcanza altos niveles de exactitud en tan sólo unos segundos de discurso interpretativo. 

Esta tecnología consiste en determinar por medios computacionales el idioma de quien habla basándose sólo en una muestra de voz. Los medios aplicados en este caso van desde la caracterización de características fonéticas de diversos idiomas, al análisis de la prosodia del discurso. 

Pero, a medida que el procesamiento del discurso visual se ha ido desarrollando en los últimos años, cada vez ha resultado de mayor interés encontrar recursos computacionales capaces de identificar los idiomas a partir sólo de imágenes. 

Así, se prepara a los ordenadores para distinguir los “visemas”, que son la apariencia visual de la pronunciación de un fonema (los fonemas son las unidades sonoras mínimas de las que están compuestas las palabras). Según los investigadores, las técnicas LID basadas en la teoría fonética pueden aplicarse al procesamiento de la información “visémica”. 

Cómo se hizo

Los científicos de la UEA desarrollaron una tecnología para el reconocimiento de los idiomas hablados –a partir sólo de información visual- basándose en un modelo estadístico de los movimientos de los labios realizados por un total de 23 hablantes bilingües y trilingües que participaron en la investigación. 

Gracias a dicho modelo estadístico, el sistema computacional pudo identificar qué idioma hablaba cada individuo en un momento dado con un nivel elevado de exactitud. 

Los idiomas analizados fueron el inglés, el francés, el alemán, el árabe, el mandarín, el cantonés, el italiano, el polaco y el ruso. 

En el sistema desarrollado, los datos de video fueron registrados usando un Active Appeareance Model (AAM), un “modelo de apariencia activa”. Los vectores que este proceso produjo permitieron interpretar y clasificar los rasgos físicos del discurso y, posteriormente, relacionar dichos rasgos con el idioma que se estaba hablando: la combinación del movimiento de lengua, labios y mandíbula, así como la detección y el registro de secuencias de movimiento específicas y contracciones del rostro, fue en definitiva lo que permitió al sistema identificar el idioma hablado. 

Según afirma Cox, “éste ha sido un emocionante avance en la tecnología de lectura automática de los labios, y constituye además la primera confirmación empírica de algo que ya se sospechaba intuitivamente: que cuando la gente habla diversos idiomas coloca de formas diferentes la boca, en secuencias distintas”. 

Así, por ejemplo, entre los hablantes en francés, se constató un uso frecuente del redondeo de los labios, y entre los hablantes en árabe se registraron más movimientos de la lengua. 

Esta herramienta podría tener usos prácticos para personas sordas, pero también podría ser aprovechada por fuerzas de seguridad y militares, en entornos ruidosos o en aquéllos en los que la señal de audio no se encuentra disponible. 

Antecedentes y futuro

Como hemos dicho, la técnica computacional de lectura de labios no es nueva. Uno de los antecedentes más conocidos de este nuevo sistema es el de un software (el Audio Visual Speech Recognition o AVSR ) creado hace unos años por la compañía Intel, que permite a los desarrolladores informáticos crear ordenadores capaces de leer los labios del usuario. 

El software de Intel surgió en un intento de resolver las deficiencias de los programas de reconocimiento de voz, afectados habitualmente por el ruido de fondo o por la mala sintonización del micrófono, y permite que los ordenadores detecten la cara de un orador y los movimientos de su boca, con el fin de que el sistema pueda sincronizar los datos obtenidos a través del vídeo con la identificación de la voz, proporcionando un reconocimiento mucho más exacto. 

En definitiva, la detección de gestos y reconocimiento de idiomas son dos elementos que pueden llegar a tener una importancia muy grande en el futuro, aunque aún queda un importante hito que alcanzar: el de la traducción dinámica y casi simultánea.

Vínculo Fuente: Tendencias 21, Link





Es necesario cambiar la forma de pensar

4 07 2009

Se necesita un nuevo tipo de pensamiento complejo, a la vez sistémico, multidimensional y ecológico que tenga en cuenta la dinámica del Todo

El pensamiento está “situado”, “enraizado” dentro de un determinado paradigma temporal. Se necesita un nuevo tipo de pensamiento “complejo”, a la vez sistémico, multidimensional y ecológico que tenga en cuenta la dinámica del Todo. El pensamiento está entrelazado con el sentimiento, la sensación, la emoción y la acción. Por Sergio Moriello.

Mapa de la complejidad de la ciencia. Brian Castellani

El pensamiento se define como la acción y el efecto de pensar; mientras que pensar es el establecimiento de nexos y de conexiones asociativas entre diferentes ideas o conceptos. Tal es así que todo pensamiento habitual, cotidiano, consiste en varios pensamientos simples entramados [Machado, 1976, p. 76]. En efecto, los pensamientos son inseparables y forman una trama continua, una inmensa red de interacciones; unos se remiten sobre los otros y cada cual implica al otro. Y se adaptan y cambian para ajustarse a las exigencias del entorno… Es que, en realidad, sólo se tiene un gran pensamiento con muchísimas ramificaciones [Bateson, 1998, p. 51]. 

Por último, el pensamiento está “situado”, “enraizado” dentro de las particulares circunstancias sociales, culturales, institucionales e históricas del propio pensador [Craig, 2002, p. 80]. En otras palabras, el pensamiento está condicionado por un conjunto de factores: por la propia experiencia pasada, por las generaciones previas, por la sociedad actual, por el grupo étnico de pertenencia, por la religión imperante, por el lenguaje utilizado, por los medios de comunicación, por la educación recibida y por las circunstancias del momento. De allí que los términos “modo de pensar”, “paradigma”, “perspectiva” y “visión del mundo” muchas veces sean sinónimos [Battram, 2001, p. 91]. 

El paradigma reduccionista

El paradigma que se originó en la Europa renacentista (siglo XVII) y que prevaleció sobre la cultura occidental, fue el “reduccionista”, también llamado “clásico” o “mecanicista”. No sólo ejerció su influencia sobre la ciencia y la tecnología, sino también sobre la educación, la economía, la política y las organizaciones. 

En esencia, utiliza la metáfora del reloj y percibe la naturaleza como lo hace un relojero: un reloj es un objeto que se puede armar y desarmar a partir de partes (agujas, carcaza, resortes y engranajes). Es decir, opera por medio de la desarticulación y la jerarquización, separando lo “significativo” de lo “insignificante”. Se trata de un paradigma donde lo que se considera real es todo aquello que es material, tangible, que impresiona los sentidos físicos, que puede medirse… 

Sintéticamente, este acercamiento postula la creencia en [Esteves de Vasconcellos, 2006, p. 65, 68/9]: 

1. La “simplicidad”, o sea, la creencia en que cualquier sistema puede comprenderse más fácilmente si se lo descompone hasta llegar a sus partes más básicas, a sus elementos componentes; y de que es posible recomponer el sistema por “simple” interconexión de múltiples relaciones sencillas, fijas y rígidas entre sus elementos. Este presupuesto también incluye la creencia en que las interrelaciones son simples [lazos causales lineales del tipo una (sola) causa genera siempre un (mismo) efecto (y directamente proporcional)] y en la perfección (no hay lugar para lo contradictorio, lo dicotómico, lo ambiguo o lo difuso). 

2. La “estabilidad”, es decir, la creencia en que la Realidad es externa, existe previamente desde siempre, ya está fijada y acabada (en el sentido de ser inmutable) y es una y la misma para todos. Relacionada con ella, está la creencia en el orden (posibilidad de prever los fenómenos, determinismo) y en la reversibilidad (posibilidad de controlar dichos fenómenos). 

3. La “objetividad”, que hace referencia a la creencia de que es posible conocer objetivamente la Realidad tal como es. A partir de allí se efectúan los esfuerzos para alcanzar al uni-¬verso, la versión “única” del conocimiento. 

Aunque estas creencias han funcionado adecuadamente bien para la comprensión y el control del medio ambiente, se las considera falsas si se las analiza en un grado más profundo. Es por eso que comenzaron a mostrarse cada vez menos satisfactorias a medida que el Hombre se topaba con problemas cada vez más complejos, multidimensionales, dinámicos y globales. En síntesis, la Realidad no se presenta dividida en procesos aislados y estables (físicos, químicos, biológicos, psicológicos o sociales), sino que cada uno de ellos se halla inseparablemente entretejido con los demás. Así, por ejemplo, en un proceso social, coexisten –al mismo tiempo– procesos psicológicos, fisiológicos, anatómicos, biológicos, químicos, físicos, etc. 

El paradigma sistémico-cibernético

A fin de tratar de entender la Realidad de forma más adecuada, se necesita un nuevo tipo de pensamiento “complejo”, a la vez sistémico, holístico, multidimensional y ecológico; más global (menos local), más circular (menos lineal) y más integral (menos parcializado). Que tenga en cuenta el contexto, las interconexiones, las estructuras y los procesos, la dinámica del Todo. Complementario con el “viejo”, este “nuevo” pensamiento se focaliza en las interrelaciones (en vez de las separaciones), en las interdependencias (en vez de las concatenaciones causa-efecto) y en lo entramado (el juego dialéctico de las múltiples inter-retroacciones). Acentúa la idea de movimiento, de flujo, de proceso en permanente construcción y reconstrucción (en vez de instantáneas de la situación). 

Gracias a la aproximación sistémico-cibernética, se puede pasar [Esteves de Vasconcellos, 2006, p. 101/2]:

1. Desde el presupuesto de la “simplicidad” hacia el de la “complejidad”. El reconocimiento de que no existe lo simple sino lo simplificado; es necesario admitir la interrelación y profunda interdependencia dinámica y simultánea en todos los niveles y dimensiones de la Realidad. De ella surge, entre otras, la actitud de contextualizar, el reconocimiento de la causalidad múltiple y recursiva y la aceptación de lo ambiguo, lo difuso y lo contradictorio. 

2. Desde el presupuesto de la “estabilidad” hacia el de la “inestabilidad”. El reconocimiento de que la Realidad no es inmutable sino un proceso, que cambia y se transforma continua y permanentemente, auto-organizándose. De ella surge la consideración del caos (imposibilidad de prever algunos fenómenos, indeterminismo) y de la irreversibilidad (imposibilidad de controlar dichos fenómenos). 


3. Desde el presupuesto de la “objetividad” hacia el de la “intersubjetividad”. El reconocimiento de que la realidad no existe sin alguien que la perciba y la interprete, y de que el conocimiento de ella es un proceso de construcción social dentro de espacios consensuales. A decir verdad, el hecho de que varios o muchos compartan las mismas percepciones (incluso al punto de no generarse ninguna controversia práctica) no implica que perciban la Realidad; sólo se puede concluir que perciben aproximadamente lo mismo (pues comparten tanto la estructura biológica como los modelos mentales de su comunidad) [Echeverría, 1995, p. 70/1]. En definitiva, y sólo por cuestiones pragmáticas, “objetividad” es el modo cómo se denomina a la intersubjetividad cuando existe consenso entre muchos observadores [Guibourg, 2004, p. 46]. Aquí se evidencia la importancia del lenguaje y de la comunicación. 

El pensamiento complejo

En la actualidad se verifica una falta de adecuación –cada vez mayor, grave y profunda– entre los conocimientos (divididos, fragmentados, parcelados, encasillados y compartimentados en disciplinas) y los problemas (interdependientes, transdisciplinarios, multidimensionales, transnacionales y planetarios) [Morin, 2001, p. 13] [Morin, 1999, p. 15]. 

Para el filósofo y político francés Edgar Morin, existen tres principios que ayudan a achicar esta brecha: 

1. “El principio dialógico”, que asocia y une dos conceptos a la vez complementarios y antagonistas, pero indisociables y conjuntamente necesarios. Por ejemplo, el orden y el desorden que –en general– se rechazan, pero –en ciertos casos– colaboran y generan organización y complejidad. 

2. “El principio de recursividad”, que se contrapone a la idea lineal de causa-efecto, de producto-productor, de sistema-supersistema, ya que el todo constituye un ciclo auto-constitutivo, auto-organizador y auto-productor. Es un lazo cerrado en el cual los productos y los efectos son –ellos mismos– productores y causadores de lo que los produce. Por ejemplo, la sociedad es producida por las interacciones de las personas que la componen, pero la sociedad –una vez producida– retroactúa sobre dichas personas y las produce. 


3. “El principio hologramático”, que evidencia que no sólo la parte está en el todo, sino que el todo está en la parte. Por ejemplo, cada célula que compone a un organismo tiene la totalidad de la información genética de ese organismo. 

4. Pero los tres principios interactúan, a su vez, entre sí: el dialógico está conectado al hologramático que está ligado, a su vez, al de recursividad organizacional que está, a su vez, relacionado al dialógico… desde el cual se partió. .

Unidades conceptuales complementarias

El pensamiento basado sobre el nuevo paradigma complementa al pensamiento reduccionista. Se focaliza en las interrelaciones, en las interconexiones y en las interdependencias, en las causalidades múltiples y en las realimentaciones. Es que ningún fenómeno de la Realidad tiene una única causa; las relaciones causales constituyen una enorme trama y en esa inmensa red –con múltiples caminos y muchísimos elementos– sólo las conexiones más próximas (tanto en el tiempo como en el espacio) pueden asimilarse a una cadena lineal y unidimensional de causas y efectos [Riedl, 1983, p. 166]. 

Este tipo de pensamiento posee una estructura dinámica siempre abierta, en permanente construcción y reconstrucción que se auto-organiza a partir de sus nuevas conexiones y relaciones. Como habitualmente se encuentra en estado de equilibrio inestable, todo nuevo concepto o idea modifica las anteriores y/o posibilita la generación de discontinuidades y cambios bruscos, estallidos ocasionales que el entorno confirma o refuta, conserva o destruye; o sea, selecciona. Por eso, el nuevo pensamiento debe afrontar y aceptar lo difuso, lo borroso, lo inesperado, lo imprevisible, la incertidumbre, la contradicción… 

Por otro lado, los pensamientos están profundamente entrelazados con los sentimientos y las acciones. Lo que uno piensa influye directamente en cómo uno siente y actúa, de la misma forma que un pensamiento y una acción modifican los sentimientos o como las acciones y los sentimientos generan variaciones en los pensamientos. A decir verdad, la experiencia humana es un único movimiento, un todo indivisible, no existe separación. Sólo desde el punto de vista pedagógico pueden distinguirse diferentes procesos. 

De esta forma, primero aparece la sensación, la cual provoca una emoción, que –a su vez– conduce a un sentimiento-pensamiento y a un estado de ánimo, para finalmente concluir en una acción. Así, cada acción genera un sentimiento-pensamiento y muchas veces aparece una emoción; así como cada emoción puede influir sobre el modo en que la persona piensa, siente y actúa. No se debe olvidar que, evolutivamente, las sensaciones y las emociones son anteriores a los sentimientos y a los pensamientos. 

Pensamiento y lenguaje

Se puede decir que el pensamiento (y, en consecuencia, el sentimiento y la acción) depende del conocimiento y del lenguaje. Si se cuenta con poco conocimiento, el pensamiento se limita. Por eso la comunicación y el aprendizaje son tan importantes. En efecto, la mayor parte del pensamiento tiene un origen colectivo. Nadie puede sustraerse de la influencia del pensamiento ajeno que ayuda al propio pensar. Si bien cada persona piensa sola, de manera individual (y muchas veces individualista), también implica a los demás, ya que cada uno tiene incorporado una enorme cantidad de personas (pretéritas y presentes) que ejercitaron su pensamiento a lo largo de más de tres milenios. 

Por último, puede decirse que cualquier cosa que afecte el desarrollo del lenguaje también afecta al pensamiento y viceversa, pues están íntimamente ligados y se influyen de manera recíproca. Así, cuanto mejor sea el dominio del idioma que posea la persona, más ideas puede barajar su mente (y más si utiliza varios idiomas). De forma inversa, un escaso dominio del idioma dificulta expresar matices diferenciales finos de percepción, razonamiento, emoción, sentimiento y resolución de problemas que exigen alto grado de abstracción [Boyle, 1977, p. 64]. 

El lenguaje es el medio principal con el que el homo sapiens otorga sentido a su experiencia, con el que se comunica, intercambiando y compartiendo datos, información, conocimientos, ideas, experiencias, pensamientos, sentimientos, juicios, creencias, intenciones, etc. Pero se debe tener en claro que –al igual que el pensamiento– no se trata de un fenómeno individual, sino que es un fenómeno social: una única persona no puede generar lenguaje; éste emerge a partir de un proceso de interacción social [Echeverría, 1995, p. 343]. 

Como producto colectivo, está continuamente reconstruyéndose y complejizándose cada vez más, a medida que se acentúa la necesidad de comunicación por efecto de la globalización: surgen nuevas palabras y frases, otras se incorporan desde diferentes idiomas y, a menudo, se modifican los significados existentes de forma sutil.

Vínculo Fuente: Tendencias 21, Link





El dualismo sería una categoría más de nuestra mente

4 07 2009

La actividad científica no es compatible con hipótesis inmutables

Dualismo y emergentismo son temas recurrentes del discurso filosófico y teológico de nuestros días. Probablemente, el pensamiento dualista sea fruto de una predisposición innata a las antinomias localizada en el lóbulo parietal inferior izquierdo del cerebro. La neurociencia ha mostrado que es posible provocar experiencias espirituales (postura emergentista) y estos experimentos nos indican que el dualismo no es “real”, sino una categoría más de nuestra mente. La actividad científica no es compatible por tanto con hipótesis inmutables, por lo que todo lo que se dice en este artículo puede que esté equivocado. Por Francisco J. Rubia.

Péndulo de Foucault en el Museo de las ciencias de Valencia. Manuel M. Vicente.

ecientemente han aparecido en esta misma revista digital artículos sobre emergentismo y dualismo que valdría la pena comentar. Estos artículos son de autores que están relacionados con la Cátedra de Ciencia, Tecnología y Religión de la Universidad de Comillas. 

Leyendo estos artículos, la primera impresión que se obtiene, al menos por mi parte, es que parece que se ha encontrado la piedra filosofal (lapis philosophorum) en un triple sentido: en primer lugar, haber encontrado una postura que pueda ser aceptada tanto por la ciencia como por la religión; en segundo lugar, una postura que pueda sustituir a un dualismo que ya se considera como algo obsoleto y que desde los órficos pasando por Platón, Pitágoras, Descartes, hasta el neurofisiólogo John Eccles nunca pudieron explicar satisfactoriamente la interacción entre alma y cuerpo, o espíritu y materia; y, finalmente, en el sentido místico, porque la piedra filosofal simboliza la transmutación de la naturaleza animal e inferior del hombre en la naturaleza divina. 

Respecto al dualismo ya planteé en otro lugar en esta misma página web que la neurociencia había podido avanzar en el estudio de las funciones mentales gracias a la superación del dualismo. De aquí puede deducirse que soy un enemigo de esta postura filosófica que divide el mundo en términos antitéticos. Sin embargo, también he sostenido en otro lugar mi convencimiento de que el pensamiento dualista es probablemente fruto de una predisposición innata a las antinomias y que, por esa razón, lo encontramos tanto en la mitología, como en la filosofía, en las ideologías, en la ciencia o en la religión. De acuerdo con ello, el pensamiento dualista sería algo así como una categoría kantiana, o sea una especie de anteojos que Eugene D’Aquili llamó “el operador binario” y que probablemente sea una estructura localizada en el lóbulo parietal inferior izquierdo del cerebro. Esta estructura sería responsable de nuestra capacidad lógico-analítica.

Experiencias místicas provocadas

Ahora bien, el cerebro es más que eso. La experiencia mística, por ejemplo, se caracteriza por no ser dualista. Supongo que el pensamiento dualista procede de la característica cerebral de ser sensible a los contrastes y no a las cantidades absolutas. Por tanto, siempre que seamos conscientes que esa forma de pensar no es la única y que es un instrumento más del análisis de la realidad por parte de nuestro cerebro, no caeremos en la trampa de considerar que la naturaleza es dualista, o lo que es peor, que las divisiones tajantes que suelen hacer las ideologías reflejan la realidad, lo que a lo largo de la historia ha tenido nefastas consecuencias. Quisiera aclarar que considero a la ideología como una cosmovisión terminada, acabada, de la realidad, y, por tanto, falsa. 

Los esfuerzos que desde la religión se hacen para ‘librarse’ del dualismo, son pues a mi entender inútiles. Porque supongamos que por lo que respecta al dualismo cartesiano no estemos de acuerdo en la separación cuerpo/alma o cerebro/mente; no obstante, sigue siendo un hecho que la existencia de un ser infinito es la antítesis de la finitud humana, planteamiento dualista si los hay. Y ¿qué decir del alma? 

En otro orden de cosas, la neurociencia ha mostrado que es posible experimentalmente, mediante estimulación electromagnética de ciertas regiones cerebrales, producir experiencias espirituales, incluso experiencias místicas, que el Prof. Núñez de Castro considera, como muchos otros entre ellos yo mismo, las experiencias religiosas más profundas. Estos resultados estarían de acuerdo con una postura emergentista, no dualista, en el sentido que tendríamos que hablar no de espíritu y materia, sino de algo así como “espiriteria”, contracción de ambas. 

A mi entender, los experimentos mencionados nos indican, repito, que el dualismo no es “real”, sino una categoría más de nuestra mente. Y quisiera tranquilizar a aquellos que lamentan que las experiencias espirituales provocadas experimentalmente surjan de la estimulación de estructuras del cerebro emocional. Tradicionalmente hemos pensado que las emociones son productos cerebrales de segunda categoría, comparados con las funciones mentales más excelsas. Otra actitud dualista que ha sido contestada por neurocientíficos como Antonio Damasio y Joseph LeDoux que han mostrado que el pensamiento es una expresión “de más alto nivel” (higher-order expression) del cerebro emocional. 

Sin etiquetas

Quisiera expresar mi aversión por las etiquetas que, en muchas ocasiones, reflejan ese pensamiento dualista del que estamos hablando. En este sentido, llamar a una persona “materialista” o “espiritualista”, no sería otra cosa que llamarle “dualista cojo”, o sea que de la división entre materia y espíritu sólo considera una de ellas. En otros casos, suelen utilizarse esas etiquetas como armas arrojadizas para intimidar al contrario, como cuando se utiliza el término “reduccionista” para atacar a la ciencia. ¿Qué significa, por ejemplo, “trascendencia” en términos científicos, palabra que, por otro lado, en español está tan manida que se suele utilizar como sinónimo de importancia o relevancia? 

No quisiera terminar sin hacer un comentario sobre otra probable predisposición innata que denomino el “principio arqueteleológico”, que busca, de manera casi instintiva, en todo lo que observa, un principio y un fin. Una vez que presuntamente lo encontramos nos quedamos enormemente satisfechos. Sin duda, esta predisposición ha tenido algún valor de supervivencia a lo largo de la evolución. El descubrimiento del “Big Bang” es un ejemplo, aunque aún no sabemos si es una hipótesis que, ya me extrañaría, tuviese trazas de ser permanente. Otro ejemplo sería la búsqueda de un fin en la evolución de las especies, suponiendo que la idea decimonónica del progreso puede aplicarse sin más a ese proceso asumiendo que existe una evolución hacia lo más complejo, a pesar de que existen numerosos ejemplos de regresiones, que nos indican que hay también una evolución hacia lo más simple. 

De todo lo dicho me gustaría resaltar que la actividad científica no es compatible con hipótesis inmutables y que todo lo que he manifestado en este artículo puede que esté equivocado. La ventaja de la ciencia respecto a otras actividades humanas es que acumula conocimientos, a pesar de estar poniendo siempre en tela de juicio lo que se considera como cierto en un momento determinado. En este sentido, nada más lejano de la ciencia que las cosmovisiones acabadas, y por ende estáticas, de la realidad.

Vínculo Fuente: Tendencia 21, Link